Camino#31
Quizás tengamos muchísimo dinero, amor
y poder, mas ningún ser humano se puede sentir verdaderamente satisfecho
a menos que permanezca en contacto con la dimensión trascendental.
Todos alguna vez vivimos momentos
en que nos sentimos impresionados por el esplendor de la vida, ya sea
el nacimiento de un niño, el cielo tachonado de estrellas, una
magnífica pieza musical o una espectacular puesta de sol.
Estas vivencias son simultáneamente
fuente de emoción y sosiego, permitiéndonos romper las cadenas
de nuestras propias limitaciones y fusionar nuestro ser (relativamente)
diminuto e insignificante con la Unidad Infinita y Trascendente.
Si las creaciones de D'os
pueden impactarnos hasta tal grado, cuánto más podría
hacerlo una vivencia con el mismo Creador. Date cuenta de que lo que
realmente deseas es conectarte con aquello que abarca todos los placeres
habidos y por haber.
Imagínate a alguien que
se ha dedicado a viajar por el mundo entero en búsqueda de experiencias
emocionantes. Ahora dile que, en el cuarto contiguo, “puedes sentarte
y hablar con D'os Todopoderoso durante toda una hora."
¿No sería acaso la máxima
vivencia?
El camino 31 de los 48 caminos
es Ohev et HaMakom que literalmente significa "Ama el Lugar."
En el judaísmo, a D'os se le conoce como el Lugar, porque D'os
no forma parte del universo sino que, “el universo forma parte de D'os”. Él
creó el espacio y el tiempo a la vez. No existe lugar donde no
se encuentre D'os y, por ende, todos los lugares se encuentran en Él.
D'os es el “Lugar” porque trasciende al universo en su totalidad.
La Torá nos ordena amar
el Lugar. ¿Por qué?
Si los comparamos con amar
a D'os, todos los demás placeres son insignificantes. Podemos disfrutar
de una pizza deliciosa, bóvedas rebosantes de dinero, amor y poder,
pero los seres humanos anhelan trascender la rutina del diario vivir.
Por ello, el misterio, la magia y los milagros embelesan nuestra imaginación.
En definitiva, nadie puede
sentirse verdaderamente satisfecho a menos que vaya más allá
de su existencia material y se conecte con la dimensión trascendental
e infinita, pues nada limitado y arraigado en este mundo puede siquiera
compararse con el infinito.
UN PRECIO ELEVADÍSIMO
Para obtener el máximo
placer, debemos pagar un precio exorbitante.
La gratitud.
Para amar a D'os, debes aprender
a valorar todo lo bueno que ha hecho por ti. Eso significa desechar
la fantasía de que sólo tú eres responsable de tus logros,
admitiendo a la vez que todo lo que tienes o posees es un obsequio de
D'os.
¿A qué se debe que nos
resulte tan difícil sentir gratitud y mantenerla? El ego de la
persona está siempre deseoso de reconocimiento e independencia
y, por ello, rehuye la noción de sentirse en deuda con un Poder
Superior. Preferimos creer que logramos todo merced a nuestro esfuerzo!
Una forma de adulterar nuestra
relación con D'os es pensar que alguien o algo más satisfacen
tus necesidades. Si piensas que tu carrera o tu pareja representan la
máxima satisfacción, te equivocas medio a medio pues todas
esas cosas pueden desvanecerse. Sólo D'os posee el poder absoluto
y sólo Él es eterno!
Para apreciar cuán valioso
es el obsequio de D'os, debes darte cuenta de que todas tus carencias,
sin excepción, no son nada si las comparas con lo que ya posees.
Tus ojos, por ejemplo. No podrías comprarte un ojo ni por un millón
de dólares y, sin embargo, D'os te dio en forma absolutamente gratuita
- un par de ojos que funcionan con mayor precisión, rapidez y eficiencia
que los más sofisticados dispositivos electrónicos de visión
digital.
