Levítico 25:1 -
26:2
La
Confianza en D'os
Se cuenta la historia de
un judío europeo, al final del siglo, que cansado por la constante
pobreza, decidió resolver el problema jugando a la lotería.
Temiendo de que lo que estaba haciendo no era exactamente "casher",
el hombre fue a lo de su Rabino y le pidió su aprobación
para el plan. Él le explicó al Rabino que sus acciones no
iban a hacer más que darle a D'os la oportunidad de enviarle
el dinero que tanto necesitaba. Más aún - dijo el hombre
- él tenía absoluta confianza de que D'os iba a responderle.
"¿Cuántos boletos
de lotería ha comprado?" - le preguntó el Rabino. "Tres"
- dijo el hombre. "Uno solo debería ser suficiente para D'os",
fue la breve respuesta del Rabino.
El concepto de "bitajón"
- "confianza en D'os" - juega un papel preponderante en el pensamiento
judío. Así como la persona debe buscar cumplir las mitzvot,
ella también debe tratar de desarrollar su bitajón, una
conciencia de que D'os está envuelto activamente en nuestras
vidas. De hecho, la adquisición de esta "conciencia de D'os"
es tan vital que algunos comentaristas explican que esto es el verdadero
objetivo del cumplimiento de la Torá..
A pesar de que la verdadera
adquisición de bitajón puede ser una increíble y liberadora
experiencia, es también muy difícil de lograr. Nosotros
vivimos en un mundo en el cual nuestra rutina diaria y "el curso natural
de los eventos" realmente nos llevan a que nos olvidemos de D'os.
¿Cuántos de nosotros limitamos nuestra compra de boletos de lotería
a sólo un boleto?!
De una manera asombrosa,
la porción semanal se refiere a este tema. La mayoría de
la parashá está dedicada a la descripción de las leyes
relacionadas con el año sabático (la shemitá) que tiene
lugar en Israel cada siete años. En los tiempos bíblicos,
las deudas eran canceladas en este año y los sirvientes eran
liberados.
Incluso hoy, los campos
no son trabajados en este año de shemitá. A lo largo de
toda la tierra de Israel, ningún campesino judío debe sembrar
ni plantar. Esto no sólo ayuda a que la calidad de la tierra
mejore, sino que provee al pueblo judío más tiempo libre
para estudiar Torá.
Este sistema de shemitá,
sin embargo, puede crear aparentemente un gran problema: falta de
comida! Respecto de este tema, D'os nos dijo que no debemos preocuparnos:
"Quizás dirán: '¿Qué comeremos en el año séptimo
pues no podemos sembrar ni cosechar?'. Yo (D'os) ordenaré Mi
bendición en el año sexto y dará suficiente producción
para tres años" (Levítico
25:20-21).
El Jazón Ish (Israel,
siglo XX) explica que a pesar de que esto no garantiza que todo individuo
vaya a recibir una triple cosecha, esto significa que colectivamente
la tierra del pueblo judío dará frutos de manera mucho más
abundante que lo "natural". De esta manera, nosotros recordaremos
que es D'os la fuerza que hay detrás de la naturaleza, y cuando
Él así lo desea nos provee en proporciones más grandes
de lo "natural".
En este sentido, el año
de shemitá es igual al Shabat, cuya principal función es
también recordarnos que es D'os el que creó el mundo - y
finalmente es Él Quien lo controla. Integrar esta idea en la
vida de uno es el fundamento del bitajón - verdadera confianza
en D'os.