"¿La
Ignorancia es una Dicha?"
Éxodo18
- 20
"Yo
he revisado todos los cajones y todos los trajes que
están en la casa, y no puedo encontrar el billete
de cien dólares" - dijo Ionatán.
"Bueno,
¿has intentado buscar en tus pantalones que están
en la lavadora?" - le sugirió su mujer.
"Sí"
- contestó cortadamente Ionatán.
"Bueno,
¿has buscado en el auto? ¿Quizás se ha caído
allí?".
"Sí,
he revisado todo el auto".
"Bueno,
¿qué sobre los pantalones que apartaste para llevar
a la tintorería? Quizás está allí".
"Yo
no he revisado allí".
"¿Por
qué no?".
"Porque
es el único lugar que me queda revisar!".
"Bueno,
entonces revísalo!".
"No
puedo".
"¿Por
qué no?".
"Porque
si yo busco allí y no lo encuentro, entonces realmente
me deprimiré, pues sabré que verdaderamente
lo he perdido!".
¿Podría
haber una experiencia más grande que tener una
comunicación directa con D'os? Incluso el ateo
estaría de acuerdo: Si D'os existe, entonces hablar
con Él sería una increíble experiencia.
En
la parashá de esta semana el pueblo judío
tuvo comunicación directa con D'os. Todo el pueblo
estaba al pie del monte Sinai y escuchó a D'os
diciendo los Diez Mandamientos. Una experiencia de tal
magnitud que nunca se volvió a repetir!
Pero
hubo una sola dificultad: en el momento más elevado
de este encuentro, el pueblo judío no quiso comunicarse
más con D'os. La Torá dice:
"Ellos
dijeron a Moshé: 'Tú habla con nosotros y
nosotros escucharemos. Porque si hablaremos con D'os
moriremos'" (Éxodo 20:16).
Si
D'os hablaría contigo, ¿te parece que morirías?
Más aún, las personas dijeron que Moshé
debía hablar con D'os y luego transmitirles a ellos
lo que D'os dijo. Pero si Moshé no iba a morir,
¿por qué entonces ellos morirían?
Hay
un viejo dicho que dice "la ignorancia es una dicha".
Algunas personas creen que es mejor no saber (y por
consiguiente no ser culpables), que saber y ser responsables.
Ahora,
por supuesto, tú no estarías leyendo esto
si tú creerías que "la ignorancia es una dicha".
Tú no sabes lo que yo puedo decirte después!
Y la sabiduría equivale a la responsabilidad.
La
verdad es: la ignorancia no es una dicha, es una maldición.
Nosotros deberíamos preferir tener el dolor del
conocimiento que la tortura de vivir en ignorancia.
En algún nivel, hay comodidad en no saber si has
perdido o no un billete de cien dólares. Pero tener
conciencia es mucho más racional.
La
ignorancia es un manto negro, cuya sombra encierra muchas
enfermedades: frustración, impaciencia y odio,
por nombrar algunas pocas. Si alguien cercano a ti sería
un enfermo terminal, ¿te gustaría saberlo? "Dinos"
- nosotros suplicamos. "Pero tú sólo te preocuparás"
- ellos contestan. Verdad, pero aún así nosotros
preferimos saber.
Pensar
que algún día nosotros podemos darnos cuenta
que toda nuestra vida ha sido vivida con mentiras es
un pensamiento torturador. Es difícil continuar
viviendo hoy, cuando sabemos que ayer fue una mentira.
El conocimiento nos obliga a cambiar. La verdad suena
desde una gran campana de hierro y su repercusión
puede abrir el más duro corazón y derretir
al temperamento más obstinado.
¿Alguna
vez has tenido la sensación de que estás por
escuchar algo que cambiará tu vida para siempre?
A veces, parecería, que preferís quedarte
cómodamente ignorante. Tú has vivido de esta
manera por tantos años, ¿quién quiere cambiar
ahora? "Yo voy a hacer como si en realidad yo no sabía
que la verdad estaba en al otra esquina y fui para el
otro lado". El hecho es: es más fácil no escuchar
que luego tener que negar una verdad que ya sabemos.
¿Esto
te suena familiar? "Yo prefiero no escuchar, yo prefiero
no leer". ¿Por qué? "Porque puede ser verdad".
¿Y..? "Entonces tendré que cambiar!". Pero si es
la verdad ¿no va a ser mejor para ti? "Sí, pero
en este momento yo no sé que es verdad!".
Tan
gracioso como esto pueda sonar, todos nosotros lo hacemos
- todos los días! Nosotros evitamos mirar porque
no queremos saber. Nosotros distorsionamos la realidad
para que ella esté conforme a lo que nosotros queremos
hacer. Nuestra definición de "bueno" es lo que
nosotros estamos haciendo en ese momento.
"Dos
personas tiraron la flecha al blanco. Uno es un arquero
profesional, el otro dibuja un círculo alrededor
de la flecha en el lugar en donde la flecha cae".
Esto
es como el hombre que está en una racha ganadora
en la ruleta del Titanic. Él prefiere seguir jugando
antes que escuchar las advertencias de que se debe abandonar
el barco! Finalmente la verdad alcanza a todo el mundo.
La negación sólo puede ser temporaria.
Ahora
nosotros podemos entender lo que el pueblo judío
estaba pensando en el Monte Sinai. Ellos sabían
que si seguían escuchando a D'os, entonces ellos
iban a escuchar cosas que afectarían su búsqueda
de deseos. D'os es convincente, el más convincente.
Él sabe qué decir para hacerte cambiar. Si
ellos hubieran escuchado, ellos iban a tener que cambiar.
Ellos iban a ver demasiado claramente que estaban viviendo
una mentira. Los días de vivir para nada quedarían
en el pasado. No más egoísmo, no más
trivialidades. Vivir con una gran conciencia de la verdad
es una pesada responsabilidad. Ellos optaron por no
saber.
Ten
cuidado: No vayas buscando en lugares que tú
sabes que no te darán respuestas en función
de evitar los lugares que sí te las darán.
Preguntas
para Reflexionar
#1:
¿Te gustaría saber realmente lo que estás
haciendo mal en la vida? Si eres serio, entonces pregúntale
a un amigo.
#2:
¿Es la Torá la palabra de D'os, o fue escrita por
un comité? ¿Has examinado las evidencias?
#3:
¿Por qué los judíos no tienen que "trabajar"
en Shabat? ¿Es sólo un ritual, o hay un profundo
beneficio espiritual? ¿Has hecho el esfuerzo para encontrar
la respuesta?