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Los 48 Caminos Hacia
la Sabiduría
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Por el Rab Noaj Weinberg
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Puedes
tenerlo todo y seguir siendo miserable. O puedes tener relativamente poco
y sentirte muy rico. La felicidad es un estado de ánimo. Utiliza
herramientas para obtenerla.
CAMINO #27
Una vez un joven vino a visitarme
en Jerusalem. Tenía una predisposición inusual hacia la felicidad,
así que le pregunté cuál era su secreto, y me contestó:
“Cuando tenía 11 años,
recibí un regalo de felicidad de D'os.”
“Estaba andando en mi bicicleta
cuando de repente un fuerte viento me tiró al suelo y un camión
venía en camino. El camión pasó por encima mío y me
cortó la pierna. “Mientras estaba acostado sangrando, me di cuenta
de que tendría que vivir el resto de mi vida sin una pierna. Qué
deprimente! Pero luego me di cuenta de que el estar deprimido no me regresaría
mi pierna. Entonces decidí desde ese momento, no perder mi vida,
viviendo sin esperanza.”
“Cuando mis padres llegaron
al hospital estaban impactados y por demás afligidos. Entonces les
dije:
"Yo ya me adapté. Ahora
ustedes también tienen que acostumbrarse a esto".
“Desde ese momento, veo a
mis amigos enojarse por cosas insignificantes: el autobus llegó tarde,
tuvieron una mala calificación en la escuela, alguien los insultó.
Mas yo, sólo disfruto de la vida”.
A la edad de 11, este joven
obtuvo la claridad para entender que es una pérdida de energía
enfocarse en lo que a uno le falta. La clave de la felicidad es disfrutar
lo que uno ya tiene.
¿Suena simple, no?
El camino número 27
de los 48 caminos es "Sameaj Ve Jelkó" que literalmente significa
“satisfecho con su porción”. La felicidad se puede obtener. Entonces
¿por qué hay tanta gente infeliz? Porque carecemos de las herramientas
adecuadas.
LA
FELICIDAD ES UN ESTADO MENTAL
La sociedad occidental comúnmente
percibe la felicidad como el resultado de lo que logras y adquieres.
“Toda mi vida mejoraría
si tuviera un coche nuevo…”.
“Sólo necesito un mejor
trabajo y entonces podré relajarme y ser feliz”.
“Si conociera a la mujer
indicada…”.
Obtienes el coche y ¿qué
pasa? Durante toda una semana te sientes en las nubes. Después regresas
a tu infelicidad.
¿Suena familiar?
La felicidad no es una ocurrencia.
La felicidad es un estado mental. Puedes tenerlo todo en el mundo y seguir
siendo miserable. O puedes tener relativamente poco y sentir una felicidad
ilimitada.
El Talmud dice: “¿Quién
es rico? Aquel que aprecia lo que tiene”. (Pirkei Avot 4:1).
Es por eso que en los rezos
matutinos empezamos agradeciéndole a D'os por lo simple y obvio:
Gracias D-os, por darme la
vida.
Gracias D-os que puedo ver.
Gracias D-os que puedo usar
mis manos y piernas.
Gracias D-os que puedo pensar.
Una vez que manejes el arte
de la apreciación, es decir, valorar y conscientemente disfrutar
de lo que ya tienes, entonces siempre estarás feliz.
HAZ
TUS PROBLEMAS INSIGNIFICANTES
Estás parado en el piso
70 del Empire State Building, mirando la vista. De repente un corpulento
hombre bruscamente pasa a tu lado, se acerca a la ventana, la abre y anuncia
su intención de saltar.
Tú le gritas: “Detente!
No lo hagas!”.
La corpulenta figura posada
en la ventana se voltea y te dice: “Intenta detenerme y te llevo conmigo!”.
“Umm, no hay problema Señor.
Tenga un viaje seguro. ¿Quiere decir sus últimas palabras?”.
Te dice: “Déjame contarte
mis problemas. Mi esposa me dejó, mis hijos no me hablan, perdí
mi trabajo y mi tortuga murió. ¿Para que seguir viviendo?”.
De repente tienes un momento
de inspiración.
“Señor, cierre sus ojos
por un minuto e imagínese que es ciego. No puede apreciar colores,
panoramas, niños jugando, campos, flores, la puesta del sol. Ahora
imagínese que de repente ocurre un milagro. Abre sus ojos y su visión
ha sido restaurada! ¿Va a saltar o va a pasear durante una semana y disfrutar
de las imágenes?”.
“Me quedaría una semana”.
“Pero que le pasó a
todos los problemas?”.
“Ah, creo que no son tan
malos. Finalmente, puedo ver!”.
Un ojo vale por lo menos
5 millones de dólares. Tienes dos de ellos eres rico!
Si realmente apreciaras tus
ojos, las otras cosas serían nada en comparación.
Sin embargo si todo lo das
por sentado, entonces nada en la vida te va a dar alegría.
CONCEPCIONES
ERRÓNEAS EN LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD
1. “Una vez que conozca
las herramientas para ser feliz, entonces funcionará como magia”.
No esperes que los resultados
vengan automáticamente. Es posible intelectualmente comprender cómo
adquirir la felicidad, mas no ponerla en práctica.
De hecho, muchas personas
pueden escoger estar cómodos e ser infelices, en lugar de soportar
la incomodidad de cambiar sus hábitos.
Así como para aprender
cualquier destreza nueva necesitas esfuerzo, tienes que invertir mucho
esfuerzo para lograr una verdadera felicidad.
