Creciendo
cada día #28
Ebrio
o Sobrio
El Jafetz Jaim una vez habló
sobre el día que vio a un ebrio tirado en la vereda en la ciudad
de Vilna. Los chicos lo rodeaban, riéndose de él. Una
persona se acercó al ebrio y con una
sonrisa burlona le dijo: "¿Qué clase de hombre eres
tú? Es una lástima que tú no sabes la
humillación que causa la embriaguez. Si yo me hubiese embriagado
hubiese sido cuidadoso en no dejarme caer en la vereda y mostrar así
a todo el mundo que estoy ebrio".
El Jafetz Jaim comparó
la actitud de este espectador hacia el ebrio, con la actitud de las
personas comunes hacia las personas ricas. Así como el espectador
sobrio asumió que
incluso si él iba a embriagarse, iba a conservar su comportamiento
responsable, cuando de
hecho la mayoría de las personas no se hubiesen comportado diferentemente
del hombre
ebrio, así también las personas pobres critican a los
ricos porque son tacaños, y están
seguros de que si ellos fueran los ricos donarían generosamente,
cuando de hecho la
mayoría se comportaría de igual manera que aquellos que
son criticados.
En otras palabras, muchas
personas critican a los ricos que no dan tanta caridad como sus
posibilidades les permiten. Ellos dicen que si ellos serían ricos
ellos darían caridad con mano generosa. Semejantes personas se
olvidan que ellos están hablando en un momento en el cual son
pobres y es por eso que ellos piensan que tienen un buen corazón.
Sin embargo, si ellos se
enriquecieren, es bastante probable que cambien su corazón y
se
transformen en personas tan tacañas como las personas ricas a
las que ellos critican. La
riqueza es similar a la embriaguez, su naturaleza intoxicante causa
que la persona se olvide
de sus obligaciones.