Por el Rabino Stephen Baars - Esh HaTorá Washington DC
Levítico 14 - 15
La parashá de Metzorá trata el tema de la plaga del tzaraat, una enfermedad física que resultaba de una deficiencia espiritual. El Tzaraat puede afectar a una persona de tres distintas maneras: en su casa, en su ropa o en su piel.
¿Qué causaba el tzaraat? El Talmud dice que el tzaraat viene como resultado de hablar lashón hará - conversación negativa sobre otra persona. La casa de la persona protege la privacidad; lashón hará invade la privacidad de otros. Similarmente, la ropa es una manera de mantener la dignidad; lashón hará priva a otros de dignidad. Es por eso que en esta plaga sobre las casas y ropas "el castigo es proporcional al pecado".
La Torá primero habla sobre el tzaraat del cuerpo y las ropas, y cómo se purificaba uno mismo y sus ropas de esta enfermedad. Luego la Torá habla sobre el tzaraat en la casa y cómo purificarse de eso.
¿Por qué es que la Torá separó al "cuerpo y ropa" de la "casa"?
Obviamente, el tzaraat de la casa es una categoría diferente que la del cuerpo y la ropa.
En Levítico 14:34 está escrita la diferencia: "La plaga en la casa de la tierra de tu posesión…". Esto nos enseña que el tzaraat sobre una casa puede ocurrir sólo en la tierra de Israel, mientras que las otras dos formas pueden ocurrir en cualquier parte del mundo.
¿Por qué la diferencia?
Rabí Iaacov Weinberg, Director de Ner Israel Talmudic College en Baltimore, explica:
La ropa es mía y el cuerpo es mío - no importa en dónde yo viva, pero mi casa no es mía - excepto en la Tierra de Israel. Para un judío, las casas afuera de Israel no son verdaderos "hogares". Ellas están para que las alquilemos, vendamos y las ocupemos hasta encontrar algún otro lugar. Pero ellas no nos sirven como un lugar para vivir, así como Israel lo hace. Finalmente, nosotros no pertenecemos a ningún otro lugar más que a nuestra tierra - lo que no significa que no haya alguna buena razón para vivir en la diáspora. Yo mismo vivo allí! Pero bajo qué condiciones y circunstancias eso es preferible… es una discusión aparte.
Para alguien que nunca vivió en Israel, será muy difícil apreciar la diferencia que hay entre una casa allí y una casa en América (es difícil apreciar una pérdida cuando nunca lo has tenido).
Los israelíes miran sus casas de manera muy distinta. Ellos ven a su tierra como algo más que lo que vieron los judíos polacos que vivían en Polonia por cientos de años.
Algunos años atrás, cuando Rabí Berel Wein estaba construyendo la Ieshivá Shaaré Torá en Monsey, Nueva York, el constructor le ofreció usar una madera que duraba 150 años, en lugar de la madera común, la cual comienza a arruinarse después de los 90. "No gracias" - dijo Rabí Wein - "nosotros no queremos que nuestra estadía afuera de Israel sea tan permanente".
Si nunca has estado en Israel, comienza a planear un viaje ahora, te sorprenderás de cuánto aprenderás sobre ti mismo!
Preguntas Para Reflexionar
#1: ¿Tú piensas que eres más latino que judío?
#2: ¿Por qué piensas que los judíos de la diáspora han apoyado tanto al Estado de Israel (tanto política como económicamente hablando)?
#3: ¿Cómo tu consideras que la existencia de una comunidad judía tan grande en Israel ha cambiado la dinámica judía mundial en los tiempos modernos?
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