La
Lectura de la Meguilá
Por Rabinos de Aish Hatorah
Una de las mitzvot
(preceptos) de la fiesta de Purim es la lectura de la Meguilat Ester
(el libro de Ester). La meguilá debe ser leída por la noche
de Purim y también se debe releer durante el día siguiente.
Tanto los hombres
mayores de bar mitzvá así como las mujeres mayores de bat
mitzvá están obligados a leer la meguilá. Sin embargo,
se puede cumplir con la obligación de leer la meguilá escuchando
su lectura de alguien que también esté obligado a leerla,
porque se considera como si uno mismo la estuviese leyendo.
En este caso, la
única condición que se debe cumplir es que quien lee la meguilá
piense en querer hacer cumplir con la obligación a los oyentes,
y también que los oyentes por su parte, deseen que el lector de
la meguilá haga que cumplan con su obligación. Es por eso
que se debe tener mucho cuidado en escuchar cada palabra, porque si
no se escucha la lectura de la meguilá en forma completa no se
cumplió con la mitzvá.
Es apropiado que
todos los que escuchan la lectura de la meguilá tengan frente a
ellos una meguilá kesherá (apta para ser leída
en público) o por lo menos un libro de la Biblia o un jumash, para
seguir la lectura en silencio, y en caso de no haber escuchado alguna
palabra del shaliaj tzibur (el lector de la meguilá), uno
puede completar esas palabras inmediatamente. De esta manera, podremos
estar seguros de que leeremos toda la meguilá y cumpliremos con
la mitzvá.
También los
niños menores de bar y bat mitzvá deben ser traídos a
la sinagoga para educarlos a escuchar la lectura de la meguilá,
sin embargo, si ellos son demasiado pequeños y molestarán
en la sinagoga o llorarán allí, impidiendo escuchar a las
demás personas la lectura, es preferible que no vayan a la sinagoga
hasta que sean un poco más grandes.
A pesar de que está
prohibido comer antes de escuchar la lectura de la meguilá, quien
se sienta débil a causa del ayuno de Ester, tiene permitido tomar
algo antes de la lectura, y si necesita, puede comer algo ligero también.