Amar a D'os es algo relativamente
sencillo, puesto que todo lo de D'os refleja virtud. En efecto, cada
placer de este mundo está relacionado con la esencia de D'os, la
fuente de todo placer. Por ejemplo:
-
Conducir un automóvil
= el placer del poder = D'os
-
Cabalgar = el placer
de la independencia = D'os
-
Música = el placer
de la armonía = D'os
-
Baile = el placer de
sentirse vivo = D'os
Fomentar nuestro amor a D'os
significa apreciar el increíble don de la vida. Cuando sepas distinguir
que has tenido una vivencia semejante, entonces sabrás cómo
encontrarla de nuevo. Debes esforzarte a conciencia para apreciar el
placer incluso en cosas sencillas, como el sabor, el respirar, la gravedad,
etc. Pregúntate, “¿Cómo podré incorporar esta experiencia
estética como un factor constante en mi vida?”.
Una vez que valores los placeres
de la vida, entonces podrás identificar a D'os como la Fuente invisible
de todo. Así como cada pincelada que Picasso dio en sus lienzos
lleva su rúbrica, así también todo lo que se encuentra
en este mundo lleva la rúbrica de D'os. Debes tan sólo saber
identificarla.
NUTRIR EL AMOR A
D'OS
D'os, el “Lugar”, se encuentra
en todas partes permanentemente. Si te comportas como si D'os estuviera
aquí tan sólo en ciertas ocasiones, o que no se preocupa demasiado
de ti, o que no presta atención a las minucias de tu vida, entonces
te estarás, en efecto, inculcando que una relación estrecha
con D'os resulta imposible.
Por ello, debes ser consecuente.
Si deseas que tu vida esté plena de significado y trascendencia
–y esa es la realidad- entonces tienes que tener en mente que D'os se
encuentra en todas partes a cada instante, prestándote atención
a ti….aguardando que le prestes atención a Él.
De hecho, esta es la máxima
meta para la cual fue creado el hombre. Fuimos enviados a este mundo
para vencer los espejismos y utilizar nuestro libre albedrío para
forjar una relación con D'os. Él podría haber fabricado
robots, pero no es eso lo que D'os desea. Él quiere una relación
real, una que nosotros mismos escojamos.
Dado que este nivel es difícil
de alcanzar, la vida judía cotidiana incorpora varios recordatorios.
Por ejemplo, colocamos una Mezuzá en el marco de la puerta. Hay
quienes piensan que se trata de un ritual supersticioso para ahuyentar
los fantasmas, pero si abres una Mezuzá y lees lo que encuentra
en su interior, aprenderás sobre los mayores placeres de la vida;
que D'os es Uno, que Él es un D'os personal que se preocupa por
nosotros y que hace todo exclusivamente en beneficio nuestro. Reflexiona
sobre lo que está escrito adentro. Bésala cuando entres y
cuando salgas, para mantenerte enfocado en el objetivo de tu vida.
También decimos el "Shemá,"
una vez por la mañana y otra por la noche. ¿Qué dice el Shemá?
"Amarás al Eterno, tu D'os, con todo tu corazón, con toda
tu alma y con todos tus recursos." (Deut. 6:5)
De aquí vemos los tres
caminos principales que utilizamos para nutrir nuestro amor a D'os,
que corresponden a los tres aspectos enumerados en el versículo:
alma, corazón y recursos. Examinémoslos uno por uno…
(1) Amor a
D'os a través de la naturaleza
Si observas la naturaleza
y reconoces que todo lo que D'os puso en este mundo es un obsequio,
llegarás a amarle. Y mientras más analices la genialidad,
belleza y simetría fenomenales de la naturaleza, más apreciarás
la perfección y bondad de su Creador. Con el correr del tiempo,
la ciencia ha realizado innumerables hallazgos, no obstante aún
ha escarbado la superficie de las maravillas que guarda la naturaleza.
Al contemplar el majestuoso
Gran Cañón del Colorado, quedamos boquiabiertos. Al observar
una pradera cubierta por la nieve recién caída, nos invade
la tranquilidad y, cuando los relámpagos iluminan el negro firmamento,
nos sentimos a la vez conmovidos y estimulados.
