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Los
48 Caminos Hacia la Sabiduría |
Por el Rab Noaj Weinberg
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Camino
#36
Cómo
enfrentar la presión social
No desperdicies tu vida intentando impresionar a los demás. Incluso si
convences a los demás de que eres magnífico, ¿estás tú mismo seguro de
ello?
Conocí a un joven que siempre hablaba con la cabeza ligeramente ladeada,
porque alguien una vez le dijo que tenía el perfil de un actor famoso.
La mayoría de la gente no pensaba que tenía el perfil de un artista, sino
que le faltaba un tornillo.
Esta conducta parodia lo que ocurre cuando dejamos que nuestro deseo por
impresionar a los demás determine nuestras acciones.
Mitrajek min hakavod literalmente significa "mantente alejado del honor".
Nos enseña a no acudir a los demás para obtener reconocimiento, sino que
encontrarlo en nuestro propio ser. Piensa en lo que crees tiene importancia
en la vida y haz uso de ello para impulsarte a ser verdaderamente grande.
Este es un clásico conflicto entre cuerpo y alma. Al cuerpo le gusta embriagarse
con la ilusión de que los demás piensan que somos importantes. Pero el
alma busca lo que es verdaderamente significativo. El cuerpo dice: "Seamos
importantes por lo menos ahora". El alma dice: "Hagamos que perdure".
El cuerpo vacila ante las incomodidades que esto involucra. El alma sabe
lo que se debe hacer.
EXAMINA TUS MOTIVOS
Procura que todo lo que hagas en la vida sea por elección propia, no basándote
en impresionar a los demás. Por ejemplo, al planear tu vida social, pregúntate:
"¿Cuál es mi motivación?" Si planeas unas vacaciones en Europa, ¿es porque
realmente quieres ir? ¿O porque esperas impresionar a todos con tu gran
espíritu aventurero?
Haz una lista de cosas por las cuales la gente típicamente busca la admiración
de los demás: riquezas, fortaleza, habilidades, educación, inteligencia,
profesión, salud, condición física. ¿Puedes mencionar otras cosas, más
importantes, que correspondería incluir en esta lista?
Ahora haz una lista de las cosas que haces para impresionar a los demás.
¿Qué tienen estas cosas que te hacen sentir tan importante?
Ahora pregúntate por qué sientes la necesidad de impresionar a la gente
con estas cosas. ¿Qué esperas lograr con esto en definitiva?
LA CARRERA POR EL RECONOCIMIENTO
Aunque no estemos conscientes de ello, nuestra condición humana nos impulsa
a desear que se reconozcan nuestros logros. Si estamos orgullosos de algo,
queremos que los demás estén informados. La próxima vez que estés conversando,
observa cuánto tiempo pasa hasta que la otra persona (¡y tú mismo!) empieza
a mencionar logros personales.
¿Por qué esa avidez de impresionar a la gente? Los seres humanos están
sedientos de hallar un significado en la vida. Pero a veces no alcanzamos
el nivel que deberíamos. Por ello necesitamos compensar con un espaldarazo
artificial de los demás.
Si los demás te dicen que eres magnífico, podrías llegar a creértelo.
Por ejemplo, un actor que se cree lo que dice el correo de sus admiradoras
esta en problemas, cuando caiga en popularidad, puede darse un verdadero
porrazo.
La búsqueda afanosa del honor es una señal de que no te respetas lo suficiente.
Es como decir: "Quizás no valga mucho, pero si logro que los demás crean
que sí, entonces sí valdré algo". Eso no es verdad y equivale a buscar
el "oro de los tontos", amarillo y brillante, pero carente de valor. En
tu fuero interno, te sientes como un impostor.
Quienes están satisfechos con su nivel de éxito no necesitan del reconocimiento
público para sentirse seguros de que valen algo. Si crees en ti, no importa
tanto lo que los demás piensen.
LIBÉRATE DE LAS OPINIONES
Si dependes de las opiniones de los demás para decidir cuán bueno eres,
entonces te transformas en una veleta, dando vueltas hacia donde te zarandeen
las opiniones de los demás y las modas pasajeras.
Si confías en tu propio valor, serás mucho más capaz de cerciorarte de
que tus opiniones sean propiamente tuyas y no las de la sociedad.
Dios llama a los judíos "un pueblo testarudo". Ser testarudo es tanto
bueno como malo. Es malo porque te hace porfiado y renuente al cambio.
Pero es bueno porque te aferras a tus creencias a pesar de todas las modas
y tendencias. Se dice que si los judíos no fueran testarudos, no habrían
podido sobrevivir hasta la actualidad.
Todos deseamos el éxito y la grandeza y debemos buscarlas. Pero no debemos
vivir para los demás. No debemos basar nuestra elección de profesión,
estilo de vida o incluso nuestra entretención exclusivamente en lo que
nos da un status. Si quieres ser grande, entonces haz algo verdaderamente
grande. No porque te hará merecedor al respeto de los demás, sino porque
tú mismo quieres vivir una vida plena de significado y materializar tu
potencial. No importa cuánta o cuán poca atención captes de los demás.
