Números 1:1- 4:20
La
Nación Unida
El Talmud dice que la generación
de Iehudá Bar Ilai representó el estudio de la Torá
en su mejor momento. ¿Qué fue tan increíble en
esta generación? El Talmud dice que en ese período,
cinco personas estudiaban juntas bajo una sola manta. En
un nivel, el Talmud quiere decir que a pesar de que tenían una
sola manta debido a la extrema pobreza, las personas no dejaron de
dedicarse al estudio de Torá.
Sin embargo, Rabí
Jaim Shemulevitz, ofrece otra explicación: la razón por
la cual cinco personas pudieron sentarse juntas bajo una misma manta,
fue que todos se preocuparon por los otros, asegurándose de que
todos estuviesen "cubiertos" por la manta. La verdadera
grandeza de la generación de Iehudá Bar Ilai puede ser encontrada
en la manera en la que ellos amaban y respetaban al prójimo.
Una idea similar es expresada
en la Torá, respecto de la revelación en el Monte Sinai. La
Torá dice que el pueblo judío estaba unificado en ese momento
de la revelación, como si hubiese sido "una sola persona" la
que estuvo allí parada. Fue precisamente debido a
esta unificación que ellos fueron merecedores de recibir las
leyes de D'os.
Este tema juega un papel
importante en la porción de esta semana, Bamidvar. La
parashá se extiende mucho para describir cómo debería
estar conformado el campamento israelita en el desierto:
En el medio del campamento
estaban los Levitas y el Santuario. Rodeando este centro
estaban las doce tribus, creando un cuadrado que incluía todo. Habían
tres tribus en cada uno de los cuatro lados del cuadrado - norte,
sur, este, oeste - constituyendo campamentos secundarios. Una
bandera acompañaba a cada tribu, la cual tenía la insignia
particular de esa tribu. Los colores de las banderas eran
los mismos colores que estaban en las piedras de la pechera del Cohen
Gadol, que representaban a cada una de las tribus.
El Midrash dice que cuando
D'os sugirió este orden, Moshé le cuestionó la idea
diciendo: "Ahora habrá disputa entre las tribus". Moshé
pensó que una vez que él comience a especificar quién
viajaría al este y quién viajaría al oeste, quién
viajaría al frente y quién viajaría atrás, el
pueblo iba a comenzar a discutir.
Más aún, cada
una de los distintos puntos cardinales está asociado con una
distinta cualidad y bendición. El norte, por ejemplo,
está asociado con la riqueza y el sur con la sabiduría.
D'os le explicó a
Moshé que no había razón para preocuparse. Las
tribus aceptarían el orden del campamento por una simple razón:
años antes, en el funeral de Iaacov, sus doce hijos cargaron
el cajón. La manera en la que los hijos fueron caminando
alrededor del cajón es la misma manera en la que las tribus serán
ordenadas en el desierto. De esta manera, todo el mundo
ya tendría claro cuál iba a ser su lugar. Entonces
- dijo D'os a Moshé - no te preocupes, porque cuando alguien
sabe dónde está su lugar, inevitablemente hay paz y calma.
Y así fue. En
nuestra parashá, después de la extensa descripción
del orden del campamento, la Torá dice: "Y el pueblo judío
hizo exactamente lo que le fue ordenado" (1:54).
Amor y respeto por cada
individuo, y un reconocimiento de cómo cada uno contribuye a
este mundo, es la manera mediante la cual nuestro pueblo judío
alcanzará verdadera grandeza. Que sea pronto en nuestros
días.