"La
Hermandad del Hombre"
Génesis
47:28 - 50:26
"Amistad
es un corazón en dos cuerpos"
Ibn Ezra (comentarista de la Torá)
Yo siempre
recuerdo esa noche. Era una noche amargamente fría. La puerta
de entrada de nuestra casa se desmoronó. Tres soldados nazis
entraron como cazadores que perseguían al zorro. Ellos ordenaron
a mi familia entrar en un camión que estaba allí esperándolos.
Mi abuela no podía caminar bien, entonces yo traté de
ayudarla. Uno de los soldados levantó su rifle y la hizo
a un lado. Yo me agaché para ayudar y - samp! Yo estaba mareado.
Mi padre intentó detener al soldado y - bang! Yo lo vi caer
a mi lado. En toda esa conmoción yo pude levantarme y escaparme.
Desde atrás, podía escuchar a mi madre gritando: "Corre,
corre!".
Yo rodé
hasta un lugar oculto en el jardín. Yo escuché a uno
de los soldados decirle a mi madre que me encuentre o él
mataría a toda la familia. Yo no sé si ella no sabía
en donde yo estaba o si sólo fingió no saber en donde
yo estaba. Yo no sabía que hacer. Con cinco años de
edad, estaba muy asustado. Yo me quedé quieto… y luego escuché
los balazos.
Cincuenta
años más tarde, yo me encontré con un hombre llamado
Jack. Comenzamos a hablar sobre nuestras vidas y él mencionó
que había cambiado su apellido - así como yo lo había
hecho - de un impronunciable polaco. Pero nunca yo pensé
que él era mi hermano mayor Jack! Cuando nos dimos cuenta
las lágrimas comenzaron a fluir… instintivamente nos abrazamos…
La última vez que nos habíamos visto fue aquella noche
de terror, 50 años atrás…
Yo le pregunté:
"¿Cómo te escapaste?".
"Ellos
me dispararon y yo me desmayé" - Jack me mostró su brazo
postizo - "Yo no sé que pasó después de eso, pero
ellos habrán pensado que estaba muerto y es por eso que me
dejaron allí. Todo lo que yo recuerdo es que me desperté
en la casa de nuestros vecinos. Ellos me escondieron hasta el
final de la guerra".
"Pero ¿qué
pasó contigo?" - me dijo Jack - "Tú te has convertido
en un hombre muy duro. Estos últimos días, antes de
que nos demos cuenta de que éramos hermanos, me has tratado
muy fríamente".
"A mi no
me gustan las personas, Jack… Después de la guerra yo me
puse en contra de las personas y la humanidad. Pero tú eres
mi hermano, Jack. En ti sí puedo confiar".
"Yo no
entiendo" - dijo Jack - "yo soy el mismo hombre que tú has
conocido ayer. ¿El hecho de que tengamos la sangre en común
me hace mejor persona hoy de lo que fui ayer?".
Yo me quedé
inmóvil y lloré. El mundo quedó estático por
un momento, un momento que pareció ser toda una eternidad.
Si sólo yo pudiera mirar a cada ser humano como a mi querido
hermano perdido…
Dos
Partes de un Todo
"He
aquí, cuán bueno y cuán placentero es cuando
los hermanos
moran juntos en unidad"
Salmos 133:1
Separarse
de otros es una autoaflicción amarga, devastadora y frecuentemente
innecesaria. Nos saca fuerza como nación y nos divide. Todas
las batallas que peleamos son innecesarias, no son beneficiosas
para ninguno de los dos lados. Y aún así nosotros lloramos
sobre estas innecesarias cruzadas.
Si tú
estás cortando algo y accidentalmente te cortas un dedo,
¿tú tomas el cuchillo y te cortas el otro dedo para vengarte?
Por supuesto que no. ¿Por qué? Porque tu otra mano es parte
de tu ser también.
Cuando
nosotros apreciemos que todos somos parte de un solo pueblo, entonces
herir al otro - devolverle - será tan ridículo como
herirse a uno mismo. Es por eso que la Torá dice: Ama a tu
prójimo "como a ti mismo". Si yo tomo conciencia de que yo
y el otro somos parte de una misma unidad, entonces herir a la
otra persona es tan tonto como cortarme la otra mano con el cuchillo.
La
Bendición de un Padre
En la parashá
de esta semana, Iaacov está a punto de morir y quiere bendecir
a los dos hijos de Iosef: Efraim y Menashé. Iaacov dice:
"el pueblo judío los utilizarán como bendición.