No te preocupes. Cuando sigues el camino recto, pese a que los demás podrían
inicialmente rechazarte, puedes irte a dormir tranquilo sabiendo que tu
conciencia está limpia, y seguro de que, en última instancia, la verdad
prevalecerá.
¿ESTÁS IMPRESIONADO?
Algunas personas constantemente presumen de sus logros, gritando: "¡Presten
atención! ¡Soy importante!"
El judaísmo sostiene que quien hace una buena acción y presume de ella,
pierde la recompensa correspondiente. Supongamos, por ejemplo, que te
enteras de una viuda y sus hijos que apenas tiene para comer. Les llevas
comida, les brindas apoyo y los encaminas en la senda de la autonomía
financiera. Apenas empieces a presumir de eso, habrás transformado un
bellísimo acto en una herramienta para inflar tu propio ego.
La gente sospecha de quienes buscan desesperadamente el reconocimiento.
Por eso, el honor es una de esas cosas curiosas que mientras más las persigues,
menos obtienes a cambio.
El judaísmo sostiene que cuando realizas una buena acción, los únicos
que deben enterarse de ella son tú y Dios. Haz el bien en forma anónima.
No te preocupes. Dios hallará la forma de asegurarte que serás ampliamente
recompensado.
ACTUACIONES…
Una de las formas más destructivas de intentar impresionar a los demás
es desempeñar papeles diferentes. Actuamos en los papeles que pensamos
complacen a los demás. ¿Te has percatado de cómo tu personalidad puede
cambiar en presencia de distintas personas? Ante los del gimnasio, actuamos
como atletas. Para nuestros amigos, somos divertidos. Para nuestro jefe,
somos serios. ¡Probablemente actuamos en 10 a 20 papeles al día!
Analiza las diversas formas en que te proyectas e intenta describirlas.
Puede que incluso actúes en papeles mutuamente contradictorios. Esto es
peligroso porque, al cambiar nuestros papeles en forma casual, es fácil
perder de vista quién realmente eres.
¿Quién somos realmente?
Ten cuidado de la presión social que te obliga a ajustarte a un modelo
específico. ¡Piensa en cuántas personas desean subconscientemente ser
el Vaquero de Marlboro!
Contáctate contigo mismo y decide quién realmente quieres ser. Pregúntate:
"¿En qué papel estoy actuando? ¿Es así como realmente quiero ser?"
PAPELES POSITIVOS
La aptitud de dramatización tiene su lado positivo: puede hacer florecer
un potencial al cual quizás no tendríamos acceso de otro modo. Cuando
actuamos exteriormente en una forma positiva, eso despierta nuestro ser
interior.
Elige un papel que te sea beneficioso y permite que empiece a afectar
tu conducta diaria. Supongamos que decides ser auténticamente feliz. Comenzarás
a actuar en el papel de la persona alegre, sonriente y amistosa que le
gusta estar con gente. Al actuar en ese papel, el cuerpo entrará en la
sintonía correspondiente y el personaje cuyo papel "representas" se convertirá
realmente en parte de ti.
Quizás te preguntes: ¿Acaso hay alguna diferencia entre engañar a los
demás y engañarte a ti mismo? La respuesta es que actuar en ciertos papeles
para hacer aflorar nuestro potencial sí es bueno, en tanto que hacerlo
para provocar los elogios de los demás no lo es. La prueba de fuego es
que si realmente intentas engañar a los demás, probablemente te sentirás
pésimo después. Pero si actúas para mejorar tu carácter, terminarás sintiéndote
mejor contigo mismo.
Una última aplicación positiva de nuestra capacidad para la dramatización:
puedes desarrollar una estrategia sobre como actuar en anticipación a
una situación difícil. Por ejemplo, si vas a hablar en público, adquiere
las destrezas necesarias para hacerlo en forma eficaz. Practica frente
al espejo hasta que te salga perfecto. O, si sabes que tiendes a discutir
con tu jefe, entonces desempeña un papel para poder alivianar la tensión.
Te ahorrará a ti y a los demás mucho sufrimiento.
¿POR QUÉ ES "ENFRENTAR LA PRESIÓN SOCIAL" UN INGREDIENTE EN LA SABIDURÍA?
Ý No te veas atrapado por la necesidad obsesiva de obtener reconocimiento.
Ý Buscar la aprobación de los demás te hace daño porque te impide hacer
el trabajo verdadero de alcanzar la grandeza.
Ý Si necesitas de los demás para verificar tu importancia, llegó el momento
de examinar tu nivel de autoestima.
Ý Cuando actúas para impresionar a los demás, te sientes vacío por dentro.
Ý Pregúntate: Si te dan la oportunidad, ¿preferirías ser famoso y desdichado,
o contento y anónimo?
Ý "Ser o no ser, he ahí el dilema." Buscar el honor destruye la necesidad
de "ser".
Ý Cuando sientes la necesidad de vitorearte, pregúntate: "¿A quién estoy
tratando de impresionar?"
Ý Incluso si convences a los demás que eres magnífico, ¿estás seguro de
que lo eres?
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