Haftará
del Shabat Jol Hamoed de Pesaj
Iejezkel (Ezequiel)
37:1 - 14
Para la lectura de la haftará
del shabat de jol hamoed de Pésaj fue elegida una sección
del libro del profeta Iejezkel que es conocida como "la profecía
de los huesos secos":
"Y fue sobre mí
la mano de D'os
y me sacó mediante
el viento de D'os,
y me dejó en medio
del valle
y éste estaba lleno
de huesos.
Y me hizo pasar sobre
ellos en derredor, en derredor,
y he aquí que eran
muchísimos sobre la faz del valle,
y he aquí que estaban
muy secos.
(37:1-2)
La razón por la cual
esta haftará fue escogida es porque la resurrección de los
muertos tendrá lugar en el mes de Nisán (Shulján
Aruj 490:9 y comentaristas). Las
palabras del Rav Shelomó Volbe, en su libro "Alé Shur",
nos ayudarán a entender en forma más profunda la relación
temática entre la fiesta de Pésaj y nuestra haftará:
"La resurrección
de los muertos es uno de los conceptos más alejados de nosotros. Nos
alcanza con la perplejidad que nos invade ante la posibilidad de la
muerte - pues el ser viviente se niega con todas sus fuerzas a aceptar
como una realidad que él morirá en el futuro, es decir, no
estar aquí en su cuerpo, así como él está acostumbrado
a entender el concepto "vida". Y así vivirá, hasta
que acepte en su entendimiento después de pensar mucho y fortalecer
su fe, que su alma seguirá existiendo una vida eterna, espiritual. Cuán
difícil es para el hombre el pensamiento y la imagen de su cuerpo
pudriéndose en la tumba! Cuando el hombre acepta la
existencia de la muerte, ésta se fija en su mente como el extremo
opuesto a todo sistema de vida, y como una realidad de la cual no hay
regreso.
Es por eso que nos enseña
el profeta sobre la gran maravilla que hará el Santo - bendito
es Él, al revivir a los muertos:
"Y me dijo a mí:
Ser humano,
¿vivirán los huesos
estos?
y dije: D'os, Tú
lo sabes.
Y me dijo a mí:
profetiza sobre los
huesos estos y les dirás a ellos:
Huesos secos! Escuchen
la palabra de D'os!
Así dijo D'os a
los huesos estos:
He aquí que Yo
traeré en ustedes espíritu y vivirán"
(37:3-5)
…Más allá de
lo difícil que es para nosotros imaginarnos este gran milagro,
D'os nos dio una imagen de esto en nuestro mundo, a través de las
estaciones: el invierno y el verano. En el invierno los árboles
están vacíos de frutos y de hojas, secos, sin ninguna humedad,
mas en la primavera ellos empiezan a brotar. Las ramas brotan,
las flores florecen y anuncian el nacimiento de los frutos. Este
milagro se repite todos los años, y el creyente, el hombre de fe
que observa todo esto, fortalece su fe en la resurrección de los
muertos" (Alé Shur, parte
2, pag. 308 y 309).
Tal vez, para nosotros, creer
en la resurrección de los muertos es tan lejano como lo era para
los judíos esclavizados en Egipto creer que D'os los liberaría
de esa esclavitud. Sin embargo la fiesta de Pésaj junto
con nuestra haftará nos vienen a enseñar que debemos aprovechar
este tiempo de libertad física para tratar de obtener una libertad
espiritual, liberándonos de nuestras creencias infantiles, prejuiciosas
y erróneas.