2. “Si me conformo y estoy
satisfecho con lo que tengo, voy a perder la motivación de lograr
más”.
La felicidad no te absorbe
energía, por el contrario te da más!
Pregúntale a una persona
feliz: “Tengo un bote. ¿Quieres ir a pescar?”.
Te responderá: “Claro,
vamos!”.
Ahora pregúntale a alguien
deprimido: “¿Vamos a pescar?”.
Te responderá: “Estoy
cansado. Tal vez mañana. Además.. probablemente llueva!”.
La gente feliz es ambiciosa
y llena de energía. Nunca hay suficiente tiempo para hacer todo lo
que quieren hacer.
3. "La felicidad es opcional.
Si quiero estar deprimido es mi elección".
Un bello domingo en la tarde.
Estás en el parque haciendo un Picnic con los amigos. De repente,
el ambiente se hecha a perder por una persona que empieza a reclamar:
“¿A quién se le ha olvidado los tenedores? Hace demasiado calor como
para jugar Volleyball. Ya me quiero ir a casa”.
Tienes una obligación
de estar feliz cuando tu estado de ánimo está afectando negativamente
a los demás. No les arruines su diversión.
Todos tratamos de poner una
cara de felicidad cuando estamos en una fiesta. Pero ¿qué tal cuando
estamos en casa, o con nuestros hijos? O ¿cuando llegamos a la oficina
un lunes en la mañana?
Ser feliz es ser considerado
con las personas a nuestro alrededor.
EL
PLACER DIARIO CUENTA
Para empezar a apreciar la
vida, recuerda algunas de las cosas con las que estas extremadamente agradecido
y cuéntalas cada mañana durante un lapso de un mes. Ej. tus
ojos, tus manos, tus hijos, tu gato.
Fija un tiempo cada día
para contemplar estos placeres. Siente gratitud por ellos. Este ejercicio
puede cambiar el estado de ánimo - inclusive del más miserable
dentro de nosotros:
La próxima vez que visites
a tu tía (a la que le encanta siempre quejarse), dile respetuosamente:
“Tía, vine hoy a sufrir
contigo. Pero antes de que suframos, es justo que también me compartas
tus primeros 5 placeres que has tenido el día de hoy”.
“No tuve placeres”.
“Tía, ¿tuviste café
para el desayuno?”.
“Sí”.
No la dejes con esta simple
contestación. Trata de que comparta contigo el placer.
“¿Era dulce?, ¿Estaba caliente?
¿El aroma era persistente? ¿Te dio energía?". (seguro que querrá
quejarse pues para eso te invitó).
“Está bien, estuvo dulce
y rico”.
“Muy bien tía, ahora
cuéntame otros cuatro placeres más!”.
“No tuve ninguno más”.
“¿Te lavaste la cara al levantarte?
¿Fue placentero? ¿El agua estaba caliente? ¿Fue refrescante?”.
Ayúdala de esta manera,
con otro más.
Después de que te describa
los 5 placeres, sus quejas no van a estar tan mal.
Para trabajar realmente en
esto, siéntate con tu pareja (o compañero de cuarto) cada noche
y hablen sobre un placer que cada uno tuvo en el día. Al final, vas
a tener un compañero de cuarto más feliz!
Incorpora esto a tu rutina
familiar para que tus hijos puedan apreciar sus placeres diarios.
LA
HORA DE LA FIESTA DE LAS BENDICIONES
El siguiente ejercicio es
más sofisticado.
Toma una hora y escribe todo
sobre lo cual estás agradecido.
Mucha gente vuela en los
primeros 15 minutos. Los siguientes 15 minutos la pluma se mueve más
lentamente. Los siguientes se hacen más difíciles, pero puedes
hacerlo si incluyes tus pestañas y tus calcetines…
Los últimos 15 minutos
van a ser muy dolorosos.
Una vez que la lista este
completa, aumenta una bendición diariamente.
El poder de este ejercicio
es claro: tienes que estar consciente de todas tus bendiciones para que
puedas apreciar las bendiciones que se te presenten en un futuro.
PRIORIDAD
EN TUS BENDICIONES
Para realmente mejorar tus
habilidades y convertirte en un experto apreciador, dale prioridad a cosas
en tu lista.
¿Qué es más valioso?
¿Tus manos o tus pies?
¿Ojos u orejas?
¿El sentido del gusto o del
tacto?
Comparar cada placer te fuerza
a tener presentes las sutilezas de los diferentes aspectos de cada placer.
Y cuantificas lo que cada placer te da.
Sigue este ejercicio y trabájalo
diariamente. Tu gratitud va a seguir creciendo, construyendo así
los fundamentos para una vida llena de felicidad.
¿POR
QUÉ LA “FELICIDAD” ES UN CAMINO PARA ADQUIRIR SABIDURÍA?
La felicidad es energía y poder para vivir.
Enfócate en lo que tienes
y siempre vas a ser feliz. Enfócate en lo que te falta y siempre
serás miserable.
La felicidad no es un objetivo
en la vida; es un medio para acrecentar tu energía interna y así
poder desarrollar tu potencial.
La gente feliz es saludable,
optimista y llena de energía.
La felicidad no es “vivir
en un estado de semi-depresión”. Eso es simplemente sobrevivir.
La felicidad está bajo
tu control. Al no controlarla, eres esclavo de tus emociones.
La felicidad requiere de
disciplina, determinación y mucho trabajo.
La felicidad no es algo que
ocurre. No esperes que aparezca. Sal y créala.
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