Levítico 14 - 15
"La
Tierra de Israel"
La parashá de Metzorá
trata el tema de la plaga del tzaraat, una enfermedad física
que resultaba de una deficiencia espiritual. El Tzaraat
puede afectar a una persona de tres distintas maneras: en su casa,
en su ropa o en su piel.
¿Qué causaba el
tzaraat? El Talmud dice que el tzaraat viene como resultado
de hablar lashón hará - conversación negativa sobre
otra persona. La casa de la persona protege la privacidad;
lashón hará invade la privacidad de otros. Similarmente,
la ropa es una manera de mantener la dignidad; lashón hará
priva a otros de dignidad. Es por eso que en esta plaga
sobre las casas y ropas "el castigo es proporcional al pecado".
La Torá primero
habla sobre el tzaraat del cuerpo y las ropas, y cómo se purificaba
uno mismo y sus ropas de esta enfermedad. Luego la Torá
habla sobre el tzaraat en la casa y cómo purificarse de eso.
¿Por qué es que
la Torá separó al "cuerpo y ropa" de la "casa"?
Obviamente, el tzaraat
de la casa es una categoría diferente que la del cuerpo y la
ropa.
En Levítico 14:34
está escrita la diferencia: "La plaga en la casa de la tierra
de tu posesión…". Esto nos enseña que el tzaraat
sobre una casa puede ocurrir sólo en la tierra de Israel, mientras
que las otras dos formas pueden ocurrir en cualquier parte del mundo.
¿Por qué la diferencia?
Rabí Iaacov Weinberg,
Director de Ner Israel Talmudic College en Baltimore, explica:
La ropa es mía
y el cuerpo es mío - no importa en dónde yo viva, pero mi
casa no es mía - excepto en la Tierra de Israel. Para
un judío, las casas afuera de Israel no son verdaderos "hogares".
Ellas están para que las alquilemos, vendamos y las ocupemos
hasta encontrar algún otro lugar. Pero ellas no nos
sirven como un lugar para vivir, así como Israel lo hace. Finalmente,
nosotros no pertenecemos a ningún otro lugar más que a nuestra
tierra - lo que no significa que no haya alguna buena razón para
vivir en la diáspora. Yo mismo vivo allí! Pero
bajo qué condiciones y circunstancias eso es preferible… es una
discusión aparte.
Para alguien que nunca
vivió en Israel, será muy difícil apreciar la diferencia
que hay entre una casa allí y una casa en América (es difícil
apreciar una pérdida cuando nunca lo has tenido).
Los israelíes miran
sus casas de manera muy distinta. Ellos ven a su tierra
como algo más que lo que vieron los judíos polacos que vivían
en Polonia por cientos de años.
Algunos años atrás,
cuando Rabí Berel Wein estaba construyendo la Ieshivá Shaaré
Torá en Monsey, Nueva York, el constructor le ofreció usar
una madera que duraba 150 años, en lugar de la madera común,
la cual comienza a arruinarse después de los 90. "No
gracias" - dijo Rabí Wein - "nosotros no queremos que nuestra
estadía afuera de Israel sea tan permanente".
Si nunca has estado
en Israel, comienza a planear un viaje ahora, te sorprenderás
de cuánto aprenderás sobre ti mismo!
Preguntas
Para Reflexionar
#1: ¿Tú
piensas que eres más latino que judío?
#2: ¿Por qué
piensas que los judíos de la diáspora han apoyado tanto
al Estado de Israel (tanto política como económicamente
hablando)?
#3: ¿Cómo
tu consideras que la existencia de una comunidad judía tan grande
en Israel ha cambiado la dinámica judía mundial en los tiempos
modernos?