Levítico
19 - 20
"La
Brecha Generacional"
"Cuando un padre se
queja de que su hijo se ha desviado por el mal camino, ¿qué debe
hacer? Amarlo más que nunca"
El Baal
Shem Tov
La puerta se abrió
despacio y se vió la calle con lluvia. La cabeza de un hombre
se asomó; no había moros en la costa y él corrió. Llegó
hasta un poste de luz y miró a su alrededor en busca de perseguidores. La
calle estaba vacía. Él esperó que llegue
su contacto. Enseguida, una figura alta y oscura se acercó.
Se intercambiaron palabras claves.
"¿Lo tienes?" -
preguntó el contacto con una voz gruesa.
"Sí" - él
contestó. La culpa causó que sus palabras se
entrecorten.
Abrió su sobretodo
y sacó un cuaderno. El contacto lo inspeccionó
por algunos minutos y sonrió mientras le daba una bolsa de papel
marrón.
"¿No quiere contarlo?"
- el contacto preguntó.
Sin responder, él
dió media vuelta y regresó a su casa, despacio, su cabeza
se mantenía hacia abajo como con un dogal. Él
acababa de vender la tarea de la escuela de su hijo.
Esta graciosa historia
ilustra un hecho de la vida: a pesar de que los padres saben que ellos
quieren lo mejor para sus hijos, el hijo frecuentemente puede llegar
a dudar de esa motivación. La tarea, el tiempo de
ir a la cama y los quehaceres pueden hacer sentir al niño que
él es un esclavo certificado! Por ejemplo: el niño
puede llegar a imaginar que él tiene que hacer su tarea para
que su papá pueda salir y venderla!
Nuestra pregunta: ¿Cómo
los padres pueden comunicarle al hijo qué funciones y comportamientos
son importantes, sin que el niño sienta que los intereses de
los padres están de por medio? Esto es incluso más
importante cuando se trata de temas morales. ¿Cómo
los padres pueden aconsejarlos y dirigirlos de una manera en la que
los hijos sientan que es bueno para ellos - y no simplemente la obsesión
del padre?
Una relación exitosa
- ya sea entre padre e hijo, marido y mujer, o simplemente entre amigos
- depende de que ambos lados eliminen el "yo".
El
Primer Paso
El primer paso es obvio. Para
que el hijo no sienta que hay un interés personal de la otra
parte, no debe haber un interés personal. Esto es
sorpresivamente difícil. Requiere que el padre se
mire a sí mismo de manera honesta y profunda, y se pregunte:
"¿Cuáles son mis motivaciones?". Porque lo que
nosotros podemos pensar que es "altruismo", puede ser de hecho una
proyección paternal. Lo que frecuentemente es llamado
orgullo paterno puede ser frecuentemente autointerés. Puede
ser sutil, pero el hijo lo capta.
Si las metas del padre
para el hijo exceden las propias metas del padre, entonces el hijo
va a ver eso como autointerés. Los padres frecuentemente
piensan que un tremendo amor por sus hijos anula el autointerés. Pero
el niño va a ver los pedidos de los padres como los propios deseos
de los padres, y no verdaderamente lo que es correcto para el niño. Después
de todo, el hijo piensa: "si sería realmente correcto, entonces
mis padres también lo harían!".
Incluso después de
que las motivaciones fueron revisadas y los padres están seguros
de sus intenciones, las instrucciones paternales frecuentemente se
pierden. Todo el consejo y la guía quedan a un lado
cuando el hijo deja la casa o madura. Años de dirección
pueden disiparse en algunos meses de universidad o cuando se van a
vivir fuera de la casa.
¿Por qué?
Porque incluso que el padre
tenía en mente el mejor interés para el hijo, simplemente
no fue suficiente. El padre le enseñó buenos
valores y le dió un gran consejo. Pero hubo un problema:
eran los valores del padre, era el consejo del padre. Cuando
el hijo deja al padre, también deja los valores. El
padre no pudo sacar el "yo" de los valores.
Los
Padres y el Shabat
La parashá de esta
semana nos muestra una gran visión sobre el desafío de educar
a los hijos:
"La persona debe respetar
a su madre y a su padre, y Mi Shabat debe cuidar. Yo soy
Hashem, tu D'os" (Levítico 19:3).
La Torá conecta el
respeto que nosotros debemos dar a nuestros padres con el cuidado
del shabat. ¿Por qué?
El shabat que se menciona
aquí es usado como un ejemplo. Es la representación
de todas las responsabilidades morales que uno tiene - honestidad,
bondad, caridad, etc. Nosotros aprendemos de aquí
que el respeto a los padres y todas las otras buenas acciones están
separadas, pero necesitan estar unidas.