Un pre requisito, si deseas
con sinceridad que la naturaleza te deje impresionado, es tener la mente
completamente abierta. Tienes que desear realmente saber, sin sesgo
alguno, “¿Qué me está diciendo la naturaleza?”.
Observa cómo la naturaleza
fue diseñada para satisfacer todas nuestras necesidades, tanto
físicas como emocionales. Por ejemplo, los alimentos no se limitan
a proveernos un sustento alimenticio, sino que incluyen un sinnúmero
de beneficios adicionales. Cada fruto posee su belleza, sabor, forma,
color y olor singular!
Imagínate si alguien
te diera un automóvil como regalo y luego te lo pidiera prestado:
accederías gustoso a que lo maneje.
Lo mismo se aplica a D'os.
Él te da un universo colmado de riquezas materiales. Entonces,
si nos pide comer alimentos casher o redistribuir un 10 por ciento de
nuestros ingresos para beneficencia, resulta difícil objetar. Este
reconocimiento te lleva a amar a D'os “con todos tus recursos”.
(2) Amor a
D'os a través de la historia
También podrás amar
a D'os mediante el estudio de la historia, tanto la tuya personal como
la historia nacional del pueblo judío.
Contempla las cosas que D'os
ha hecho por ti, cómo te dio la vida y te sostiene permanentemente.
Él permite que respires y que tus órganos funcionen; te dota
con toda la fuerza y las habilidades que posees.
Empero, los obsequios no bastan.
Si realmente te preocupas de alguien, querrás establecer una relación
con él. ¿Qué pasa si esa persona te ignora? Haces algo para
llamar su atención.
Así es como D'os interactúa
con nosotros. D'os nos prodiga obsequios sin cesar y, asimismo, hará
algo para despertarnos si dejamos que nuestra vida se maneje por la
inercia. Él no nos castiga; tan sólo quiere que nos desperecemos:
“Oye! Soy Yo, D'os. Te echaba de menos!”
Valora como D'os te cuida
constantemente. Él dice: “¿Realmente quieres vivir? ¿Quieres que
tu vida tenga significado? ¿Quieres realizarte? Quizás hayas tomado
el rumbo equivocado. Tal vez te pueda ayudar. Préstame atención!”.
Analiza tu historia personal.
No pienses que has logrado luchar y sobrevivir a pesar de inmensos obstáculos.
Por el contrario, ha sido D'os quien te concedió la oportunidad
de crecer. Él organiza los sucesos de tu vida según tu conjunto
especial de circunstancias, para así enseñarte y guiarte en
cada momento y etapa.
También puedes dar un
vistazo a la historia universal y observar cómo D'os ha garantizado
la supervivencia del pueblo judío, contra todas las probabilidades. Siendo
tú parte de la eterna cadena del pueblo judío, podrás
apreciar la forma excepcional en que D'os se ha preocupado por ti.
Si alguien te demuestra que
está absolutamente dispuesto a ayudarte, tú a la vez disfrutarás
en esforzarte por esa persona. Por ello, la intensidad del placer que
sientes al cumplir con los preceptos de D'os es indicativa del nivel
de “Amor a D'os” que hayas alcanzado.
Amor a D'os significa maximizar
nuestro anhelo de estar cerca de D'os. No te quedes sentado esperando
‘sentirlo’, búscalo con ahínco. Hazlo con inteligencia. Debes
estar dispuesto a invertir tiempo y esfuerzo en obtener este placer.
Si el esfuerzo que inviertes
en servir a D'os no conoce límites, significa que has logrado amar
a D'os “con toda tu alma”.
(3) Amor a
D'os a través de la Torá
¿Cómo podemos descubrir
la senda hacia una vida llena de significado? A través del estudio
de la Torá. La Torá es la epístola de D'os para el mundo.
