"El
mejor día de tu vida"
Génesis 23:1 - 25:18
¿Cuál fue el "mejor día
de tu vida"? ¿Recuerdas la ropa que vestías? ¿Con
quién estabas? ¿Cómo estaba la temperatura? Al recordar
nuestros "mejores días", incluso los detalles más
pequeños frecuentemente son claros como el cristal.
¿Cuántos días como
estos tú has tenido? ¿Dos? ¿Tres? ¿Cuándo
fue la última vez que has tenido un día así? ¿Últimamente,
los has tenido con menos frecuencia?
En la parashá de esta semana se nos
cuenta que cuando Abraham llegaba a sus últimos años, él
"entró con sus días" (Génesis
24:1).
La descripción de los últimos
días de Abraham parece un poco extraña. ¿Cuál
es la diferencia con los últimos días de otra persona? ¿Con
qué otra cosa pudo haber llegado Abraham sino con "sus días"?
La verdad es que esos "días"
no son muy frecuentes entre nosotros. Si un día no es memorable
para ti como uno de tus mejores días, entonces tú ya no
lo posees. Es por eso que la mayoría de las personas tienen algunos
"años" o "días" memorables en sus vidas.
Pero muy pocas tienen un número significativo de "días"
memorables - relativos al número de días que ellos han existido!
¿Tú
recuerdas lo que has comido en tu cena el martes pasado? ¿Tú
recuerdas a quién te has encontrado el miércoles
pasado? La posibilidad es que muchos de nosotros ni siquiera nos
acordamos de lo que hicimos esta mañana!
¿Por
qué?
¿Por qué algunos días
son los "mejores", tan claros en nuestras mentes como si hubieran
sido ayer, respecto de cada detalle, y otros días están
completamente en blanco?
Los mejores días tienen en común
un tema: todos ellos tenían una ansiada expectativa de la gran
oportunidad que la vida mostraba.
Nosotros tendemos a ir por la vida en una
especie de atolondramiento, yendo a través del movimiento. Comenzamos
el día limitando las posibilidades de lo que puede ocurrir. Tenemos
planes, diligencias para hacer, y no queremos ninguna distracción
que nos desconcentre.
En otras palabras, nosotros bloqueamos una
gran parte de la "vida" real - la gloria y belleza del brillo
de la vida - porque toma demasiado esfuerzo enfocar y pensar sobre ella.
Abraham llegó con sus días.
Cada día era claro. Eso es un logro remarcable. Cuando nosotros
vayamos a morir, o incluso estando en vida, todo lo que podemos tomar
con nosotros es la acumulación de nuestros días. Eso es
todo!! Tú puedes ser dueño del mundo, pero si no tienes
tus "días", tú tienes literalmente nada.
Un día
será recordado si tú "lo nombras" - ejemplo:
el día de la graduación, el día de la presentación,
etc. Pónle al día de hoy un nombre, y verás
como en un mes o en un año cuánto más claro
ese día será de los otros días que no tienen
nombre!
Preguntas
para reflexionar
#1: Nombra 3 razones por las cuales
hoy no es el mejor día de tu vida.
#2: ¿Qué
cinco cosas quieres recordar sobre el día de hoy?
#3:
Incluso que un día en particular sea "malo",
¿cómo puedes recordarlo desde el punto de vista
de una experiencia positiva?