Se cuenta
la historia de un judío europeo, al final del siglo, que
cansado por la constante pobreza, decidió resolver el problema
jugando a la lotería. Temiendo de que lo que estaba haciendo
no era exactamente "casher", el hombre fue a lo de su Rabino y
le pidió su aprobación para el plan. Él le explicó
al Rabino que sus acciones no iban a hacer más que darle
a D'os la oportunidad de enviarle el dinero que tanto necesitaba.
Más aún - dijo el hombre - él tenía absoluta
confianza de que D'os iba a responderle.
"¿Cuántos
boletos de lotería ha comprado?" - le preguntó el Rabino.
"Tres" - dijo el hombre. "Uno solo debería ser suficiente
para D'os", fue la breve respuesta del Rabino.
El concepto
de "bitajón" - "confianza en D'os" - juega un papel preponderante
en el pensamiento judío. Así como la persona debe buscar
cumplir las mitzvot, ella también debe tratar de desarrollar
su bitajón, una conciencia de que D'os está envuelto
activamente en nuestras vidas. De hecho, la adquisición de
esta "conciencia de D'os" es tan vital que algunos comentaristas
explican que esto es el verdadero objetivo del cumplimiento de
la Torá..
A pesar de
que la verdadera adquisición de bitajón puede ser una
increíble y liberadora experiencia, es también muy difícil
de lograr. Nosotros vivimos en un mundo en el cual nuestra rutina
diaria y "el curso natural de los eventos" realmente nos llevan
a que nos olvidemos de D'os. ¿Cuántos de nosotros limitamos
nuestra compra de boletos de lotería a sólo un boleto?!
De una manera
asombrosa, la porción semanal se refiere a este tema. La
mayoría de la parashá está dedicada a la descripción
de las leyes relacionadas con el año sabático (la shemitá)
que tiene lugar en Israel cada siete años. En los tiempos
bíblicos, las deudas eran canceladas en este año y los
sirvientes eran liberados.
Incluso hoy,
los campos no son trabajados en este año de shemitá.
A lo largo de toda la tierra de Israel, ningún campesino
judío debe sembrar ni plantar. Esto no sólo ayuda a
que la calidad de la tierra mejore, sino que provee al pueblo
judío más tiempo libre para estudiar Torá.
Este sistema
de shemitá, sin embargo, puede crear aparentemente un gran
problema: falta de comida! Respecto de este tema, D'os nos dijo
que no debemos preocuparnos: "Quizás dirán: '¿Qué
comeremos en el año séptimo pues no podemos sembrar
ni cosechar?'. Yo (D'os) ordenaré Mi bendición en el
año sexto y dará suficiente producción para tres
años" (Levítico 25:20-21).
El Jazón
Ish (Israel, siglo XX) explica que a pesar de que esto no garantiza
que todo individuo vaya a recibir una triple cosecha, esto significa
que colectivamente la tierra del pueblo judío dará frutos
de manera mucho más abundante que lo "natural". De esta manera,
nosotros recordaremos que es D'os la fuerza que hay detrás
de la naturaleza, y cuando Él así lo desea nos provee
en proporciones más grandes de lo "natural".
En este sentido,
el año de shemitá es igual al Shabat, cuya principal
función es también recordarnos que es D'os el que creó
el mundo - y finalmente es Él Quien lo controla. Integrar
esta idea en la vida de uno es el fundamento del bitajón
- verdadera confianza en D'os.