Hasta
Que No Pueda Diferenciar
Por Rabinos de Aish Hatorah
Por cuanto que a través
del vino ocurrió todo el milagro de Purim, como es relatado en
la Meguilá de Ester, los Sabios nos enseñaron que en Purim
es necesario tomar vino hasta no poder diferenciar "entre el maldito
Hamán y el bendito Mordejai" (los
comentaristas ofrecieron varias explicaciones para esta halajá
como explicamos en el texto de las leyes de la fiesta, véase allí).
El concepto de llegar
al punto de no poder distinguir entre el "maldito Hamán" y el "bendito
Mordejai" necesita examinación, pues en ningún otro lugar
de las fuentes rabínicas encontramos algo similar.
Los sabios de generaciones
más tardías explicaron este requerimiento de la siguiente
manera:
La salvación de los
judíos en los tiempos de Mordejai y Ester no fue temporaria, sino
que reflejó un cambio eterno en el destino del pueblo de Israel. Hasta
ese momento, lo que sucedía con el pueblo de Israel giraba en torno
a dos polos: pecado y arrepentimiento. Existía la posibilidad
de que ellos sean destruidos si cometían un gravísimo pecado
sin arrepentirse completamente de él.
En los días de Mordejai
y Ester, el pueblo de Israel se encontraba al límite de la total
destrucción, como consecuencia de una serie de graves pecados. Ellos
se prosternaron ante los ídolos de Nabucodonosor - rey de Babilonia
- y participaron en la fiesta de Ajashverosh - una celebración
arreglada para glorificar la destrucción del pueblo de Israel. Él
profanó los elementos tomados del Bet Hamikdash (Templo
de Jerusalem) para usarlos en su propia comida, y los judíos no
se abstuvieron de participar en esa juerga. Después
de la fiesta, actuaron pecaminosamente hasta que alcanzaron el punto
en el cual estuvieron sujetos a la total destrucción. Su
veredicto parecía estar sellado. Pero ellos se arrepintieron
con todo el corazón, y la misericordia de los Cielos fue despertada,
y un camino de salvación fue abierto para ellos.
Entonces, los justos Mordejai
y Ester los despertaron a un arrepentimiento completo y el decreto fue
revocado. Pero ¿qué pasaría si ellos otra vez pecasen
y no existiera un justo como Mordejai y Ester para expiar por sus pecados? ¿Es
posible que el pueblo de Israel, sea destruido sin misericordia, en
ese mismo momento?
En Purim, el camino de
la salvación fue abierto y la salvación y la esperanza para
cada generación se hizo eterna. Aún si los pecados
de Israel fueran demasiado grandes, sus enemigos no podrán destruirlos. Aún
en esa generación, ellos no fueron salvados por su arrepentimiento,
sino por la misericordia y la compasión Divina solamente, y estas
puertas de misericordia y compasión - una vez abiertas - nunca
se cerrarán.
Así como la salvación
que el pueblo de Israel obtuvo en ese momento no vino por mérito
propio, así también nosotros a través de los festejos
y la alegría de la celebración de Purim, demostramos que nuestra
salvación también está basada solamente en la compasión
y la misericordia Divina, más que en nuestro propio mérito. Nosotros
comemos y tomamos hasta el punto en el cual perdemos la habilidad de
diferenciar entre la izquierda y la derecha, poniendo completamente
nuestra fe en D'os, Quien nos protege y nos resguarda de todo enemigo,
del pecado y la iniquidad, ahora y siempre.
¿Por qué buscamos
alcanzar un estado en el cual no podemos diferenciar entre cosas que
son diametralmente opuestas como ser Hamán y Mordejai? Es
como si estuviéramos diciendo: "Aunque no podamos diferenciar entre
cosas cuyas diferencias son absolutamente claras, nosotros todavía
sabemos que no careceremos de la posibilidad de la salvación. Sabemos
que nuestra esperanza no es estéril y que nuestra alegría
no carece de bases sólidas, porque solamente en D'os nosotros ponemos
nuestra confianza. Ya sea que estemos sobrios o embriagados,
no tememos al mal, porque Tú estás con nosotros siempre y
por siempre".