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Los 48 Caminos Hacia
la Sabiduría
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Por
el Rabino Noaj Weinberg
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Camino
#2:
Escuchando Efectivamente
¿Alguna
vez has estado en una conversación importante y has sentido que no
podías dar a entender tu punto de vista? Comenzaste a gritar: "¿Estás
escuchando lo que te estoy diciendo o no estás prestando atención?!
¿Me estás escuchando?!".
A todos
les puede ocurrir esto. ¿Cuántas veces pensamos que estamos escuchando
a la otra persona, y luego nos damos cuenta de que nuestra mente estaba
en otro lado? Antes de decidir aceptar o rechazar una idea, antes de discutir,
antes de hacer comentarios, antes de negarla - ten seguridad de que estás
siendo objetivo. De otra forma, estás expresando un prejuicio emocional
- no una opinión inteligente.
Las palabras
shemiat baozen significan literalmente "escucha con tus oídos".
Cuando la Torá utiliza la palabra shemá - así como
en el shemá Israel (escucha Israel) - implica escuchar en un nivel
más profundo que simplemente escuchar, es decir, con concentración,
atención y entendimiento como para llevarlo al campo de la acción.
Después de escuchar lo que ha sido expresado, permite que el mensaje
penetre tus pensamientos.
Escuchar
efectivamente significa:
-
Escuchar
las palabras.
-
Entender
el mensaje.
-
Llevarlo
al campo de la acción.
Define
Tus Términos
Una vez,
estaba hablando con un turista en su primera visita a Israel. Parecía
desencantado.
"¿Le
llaman a esto la Tierra Santa?" - me dijo - "He estado en el norte,
en el sur, en Jerusalem, en Masada, en todas partes - y no hay nada
santo en estos lugares".
Entonces,
le pregunté: "Dígame, ¿es usted un bafustick?".
"¿Qué
es eso?" - me contestó.
"Sólo
conteste a mi pregunta: ¿es usted un bafustick o no?".
"¿Cómo
puedo contestarle si no sé siquiera sobre lo que me está hablando?"
- me dijo.
"Ah,
¿y la santidad? ¿Son ángeles aleteando sus alas por las calles
en forma de arco iris con luces y colores, entrando y saliendo de las
rocas?".
Hablamos
sobre conceptos, pero muchas veces nuestros pensamientos son vagos y sin
fundamento. Sin una definición objetiva no podemos empezar ningún
proceso intelectual.
"¿Eres
una buena persona?".
"Claro que soy bueno! ¿Qué tipo de pregunta tan insolente es esa?".
"Entonces dime, ¿cuál es la definición de "buena persona"?".
Si realmente
deseas ser una buena persona, necesitas más que sentimientos para
determinar si estás logrando tu objetivo o no. Necesitarás tener
una forma clara de medirlo. De otra manera, la gente puede hacer lo que
sienta que esta bien y creer que son "buenos". Inclusive Hitler supuestamente
tenía una meta de "hacer el bien", liberando al mundo de los parásitos
judíos. Pero por alguna razón algo salió mal.
Una vez
que tengas una definición objetiva, puedes determinar si tu vida
es congruente con esa definición. Es verdad, una persona puede ver
las cosas como quiera. Pero cuanto más claridad tengamos, más
difícil será ver las cosas subjetivamente.
El Juego
"Yo-Tú-Él"
Los 48
caminos tienen un concepto llamado el juego "yo-tú-él". Está
basado en la premisa de que generalmente describimos a la gente en tres
niveles. Cuando nos referimos a nosotros mismos nos pintamos de la mejor
manera posible. Con los demás no queremos ser groseros delante de
ellos, entonces los pintamos de gris. Y cuando alguien no está para
defenderse, lo pintamos de negro. "Yo" soy blanco. "Tú" eres gris.
"Él" es negro.
Eres
el pasajero de un auto que recorre una montaña llena de curvas a
90 kilómetros por hora. Mientras te agarras fuertemente temiendo
por tu vida, volteas a ver al conductor y le dices: "¿No te estás
arriesgando demasiado?".
"¿Yo?
No. Yo soy valiente. No le temo a nada!".
Si eres
lo suficientemente afortunado para vivir y contarlo, te dirían: "Esa
persona es un tonto imprudente!".
El conductor
se define a sí mismo como "valiente". Tú lo llamas "arriesgado".
Una tercer persona lo llamaría un "tonto imprudente".
¿Cuál
de los tres tiene razón?
"Valiente":
Tomar un riesgo necesario para un propósito que vale la pena como
por ejemplo: entrar a un edificio en llamas para salvar a unos niños
que están adentro.