Por eso, mientras más Torá estudies, más podrás
amar y apreciar la sabiduría de D'os, la máxima e infinita
fuente de sabiduría. Y, a la vez, podrás establecer una mejor
relación con Él.
Cuando realmente empiezas
a estudiar Torá, te das cuenta de que si algo parece no tener sentido,
debes devanarte los sesos para dar con la respuesta… porque sabes que
la Torá es intrínsecamente perfecta. Entonces cada vez que
logras resolver una dificultad en el estudio, el placer que obtienes
te motiva a querer más y más.
¿Cómo podrías lograr
cambiar tus deseos para con D'os?
Si te das cuenta de que D'os
y Su Torá abarcan el término “significado” en su máxima
expresión, la lógica dicta que coloques tus metas y deseos
personales en segundo plano para poder cumplir con la voluntad de D'os.
Te das cuenta de que nada más te puede brindar ese significado
para la vida y abandonarás todo lo que no guarde consecuencia con
la voluntad de D'os.
A fin de cuentas, reconocerás
que cualquier deseo de contravenir la voluntad de D'os abrirá una
brecha entre tú y Él. Una vez consciente de esto,
querrás eliminar estas barreras, no sencillamente porque la Torá
te ordena hacerlo, sino porque no podrás soportarlas! Se interponen
y obstaculizan tu relación con D'os. Cuando reconocemos que no
existe nada más precioso que estar cercanos a D'os, entonces cada
rasgo defectuoso de nuestra personalidad es visto como un infiltrado
que busca quebrantar esa relación y, en consecuencia, intentamos
denodadamente eliminar esos defectos.
Si te identificas con tu alma,
buscarás alcanzar esta meta toda tu vida. Eso significa amar a
D'os “con todo tu corazón”.
EL DESEO DE COMPARTIR
CON LOS DEMÁS
Una manifestación del
amor a D'os que sobresale por su importancia es el deseo de compartirlo.
Cuando amas a D'os y observas
a otras personas que buscan con afán satisfacer toda clase de intereses
vanos, te duele. ¿Por qué? Porque te da lástima ver a otro
ser humano perdiendo la oportunidad de gozar un placer tan increíble.
Entonces, cuando te entusiasma estar cerca de D'os a más no poder,
quieres que toda la humanidad pueda tener esa relación también.
Esto no se compara a las personas
cuyos celos se encienden cuando la atención de su ser amado está
enfocada en otra dirección. Cuando de D'os se trata, no te dan
celos cuando ves a otras personas relacionándose con Él, pues
D'os es infinito.
¿POR QUÉ
ES EL “AMOR A D'OS” UN INGREDIENTE DE LA SABIDURÍA?
-
Cada ser humano anhela
lo trascendente.
-
Gozamos de la infinita
belleza, gracia, poder, sabiduría y significado de nuestro
Creador.
-
Las personas rehuyen
a D'os porque temen que los limitará. Y sin embargo, están
dispuestas a escalar montañas en busca del máximo placer
trascendental.
-
Los artistas piensan
que tienen el secreto, pero se quedan cortos. D'os es la verdadera
experiencia estética.
-
Ama al Todopoderoso
por los obsequios que te da: manos, piernas, el poder del habla,
etc.
-
Si sientes el amor de
D'os por ti, Le corresponderás con amor.
-
El placer de un obsequio
depende de la persona que te lo da. Aprecia lo que D'os es.
-
Puedes identificar cada
placer que vives con D'os, como su fuente original. Siente permanentemente
Su presencia.
-
Si decides constantemente
amar a D'os, entonces te esforzarás por hacerlo.
-
La mejor forma de lograr
amar a D'os es preguntarte siempre: “¿Cuál es mi meta en la
vida? ¿Qué quiero obtener de la vida?”.
Biografía del autor:
Rav Nóaj
Weinberg es el director y fundador de Aish HaTora International. Durante
los últimos 40 años, sus visionarios programas educativos
han acercado a cientos de miles de judíos a su patrimonio cultural
y espiritual.