"Buscando
el Número Uno"
Éxodo
25:1 - 27:19
Así
como una antorcha no disminuye a pesar de que encienda
un millón de velas, así también quien
dé caridad para una buena causa no perderá"
Midrash,
Éxodo Rabá 31
Hoy
en día las personas realmente hacen autosacrificios.
Algunas se sacrifican por una causa, algunas por
dinero, algunas por una carrera, otras por relaciones
interpersonales. Pero, ¿cómo es que nadie se
sacrifica por él mismo?!
Uno
de los conceptos básicos de la filosofía
judía es que lo que sea que escojamos hacer
en la vida, debe ser porque queremos hacerlo. D'os
le dice a Abraham "vete para ti" (Génesis 12:1).
D'os le dice a Abraham "vete sólo si tú
verdaderamente crees que es lo correcto para ti".
Los deseos de la persona no deben ser contradictorios
a los de D'os!
El
Camino Que Eliges
Seguir
un camino porque es el que nosotros queremos seguir
suena más fácil de lo que realmente es.
Nosotros podemos incluso pensar que lo estamos haciendo.
Pero si observamos más de cerca, veremos cuán
difícil es realmente vivir una vida libre de
presiones externas.
Estas
presiones e influencias pueden tomar muchas formas.
Por ejemplo: los padres que tienen una imagen definida
de lo que sus hijos deberían ser. O la presión
social para adaptarnos a las normas y ser aceptados.
También hay presión que nosotros nos ponemos
a nosotros mismos: nuestros propios deseos pueden
empujarnos a hacer acciones que no fueron bien pensadas
- y de las cuales eventualmente nos arrepentimos.
La
vida no se vive en un vacío. Cuando nosotros
fracasamos en definir la dirección en la cual
queremos ir, otras personas llenarán el vacío
y dirigirán así sus vidas. (Esta es una
de las bases del capitalismo!). Si nosotros no decidimos
lo que queremos, otro lo hará. El mundo no
está esperando que nosotros decidamos quiénes
queremos ser. Ya está decidido. Pues si tú
no averiguas qué clase de vida quieres, entonces
vivirás la vida de la elección de otro.
D'os
le dijo a Abraham que para lograr integridad, el
ser humano tiene que tomar sus propias decisiones.
Lo que sea que hagas, hazlo porque tú quieres.
No dejes a tu familia, a la sociedad, o a otros
deseos tuyos, decirte lo que hacer. Hazlo porque
quieres, no porque otros te querrán, te dirán
qué bueno eres, o incluso porque tus deseos
te dirán cuán feliz serás.
Los
Deseos No Son Nuestros
¿Cómo
es que nuestros deseos no son nuestros?
Imagina
que son las 5 de la mañana y tienes que levantarte
para ir a trabajar. Está oscuro, frío
y lluvioso. La calefacción en tu departamento
aún no está funcionando. Tus zapatos están
del otro lado de la habitación y tendrás
que caminar descalzo sobre el piso congelado. El
único lugar cálido es bajo las frazadas…
en donde estás en este preciso momento. La
siguiente discusión toma lugar entre "tu deseo"
y "tú":
"Quédate
en la cama, te lo mereces" - dicen tus deseos.
"No,
yo tengo una cita importante esta mañana, debo
levantarme!" - tú contestas.
"Nadie
va a trabajar en un día frío como este;
tú serás el único en la oficina".
"Pero
nunca seré exitoso si me quedo durmiendo!".
¿Qué
haces? ¿A quién escuchas? A veces es incluso
confuso determinar quién es quién!
El
deseo frecuentemente no se identifica a sí
mismo, de hecho, casi siempre dice que es tu "yo
real"!
Tú
decides quedarte en la cama. Tú piensas que
si pondrías un pie fuera de la cama, sobre
el piso, el frío extremo te congelará
los pies y te enfermarás de neumonía.
Serás encontrado varias semanas después,
muerto y congelado. Incluso si estarás haciendo
un gran sacrificio, salvarás así tu vida
y te quedarás en la cama.
Tú
llamas a la oficina y les dices que te has quedado
en casa por una amenaza de neumonía. Unas horas
más tarde, tú te levantas, comes algo,
lees el diario…y comienzas a pensar otra vez sobre
tu decisión.
Ahora
la realidad golpea: tú te has quedado en la
cama por el clima! En diez minutos te hubieses calentado.
En lugar de eso perdiste todo el día!
Es
fácil dejar que tus deseos te digan lo que
hacer. Y hay cientos de ejemplos como estos que
ocurren todo el tiempo.
Tú
debes vivir acorde a lo que tú quieres y no
acorde a tus deseos. Cualquier cosa menos que eso
es masoquismo.
Una
Aparente Contradicción
"Caridad
es un árbol de vida"
Zohar,
Behar 111a
En
las primeras oraciones de la parashá de esta
semana, se nos ordena algo que parece contradecir
este concepto judío de egoísmo. La parashá
comienza: "Habla al pueblo judío y que ellos
tomen para Mí una ofrenda" (25:2). Así
como Abraham fue ordenado "vete para ti", ¿la Torá
no debería haber escrito "tomen para ustedes"?
