Vamos
de Compras…
Una de las cosas más
bonitas y apasionantes del estudio de nuestra tradición, es como
toda letra, palabra y enunciado es muy importante. En cada
letra hay océanos de principios, y ni se diga en cada palabra.
Cada significado que se le puede dar, cada connotación, cada enseñanza. Quisiera
darles un ejemplo que aprendí esta semana de un gran maestro.
Hay un enunciado en la
Torá que dice: "Y Sará vino con sus días". ¿Ambiguo
no? ¿A dónde vino? ¿Cómo alguien "viene" con sus
días? ¿Qué significa? Y más aún, los comentaristas
explican que esta frase significa que ella estaba satisfecha. ¿Cómo
se explica todo esto?
Dentro de las enseñanzas
místicas encontramos una cosa fascinante. Está
escrito que existe una relación entre los días y la vestimenta,
ya que así como en este mundo físico vestimos ropa, cuando
nos vamos de este mundo "nuestros días visten nuestra alma". Ya
sé lo que todos están pensando. "¿Qué significa
esto?". La respuesta la encontramos al entender qué
es la ropa.
Una de las cosas más
poderosas de nuestra generación es el énfasis en la moda,
en "vernos" bien. Pero ¿qué hace la ropa en nosotros? En
esencia lo que la ropa debería hacer es manifestar externamente
lo que internamente queremos expresar de nosotros al exterior. Un
doctor se pone la bata blanca como símbolo de su profesión,
un adolescente jeans rotos como símbolo de rebeldía, una mujer
religiosa una falda larga como símbolo de su recato. Ojo!
Desgraciadamente en nuestro mundo no siempre eso es la verdad, pues
muchas veces vestimos de una forma para aparentar lo que no somos, y
nos creemos lo que somos con nuestras ropas, nos disfrazamos de seguridad
con marcas, de humildad con ropas desgastadas, con ser diferentes pintándonos
el pelo... pero seguimos siendo los mismos...
En resumen, la ropa en
esencia debería ser el reflejo externo de lo que nos caracteriza
internamente.
Ahora pongamos las piezas
en orden. Dice el versículo que Sará vino con sus
días, es decir vino con su ropa, con la ropa que investía
su alma y que estaba satisfecha. Esto significa que llegó
investida de las expresiones externas de su realidad interna, es decir
sus acciones que se llevaron acabo durante los días de su vida. Llegó
"vestida' con cada día de su vida, con cada ropa que logró
"comprar", pero no sólo eso, sino que además le quedaba muy
bien, pues la pudo ajustar perfectamente a su personalidad y a lo que
era ella en esencia - un alma. Logró vivir cada día
de su vida conectando lo externo con lo interno llenando sus días
de acciones positivas, de bondad, de vivir conectada a lo verdadero,
a D'os.
Se han dado cuenta de cuánto
tiempo perdemos en ir de compras, podemos ir una semana de vacaciones
y estar metidos en el centro comercial todo el día, y la escena
es aun más simpática... probándonos todo y viéndonos
en el espejo y preguntando ¿me queda? ¿Cómo me veré? ¿Qué
dirá mi amiga? ¿Mi novio? Pensamos en todo
el mundo y usamos una inmensa cantidad de energía pensando si nos
queda la ropa o no, si refleja y queda con lo que somos.
Ahora bien, ¿qué pasaría
si tomáramos el mismo ejemplo de la ropa y lo aplicáramos
a la ropa que vestiremos eternamente - nuestras acciones? Imagínense
cada día antes de empezar el día mirarnos en el espejo de
la misma forma en que nos vemos en "the Gap" o en "The Limited", y verificar
si lo que vamos a hacer en el día "nos queda", "refleja nuestra
personalidad". Cuántas cosas dejaríamos de hacer,
cuántos días aprovecharíamos más, pues entenderíamos
que son nuestra única oportunidad para vestir eternamente. Cuántos
hábitos cambiaríamos simplemente si aplicáramos esa misma
minuciosidad de pensamiento en diseñar la moda de nuestra personalidad. ¿Increíble
no?
Sará fue sin duda
la mujer mejor vestida de la historia. Sin duda "le quedó"
todo lo que se puso, es decir, utilizó de la mejor manera los días
de su vida e hizo con ellos los mejores cortes y diseños… las mejores
y más bonitas acciones.
Los invito a ir de compras!