Ellos dirán: 'Que D'os te haga como Efraim y Menashé'"
(Génesis 48:20). Hasta hoy, la costumbre es que todo viernes
por la noche bendecimos a nuestros hijos con esta bendición.
Pero ¿quiénes fueron Efraim y Menashé que recibieron
un honor más grande que Abraham, Itzjak, Iaacov, Moshé,
el rey David, etc.?
La respuesta
es revelada en la manera en que Iaacov bendijo a Efraim y Menashé.
Él puso al hermano menor delante del mayor. Iosef se preocupó,
pensando que esto podía causar rivalidad entre los hermanos.
Después de todo, Iosef sabía bien sobre la necesidad
de mostrar igualdad a todos; años antes él había
sido vendido como esclavo a causa de la rivalidad entre hermanos.
Esta fue
precisamente la intención de la bendición de Iaacov.
Él estaba probando a Efraim y Menashé, para ver si el
padre de ellos apreció esta lección y pudo transmitirla.
¿El resultado? Los dos hermanos no demostraron ninguna enemistad
después de este cambio del orden natural. Ellos lo aceptaron
como una honesta evaluación de quiénes ellos eran.
Iaacov
entonces dijo: es esto lo que todos los padres desearán para
sus hijos. La unidad entre hermanos alegra el corazón y trae
regocijo a los ojos de los padres. Más que el dinero, la
sabiduría o la salud, el deseo es que ellos estén unidos,
sin celos. Todo lo demás son escalones en esta escalera,
y todo lo demás pierde su brillo con el polvo de la desunión.
En un nivel
más profundo, este es el deseo de D'os para sus hijos, la
humanidad.
El
Precio de la Unidad
Nosotros
estamos dispuestos a ser hermanos de todos si todos están
de acuerdo con nosotros. "Si sólo ellos me escucharan,
entonces seguro que lograríamos tener paz en el mundo".
Todos nosotros
pensamos que es el error del otro. "Es en ellos en quienes
no se puede confiar… si las personas serían tan honestas
como yo…". Esto verdaderamente es una excusa puesto que en
realidad nosotros no queremos intentarlo!
Si esto
sería realmente nuestro hermano perdido, nosotros intentaríamos.
Seríamos abiertos, daríamos de nuestro tiempo, escucharíamos.
Incluso no acusaríamos ni amonestaríamos al que se equivocó!
Piensa en las veces que has defendido a alguien que te agradaba
incluso a la vista de indiscreciones obvias. Pero faltas más
chicas producen un torrente de desprecio hacia aquellos que no
encuentran gracia a nuestros ojos. ¿Por qué?
Porque
cuando nosotros queremos que funcionen, nosotros controlamos nuestras
inclinaciones.
Es un mundo
solitario. Si nosotros no hacemos el esfuerzo, las relaciones
interpersonales se marchitan y mueren. Pero cuán frecuentemente
nosotros las dejamos morir cuando nuestros ánimos cambian
con una brisa distinta. Amigos cercanos, duraderos y significativos
son una rara especie. Intenta tratar a todas las personas como
si fueran tus hermanos perdidos - hazlos congraciarte contigo
y congráciate con ellos.
Tú
puedes decir: "Pero quizás él me engañará
así como a veces lo hacen los hermanos". Entonces, si es
tu querido hermano perdido, vale el esfuerzo, toma el riesgo.
Tú intentarás y saldrás bien cuando él haga
algo que a ti no te gusta; intentarás hacerlo una persona
más honesta.
¿Qué
Es un Verdadero Amigo?
Parte del
concepto judío sobre un amigo es que él es una parte
de ti. Harán casi todo uno por el otro. Considera esta hipotética
situación: Cuántas personas tú conoces que te ayudarían
si las llamas por teléfono y les dices: "yo estoy en problemas
con la policía. Yo no puedo hablar sobre esto en el teléfono,
pero yo necesito un pretexto por lo de ayer a la noche". Considera
esto cuidadosamente para ver quién es un verdadero amigo.
Comienza
a tratar a otros con gran respeto y cuidado. Piensa tres cosas
que tú harías si encuentras que tu vecino es realmente
tu querido hermano perdido. Tú verás que mirar a las
personas de esta manera y tratarlas diferente te abrirá las
puertas a un nuevo mundo de personas reales. Inténtalo!
Preguntas
para Reflexionar
#1:
¿Cuál es tu definición de amigo? Pregunta a tus amigos
esta pregunta y trata de hacer un consenso.
#2:
De acuerdo a tu definición, ¿cuántos amigos realmente
tienes?
#3:
¿Estás actualmente en alguna disputa con amigos o familiares?
¿Cómo puedes resolverla?