Aún
más, ¿por qué dice "tomen para Mí
una ofrenda"? No decimos generalmente "dar" a otro?
La Torá nos está enseñando algo muy
profundo: cuando nosotros damos a alguien, estamos
realmente "tomando" para nosotros. El dador se beneficia
del hecho de dar, mucho más de lo que se beneficia
el receptor!
Esto
tiene sentido. Cuando nosotros compramos algo en
un negocio, nosotros no vemos la transacción
como una pérdida, sino como que ganamos algo
de valor. El dinero que dimos era necesario sacrificarlo
para obtener el artículo deseado.
Dar
a las personas es exactamente lo mismo que comprar
algo para nosotros mismos. Cuando nosotros damos,
nosotros estamos "comprando" la oportunidad de ayudar
a otra persona. Dar tiene un precio, y el dador
está dispuesto a pagarlo a cambio de algo valioso.
Lo que él dio no es tan placentero como lo
que el recibió (el placer de dar).
En
verdad, la analogía no es exacta. Por ejemplo:
cuando nosotros compramos un lápiz, el costo
es generalmente equivalente a su valor. Pero cuando
nosotros compramos flores a alguien, o ayudamos
a un pobre, o apoyamos una buena causa, lo que recibimos
es mucho más que el precio. Aquel que da obtiene
mucho más que aquel que recibe. Este es el
significado del versículo en nuestra parashá:
"Tomen para (ustedes al darme a) Mí".
Cuando
el Rey Munbaz distribuyó caridad de todas sus
riquezas, sus enojados familiares le pidieron explicaciones.
Él respondió: "Mis padres acumularon en
la tierra, yo acumulo en el Cielo. Mis padres acumularon
en un lugar donde la mano puede llegar a robar,
yo acumulo en un lugar donde ninguna mano puede
llegar a robar. Mis padres acumularon una cosa que
no da frutos, yo acumulo una cosa que sí da
frutos. Mis padres acumularon un tesoro de ganancias
monetarias, yo acumulo un tesoro de ganancias espirituales.
Mis padres acumularon para otros, yo acumulo para
mí. Mis padres acumularon en este mundo, yo
acumulo en el mundo venidero.
Talmud
Babá Batrá 11a
El
Egoísmo Más Grande
Si
todo lo que hacemos en la vida debe ser para nosotros,
¿cuál es el egoísmo más grande?
Hacer
algo que nos brinda el más grande significado.
¿Por
qué las personas trabajan tan duro por fines
que nunca llegan? ¿Por qué las personas no
viven para el presente? ¿Por qué todos ahorran
para cuando se retiren, esperando que lleguen los
"años de oro"? Nosotros trabajamos duro en
nuestros trabajos para una meta futura, y cuando
la alcanzamos, emprendemos otras metas. Algunos
pocos se detienen y dicen: "Bueno, yo he logrado
mi cometido, ahora voy a vivir!".
Una
gran cantidad de personas tienen el pensamiento
de que si ellos fueran ricos, o si ellos tendrían
el título, o si ellos conseguirían el
gran trabajo, etc. ellos dejarían de vivir
repentinamente en ese momento. La mayoría de
nosotros cree que hay "algo" que si alguna vez ocurriera,
nosotros dejaríamos de vivir para el futuro
y comenzaríamos a vivir para hoy. Puede ser
ganar la lotería, casarse, tener hijos, o lo
que sea.
Quizás,
estamos obsesionados en encontrar metas para las
cuales vivir - y así no vamos a tener que pensar
en disfrutar la vida hoy! El dolor y el esfuerzo
de intentar disfrutar la vida ahora, es demasiado
difícil!
Rab
Jana bar Jamila contrató a 60 panaderos durante
el día y a 60 panaderos durante la noche, para
proveer de pan a los pobres.
Él
siempre tenía su mano en el bolsillo, pues
él decía: "para que la persona pobre no
se avergüence mientras yo busco torpemente
el dinero".
Cuatro
entradas estaban abiertas en casa hacia los cuatro
puntos cardinales, y cualquiera que entraba hambriento
salía saciado. Y en los años de sequía,
él ponía trigo y cebada afuera de su casa
para que aquellos que se avergonzaban durante el
día, puedan ir y tomarlo en la noche.
Talmud
Berajot 58a
Preguntas
para Reflexionar
#1:
Nombra tres cosas que has hecho esta semana que
fueron motivadas por tus "deseos". Nombra tres cosas
que has hecho porque tú quisiste hacerlas.
#2:
Haz tres cosas este mes que sean más generosas
de lo que tú normalmente acostumbras hacer.
Al final del mes mira hacia atrás y observa
quién ganó más, tú o el receptor.
#3:
Todos los días de la próxima semana, da
algo a una persona distinta. Al final de la semana,
mira hacia atrás y observa cómo eso afectó
tu animosidad.
#4:
¿Qué has hecho hoy que te ha dado placer inmediato?