En el corazón del
autointerés paternal está el deseo de que el hijo respete
al padre. Todos los otros valores pueden ser de mucha importancia,
pero es la falta de respeto lo que generalmente provoca una reacción
más fuerte. Y el problema es que es esta misma reacción
lo que indica el autointerés paternal. Si lo que los
padres enseñaron fue verdaderamente tan importante como ellos
dijeron que era, entonces valores más importantes deberían
recibir por lo menos, una reacción equivalente. Pero
muchos padres se enfurecen con sus hijos porque no los escucharon
- mucho más de lo que lo hacen por otras desobediencias!
El padre tiene que asegurarse
que así como es requerido del niño que respete a sus padres,
así también el niño debe ser bueno y moral.
Más
Que Ser Consecuente
La gran palabra en la educación
de los niños es coherencia. "Haz lo que yo
digo no lo que yo hago" puede sonar bien, pero es arriesgado. Los
niños frecuentemente hacen lo que ellos ven que tú haces,
y no lo que tú le dices a ellos que hagan. El ideal
judío iguala el campo de juego para el padre y para el hijo.
El hacer sentir al hijo
que las instrucciones del padre respecto de otras cosas deben ser
iguales al respeto que el niño debe sentir por su padre, suena
mucho más fácil de lo que es. La clave está
en la última parte del versículo: "Yo soy Hashem, tu D'os". La
Torá nos está diciendo que la manera de equiparar el respeto
paternal con todas las otras moralidades, es unificar la fuente de
la obligación. Un niño debe respetar a sus padres,
no porque los padres le dijeron (lo cual es generalmente la razón),
sino porque D'os se lo dijo. La extensión de esto
es que así como D'os dice "Honra a tu madre y a tu padre", Él
también ordena todos los otros valores.
Más aún, es el
mismo D'os que ordena a los padres los valores y moralidades. El
ver a sus padres cumplir con sus obligaciones no sólo le dá
al hijo un sentimiento de cuán serio deben tomar a D'os y a la
moralidad, sino que también, automáticamente, coloca al
hijo y al padre en un mismo plano. No para que se hagan
amigos, sino para que el hijo pueda relacionarse más fácilmente
con su padre quien es también responsable ante D'os.. Sin
D'os en la ecuación, el hijo es responsable ante el padre, pero
el padre es sólo responsable ante sí mismo - si es que lo
es.
La
Brecha Generacional
Me gustaría sugerir
que esto es lo que causa el moderno fenómeno de la brecha generacional. El
dejar de lado a D'os en la educación del niño, no sólo
anula una relación con D'os que más tarde el niño querrá
encontrar, sino que también - casi inevitablemente - crea una
gran barrera entre el padre y el hijo.
La brecha generacional
no fue causada por diferentes valores, fue causada por una distinta
fuente de esos valores. Cuando los mismos padres se ponen
como la única fuente disponible de moralidad, sus hijos inevitablemente
van a dudar de las intenciones y la legitimidad de sus padres. Y
esas son las mismas dudas que tradicionalmente han sido dirigidas
hacia D'os. La generación moderna ha tomado estas
luchas entre el hombre y D'os, y las ha puesto entre el hombre y sus
padres.
Así, cuando el niño
crece, casi inevitablemente él debe rechazar a sus padres como
la fuente de valores y al hacerlo rechaza a sus padres de alguna manera.
Sin embargo, cuando el
padre y el hijo son ambos responsables ante D'os, entonces los valores
se convierten en temas menos personales en la relación entre
ellos. Cuando ellos están en desacuerdo sobre algún
valor en particular, ellos están, por decirlo así, en desacuerdo
con D'os, y no uno con el otro.
Educar hijos no es nada
fácil. Yo dudo que la mayoría de nosotros nos
demos cuenta cuán difícil es, hasta que vemos lo ineficientes
que fuimos. D, ese momento es con frecuencia demasiado
tarde. Presta atención a aquellos que nos advierten
sobre cuán difícil es, pues Nuestros Sabios dijeron: "La
persona sabia aprende de los errores ajenos".
No hagas que la educación
de tus hijos sea más difícil de lo que es. Ayuda
a todo interesado e incluye a D'os en el mundo de tu hijo. Juega
el papel de un padre… y deja que D'os sea D'os.
Preguntas
Para Reflexionar
#1: Si tú pudieras
elegir cómo tus hijos saldrían, ¿preferirías que tengan
una vida significativa y estén satisfechos, pero sin que tú
puedas verlos otra vez. O, que ellos carezcan de dirección
y nunca se sientan satisfechos, pero con la posibilidad de poder verlos
siempre que tú quieras?
#2: Si tú sabrías
que el curso que tu familia está tomando eventualmente los llevará
al fracaso, ¿qué aspectos de tu vida cambiarías?
#3: ¿Cuáles
son los tres aspectos de tu vida o personalidad que no te gustaría
que tus hijos hereden?