Génesis
6:9 - 11:32
La Enfermedad del
Auto-Engaño
El humor ídishe define a la "jutzpá"
como el caso de un niño que mata a sus padres y luego pide indulgencia
a la corte porque es un huérfano!
A pesar de que un auto-engaño exagerado
como este es difícil de imaginarlo en la vida real, la capacidad
del ser humano para perder el contacto con sus acciones puede ser
verdaderamente remarcable. Una historia verdadera que ilustra esto
tuvo lugar en un suburbio de Varsovia hace 70 años aproximadamente.
Una mujer había llegado de las afueras
de la ciudad, trayendo consigo los ahorros de la familia para buscar
una transacción comercial que le dé ganancias. Y ocurrió
que mientras ella estaba en la hostería judía del lugar,
ladrones robaron su dinero. Cuando los rabinos locales vieron cuán
angustiada estaba la señora, ellos organizaron un plan inusual:
hablar con el "jefe" de los ladrones en el área, a quien los
rabinos conocían, y buscar así la posibilidad de que se
devuelva el dinero.
Sorprendidos por haber sido visitados por
los rabinos, los ladrones estuvieron de acuerdo en hacer la reunión.
Uno de los rabinos les explicó la difícil situación
en que estaba la víctima, y a pesar de que él no sabía
con certeza cuál sería la respuesta de los ladrones, sugirió
que los ladrones se queden con el 30% del botín y devuelvan el
resto a la pobre señora. Al escuchar esto, uno de los ladrones
irrumpió en enojo gritando: "Nosotros trabajamos duro por el
dinero! Él nos pertenece! Nosotros no nos vamos a quedar con
menos del 60%!".
El auto-engaño juega un papel importante
en la porción de esta semana. La mayoría de la parashá
se desarrolla alrededor de la historia del gran diluvio. Como es bien
sabido, la narrativa Bíblica describe cómo la humanidad
se había hecho tan malvada que D'os no tuvo otra opción
más que destruir casi por completo la raza humana y comenzar
de nuevo. Sólo Noaj y su familia fueron salvados cuando D'os
trajo el diluvio sobre el mundo y lo retornó al estado acuático
caótico que existía al comienzo de la creación original.
De hecho, de muchas maneras la Biblia pone
en claro que lo que ocurrió no fue nada menos que una "segunda
creación". Además de resurgir las aguas primordiales y la
renovada mezcla de luz y oscuridad, cuando Noaj salió del arca,
él recibió órdenes de D'os virtualmente idénticas
a las que fueron dadas a Adam, como por ejemplo: cuidar el mundo y
desarrollarlo.
Sin embargo, lo que es menos claro, es
cuál exactamente fue la transgresión que representó
"la gota que colmó el vaso" y causó que D'os traiga un diluvio
sobre la humanidad. La Biblia realmente ofrece un número de posibilidades.
Una posibilidad es que las personas de ese tiempo eran culpables por
inmoralidades sexuales de todas las clases. El Midrash gráficamente
describe al diluvio como un caso de "ojo por ojo". Puesto que una
incorrecta "inundación" de sexualidad se desencadenó en
todo lugar, ellos fueron castigados con el diluvio de agua.
El robo y la violencia también son
descriptos en la Biblia como actos desenfrenados, y Rashí y muchos
otros comentaristas ven esto como la causa final de la destrucción
de la humanidad. A pesar de que D'os estaba dispuesto a abstenerse
de castigarlos por la inmoralidad sexual (puesto que esa actividad
en general era hecha consensualmente), Él no pudo tolerar el
robo y la violación de los derechos del prójimo.
El conflicto entre los hijos es una de
las experiencias más desalentadoras y angustiantes que los padres
enfrentan. De hecho, en la tradición judía, este fenómeno
es descripto como la cosa más perturbadora para el "Padre de
todos nosotros" - el Todopoderoso. El Midrash nota que en el tiempo
del rey David, los israelitas no tenían tanto éxito en las
batallas como lo tuvieron bajo el mandato del rey Ajab. Pero ¿por
qué esto fue así si en la época de David la nación
servía a D'os fielmente, mientras que en el tiempo de Ajab ellos
adoraban ídolos?!
El Midrash explica que durante la vida
de David había mucho desacuerdo entre las personas mientras que
en el tiempo de Ajab los israelitas se amaban unos a otros. A pesar
de que ellos fueron infieles a D'os, el Todopoderoso todavía
recompensó a sus hijos por el amor que mostraban unos con otros,
otorgándoles victorias en el campo de batalla.
Mucho del libro de Génesis está
dedicado a este conflicto entre hermanos. Ishmael e Itzjak, Iaacov
y Esav, Iosef y sus hermanos, son todas historias de rivalidades amargas
entre hermanos. Pero todas estas historias finalizan con la reconciliación.
Juntos, Ishmael e Itzjak enterraron a su padre Abraham. Iaacov y Esav
se reconciliaron cuando se encontraron después de 22 años
de separación. E Iosef perdonó a sus hermanos por haberlo
vendido como esclavo.
En la era del diluvio, sugieren nuestros
Sabios, que hubo una enfermedad más profunda asociada con el
robo desenfrenado. El Midrash dice que frecuentemente muchos ladrones
caían juntos sobre la víctima, pero cada uno de ellos sólo
tomaba una cantidad muy pequeña de artículos para asegurarse
de no ser culpados individualmente. Los ladrones repetían esto
una y otra vez. El resultado final fue que a pesar de que ellos se
enriquecían, los ladrones podían racionalizar que realmente
no hicieron nada erróneo, pues, después de todo, ninguna
corte los llamaba para ser juzgados.
Con este entendimiento,
el error de la generación del diluvio fue más que un caso
simple de personas que se robaban unas a otras constantemente. Fue
una situación en la cual las personas habían perdido tanto
sus conceptos morales que habían caído en el auto-engaño
y no podían ya reconocer lo que habían hecho mal. Fue por
el auto-engaño que ellos se volvieron tan extremistas que estaban
más allá de un posible arreglo y D'os no tuvo más opción
que comenzar Su creación nuevamente