"Arriesgado":
Tomar un riesgo innecesario por una meta noble como por ejemplo: entrar
a salvar a los niños sin el equipamiento adecuado.
"Tonto
imprudente": Tomar un riesgo innecesario por un propósito que no
vale la pena como por ejemplo: entrar al edificio sólo para ver como
las llamas destruyen el lugar.
Regresemos
al auto en la montaña.
Volteas
a ver al conductor y le dices: "¿Por qué estamos arriesgando nuestra
vida? ¿Cuál es el propósito de esto, que hace que valga la pena?".
El conductor
tendrá que aceptar que está siendo un tonto imprudente.
Eso es
ser un intelectual. Dirigirte con la cabeza, en lugar de guiarte por la
vida con puras emociones. De otra forma, siempre quedarás estancado
en el nivel de: "soy valiente, es un tonto imprudente".
Para
que tus definiciones sean rectas, debes comenzar con las más básicas.
Piensa en conceptos que usas todo el tiempo, fundamentos sobre los cuales
has construido tu vida. No utilices palabras hasta tener una definición.
Te vas a sorprender de cuánto has asumido una idea en particular
y cuánto esa suposición ha guiado tu vida.
¿Tú
crees en la "tolerancia"', ¿qué significa eso? ¿Crees en la justicia?
¿La verdad? ¿El amor? ¿La libertad? ¿la imparcialidad? Pregúntate:
"¿Qué significan realmente estas ideas?". Si es una idea básica
que moldea tu visión del mundo, deberías saber qué es lo
que significa!
Toma
el ejemplo del libre albedrío. El judaísmo dice que es la decisión
entre lo que "quieres hacer" y lo que "sientes que debes hacer". Por ejemplo:
si le haces daño a alguien, sabes que "quieres" pedirle perdón.
Claro, es lo correcto y si lo haces obtendrás paz. Pero no "sientes"
que debes hacerlo porque puede ser desagradable y vergonzoso.
Con una
rara excepción: nadie escoge conscientemente hacer el mal por hacer
el mal en sí mismo - "oh, quiero ser malo e infligir sufrimiento!".
No es así. Escogemos el mal porque en términos a corto plazo,
es una manera menos dolorosa de lidiar con una situación difícil.
Hacemos lo que "sentimos que debemos hacer" porque es más fácil.
Aplica
esta definición de libre albedrío a tu vida. ¿Quieres ser grandioso?
Claro! Pero no sientes ganas de realizar el esfuerzo. Te dan ganas de
posponerlo, de perder tiempo y de evadir el asunto.
"Yo
no quiero ser grandioso, sólo quiero ser alguien promedio".
"¿Realmente quieres la mediocridad?".
"Claro que no. Quiero grandeza. Sólo que hoy no!".
"¿Por qué hoy no?".
"Porque no me siento con ganas...".
¿Tienes
una meta? Sabes que la puedes lograr. Es muy doloroso. Toma la decisión
y nada te detendrá. Eso es usar tu libre albedrío.
Discusión
Objetiva
Algunas
veces no prestamos atención. Podemos hablar por horas sin saber lo
que estamos discutiendo.
Bet Hilel
y Bet Shamai, dos grupos de estudiosos, unos discípulos del sabio
Hilel y otros discípulos del sabio Shamai (dos grandes sabios de
la Mishná y el Talmud), discutían casi sobre cualquier cosa,
y veían al mundo desde perspectivas opuestas. Por ejemplo: Bet Hilel
dice que debemos encender una vela en la primera noche de Januká
y agregar subsecuentemente una vela cada noche. Por otro lado, Bet Shamai
dice que hay que encender ocho velas la primera noche e ir disminuyendo
una vela cada noche. Perspectivas opuestas!
La ley
judía sigue la opinión de Bet Hilel. ¿Por qué? Porque en
cualquier desacuerdo, Bet Hilel exponía primero la opinión de
Bet Shamai y sólo después planteaba su postura. De esta forma,
la posición de Bet Hilel demandaba más objetividad, reflejando
una verdad que posaba en algún lugar entre los dos.
La próxima
vez que te encuentres frente a una discusión, no tomes ninguna idea
por sentada, inclusive si crees que entiendes lo que significa. Escucha
el mensaje detrás del mensaje. Frecuentemente la pelea es sobre algo
completamente diferente de lo que pensaste que era. Probablemente por
dás, la persona está sintiendo "no me respeta" o "me está
obviando". Capta el mensaje, no sólo las palabras. Pregunta "¿Qué
es lo que quiere decirme? ¿Qué es lo que quiere?".
