A lo largo del tiempo,
muchos adherentes religiosos han tratado de probar que poseen la verdadera
religión haciendo milagros. Sin embargo, Maimónides
dice: Cuando uno está dispuesto a darle crédito a una religión
por haber escuchado reportes de milagros, eso es entrar en territorio
peligroso - pues uno nunca sabe si los "milagros" pueden de hecho
ser una ilusión óptica o prestidigitación. A
pesar de que claramente no faltan milagros en la tradición judía,
el judaísmo rechaza la noción de que nuestra creencia esté
basada en estos milagros. El fundamento teológico
de nuestra religión es una declaración que no tiene paralelo
en la historia: que D'os habló en una revelación nacional
a todo el pueblo judío en el Monte Sinai. La fundación
del judaísmo está construida sobre un evento histórico
verificable, y no una suma de actos milagrosos.
Pero aún nos queda
una pregunta: ¿cómo responde el judaísmo a los milagros
reportados por otros pueblos y creencias? Esta pregunta
se encuentra en el corazón de la porción semanal. En
la parashá, Moshé se acerca al Faraón y le pide que
le dé al pueblo judío un respiro corto de sus trabajos para
que puedan ir al desierto y servir a D'os. Para reforzar
el requerimiento a ojos del Faraón, D'os le dice a Moshé
que le diga a su hermano Aharón que tire al piso su bastón
en frente del líder egipcio y el bastón se convertirá
en una serpiente.
Aharón hizo esto,
pero el Faraón no se impresionó e incluso sus propios sabios
hicieron lo mismo! A pesar de que el bastón de Aharón tragó
eventualmente a los bastones egipcios, el Faraón no se asombró. Hay
varias opiniones respecto de cómo es que los sabios egipcios
realizaron sus acciones.
Maimónides categóricamente
rechaza la posibilidad de que hay algún poder de magia. Desde
su punto de vista, cualquier clase de brujería es algo sin sentido
a lo que cualquier persona racional no debe prestarle atención
ni darle ningún crédito. Él dice que lo
que muestran las fuerzas astrológicas son fabricaciones, inventadas
para controlar a las masas y extraer de ellos dinero y fidelidad.
Sin embargo, hay quienes
no están de acuerdo con esto. Najmánides, cuyo
comentario está lleno de misticismo judío, sostiene que
los egipcios podían hacer actos sobrenaturales. Él
dice que ellos poseían conocimiento del reino espiritual y podían
manejar fuerzas negativas - en particular, las fuerzas de destrucción
- para beneficio propio. D'os creó estas fuerzas en
función de dar al hombre el libre albedrío para que escoja
entre las fuerzas buenas o malas.
Una posición intermedia
muy interesante es expuesta por Abarbanel (España, siglo XV). Él
dice que, por un lado, varios versículos bíblicos indican
que sólo D'os puede hacer actos sobrenaturales. Por
otro lado, la Torá claramente parece decir que los egipcios hacían
magia mediante brujería y sortilegio. La conclusión
de Abarbanel es que los egipcios de hecho, hacían prestidigitación,
pero sólo con la ayuda de esas fuerzas espirituales.
A mí me gustaría
sugerir una explicación alternativa para las acciones de los
egipcios (y para el fenómeno de milagros hechos por personas
de otras creencias):
Al crear Su mundo, D'os
puso en él una fuerza increíblemente poderosa llamada "fe". Esto
significa que si tú pones suficientes personas en una habitación,
que comparten una creencia fuerte acerca de algo, estas personas pueden
llegar a originar un milagro.
Basado en este punto
de vista, el éxito de las acciones de uno no testifica la verdad
de sus creencias, sino la fuerza de su fe. La creencia
es una fuerza en sí misma. En la religión, así
como en la psicología humana, lo que tú creas puede tener
un gran impacto en la realidad.