A muchas personas
les interesa saber cómo la tradición judía prevé
"el final de los días" - la llegada del Mashiaj. A pesar
de que hay muchas descripciones en las fuentes rabínicas,
de todas maneras, se nos advirtió en contra de especular
demasiado sobre este tema. ¿Por qué? Porque la tradición
judía dice que si estamos demasiado pendientes del futuro,
no viviremos el presente!
Vale la pena
notar un increíble Midrash, el cual describe el "gran temor"
que prevalecerá al final de los días. El Midrash dice
que habrá competencia entre los judíos y los musulmanes
para determinar quién, realmente, cumple con la voluntad
del Creador. El Midrash dice que inicialmente serán los musulmanes,
y no los judíos, a quienes D'os responderá. Esta impactante
respuesta causará "gran temor" en las mentes de los israelitas
y será para ellos un tiempo de gran prueba y tribulación.
Finalmente,
Israel será vindicado, pero aquellos momentos serán
tiempos de gran terror y duda. Todo el escenario, explica el Midrash,
es la gran prueba final de la lealtad judía hacia D'os y
Su Torá.
Una idea similar
es encontrada en la parashá de esta semana, Reé. Los
israelitas son advertidos en contra de caer presos de los "milagros"
hechos por falsos profetas. Dice la Torá (13:2-4):
"Si
habrá en medio de ti algún profeta o un soñador
de sueños, y te ofreciere una señal o milagro… Y ocurriera
la señal o el milagro - que te había hablado - diciendo:
'Vamos en pos de otros dioses - a quienes no has conocido - y
adorémoslos…'. No habrás de escuchar las palabras de
ese profeta o de ese soñador de sueños; pues D'os los
está sometiendo a prueba a ustedes, para saber si ustedes
aman a D'os con todo vuestro corazón y con todo vuestro ser".
La Torá
nos está advirtiendo: a pesar de la aparente evidencia que
un mago puede ofrecer, si él contradice la Torá, entonces
sus afirmaciones deben ser ignoradas. Alguien que es fiel e íntegro
con D'os no será seducido por demostraciones que son contrarias
a los mandamientos de D'os.
Esto nos trae
al viejo debate teológico acerca de cuál debe ser la
fundación del sistema de creencia de la persona: "fe" o "razón".
¿Es suficiente tener fe en la tradición de nuestros antepasados,
o necesitamos evidencias concretas y racionales para apoyar esto?
Muchas visiones
judías han sido ofrecidas sobre este tema. Ellas se alinean
desde las brillantes pruebas filosóficas de Rabí Iehuda
Halevi hasta los discursos inspiradores de Rabí Najman de
Breslev acerca de la fe.
En la generación
de hoy en día, la visión de "la razón" claramente
es bien aceptada. Nuestro mundo es un mundo de ciencia y computadoras,
y es por eso que nosotros tendemos a ver la vida como racionalistas.
¿Hay alguna
base racional para creer en el judaísmo? Por supuesto! Ya
sean profecías de la Torá que se han hecho realidad
(ej. El retorno del pueblo judío a la tierra de Israel),
o los códigos bíblicos (presentados en el seminario
de discovery de Esh HaTorá), o evidencias arqueológicas.
La creencia en el judaísmo no es de ninguna manera un "salto
de fe".
La Torá
misma, al comienzo de la parashá semanal, toca el tema.
"He
aquí! Yo he puesto delante de ustedes hoy la bendición
y la maldición. La bendición: si ustedes escucharán
los mandamientos de D'os que yo les he ordenado hoy".
Una lectura
cuidadosa de este versículo sugiere que esta "recompensa"
no es un regalo adicional que vendrá a la persona a través
del cumplimiento de las mitzvot, sino que el correcto cumplimiento
trae su propia recompensa: una conciencia de la cercanía
de D'os y la validez de la Torá. Las mitzvot tienen el poder
de acercar a uno a la presencia de D'os, lo que puede ser visto
como la bendición más grande. Una cena de shabat o un
viaje a Israel puede tocar tan profundamente a la persona que
la presencia de D'os se hace clara y obvia.
Como dijo
el Rab Klonimus Kalman Shapira - un rabino jasídico contemporáneo
- a sus alumnos: "¿No han sentido, no han visto, cómo sus
almas están seguras de que ven a D'os?".