No pienses
tu repuesta mientras que la otra persona habla. Por medio del cuestionamiento,
encontrarás que siempre hay algo más profundo. Pregúntale
a la persona: "¿Quieres decir que... Por favor dime si te entendí
correctamente". De esta manera, al menos vas a saber que están discutiendo
sobre el mismo asunto.
Una vez
que creas que entendiste la idea, haz el esfuerzo de repetirlo en tus
propias palabras. Similarmente, utilizando nuestro mismo ejemplo para
ilustrar lo que los demás están diciendo, te forzarás a
ti mismo para concentrarte en esa idea. Es una buena prueba para ver si
entendiste el mensaje. Te ayudará a integrarlo y recordarlo.
No Seas
Un Zombi
La pereza
nos impide salir adelante. Los animales utilizan sus mejores herramientas
efectivamente - alas, garras, pico. Pero el hombre frecuentemente fracasa
en utilizar su mejor instrumento, la mente. El hombre puede hacer cualquier
cantidad de trabajo para evitar pensar. Puedes leer el New York Times
por unas cuantas horas y después... nada, vacío! Es un gran
sentimiento, pero ¿qué significado tiene? ¿Qué aprendiste de
eso?
Adquiere
el hábito de analizar qué es lo que está pasando a tu alrededor.
Lo que sea que tome de tu tiempo - leer el periódico, una novela,
tener una conversación, ver una película, pasear - debe ser
productivo. Siempre define tu objetivo antes de hacer cualquier cosa.
¿Qué quieres lograr?
Posteriormente,
articula lo que has aprendido. Si no lo haces, vas a terminar viviendo
con una confusión intelectual. Por ejemplo: la gente que quedó
desempleada de su trabajo dice que han aprendido mucho: "Ahora ya sé
que no puedo confiar en los dueños, que soy incapaz de hacer una
carrera satisfactoria, que los negocios no valen nada y que...".
Pero
no es eso lo que deberías aprender. Lo que deberías aprender
es la importancia de estudiar las claves para una carrera exitosa antes
de obtener un trabajo!
En el
judaísmo profundizamos aún más. Nosotros decimos: "claridad
o muerte". "La muerte" es la ausencia completa de conciencia; una conciencia
reducida es una muerte parcial. O sabes por lo que estás viviendo,
lo que quieres de la vida y lo que es el placer - o estarás viviendo
como un zombi. Es por eso que necesitamos definiciones. Nos dan claridad
para vivir.
La Sabiduría
de la Torá
Definiciones
adecuadas son especialmente importantes cuando estás estudiando nuestra
herencia judaica. Superficialmente, la Torá puede parecer muy simple.
Sin embargo, sabemos por nuestra tradición que los conceptos más
profundos están contendidos en la Torá - comúnmente codificados
en mensajes más simples. Cada palabra es escogida cuidadosamente.
Si el
Todopoderoso está hablando, debes entender exactamente lo que te
está diciendo. Cuando hablamos de Torá, estamos hablando de
D'os y de eternidad ... para siempre. No podemos tolerar errores en esta
área de la vida. Un error al entender la Torá es un error para
la eternidad. Es como enviar un cohete a la luna. Si lo mandas en una
dirección y fallas en un error minúsculo, entonces estás
perdido en el espacio.
Vamos
a tomar un ejemplo: La Torá dice que hay un mandamiento que te pide:
"saber que existe un D'os". Entonces preguntas: "¿Cuál es ese mandamiento?
¿Qué significa "saber"? ¿Quién es D'os? Define tus términos
de manera que puedas entrar por detrás del mensaje y descubrir ideas
más profundas de la vida. Decodifica la clave.
Finalmente,
hay todavía un paso más crucial. Siempre pregúntate a ti
mismo: "Ahora que lo entiendo, ¿qué voy a hacer al respecto?".
¿Por
Qué Escuchar Efectivamente es un Camino Para la Sabiduría?
-
Ten
presente el problema objetivamente, especialmente cuando estás
envuelto emocionalmente.
-
No
entres en el juego del "Yo-Tú-Él".
-
Sin
definiciones, puedes estar engañándote a ti mismo pensando
que estás viviendo una "buena vida".
-
Nadie
quiere ser un bafustick.
-
La
Torá posee herramientas muy poderosas para vivir. Asegúrate
de buscar la profundidad del significado.
-
No
hay ninguna discusión si no sabes sobre lo que estás discutiendo.
No tiene sentido estudiar si no sabes lo que has estudiado. No tiene
sentido hacer algo si no sabes lo que quieres lograr.
-
Si
utilizas esta clave por el resto de tu vida serás millonario.
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