"El
Día de la Tierra"
Levítico
25:1 - 26:2
"Quien
tiene 100, quiere 200"
Midrash
Kohelet Rabati 1:34
El
Gran Roble
"De
una pequeña semilla, un gran árbol crece.
De un simple pensamiento, una cultura entera nace".
Un
gran roble atestigua las maravillas contenidas en
una pequeña bellota. Similarmente, la historia
declara la sabiduría escondida en los conceptos
simples.
En
la parashá de esta semana nosotros leemos:
"Proclama la libertad de la tierra…" (25:10).
Esta
simple oración se convirtió en un ideal
americano cuando los pioneros la escribieron en
la campana de la libertad. Sin embargo, es sólo
con una mirada profunda que nosotros podemos apreciar
el impacto que esta idea ha tenido.
En
el mundo antiguo, los seres humanos eran frecuentemente
tratados como meros esclavos. La libertad era algo
que se ganaba o se nacía con eso.
Con
la idea de "proclamar la libertad", la Torá
declaró que los seres humanos son algo más
que propiedad, incluso que tienen derechos especiales
e inalienables.
Los
derechos civiles fueron uno de los grandes árboles
que nacieron de la semilla de la libertad. Muy probablemente,
los pioneros no percibieron qué árbol
tan grande podían producir sus semillas. Para
el ojo desnudo, la "libertad" habrá parecido
como una pequeña semilla. Sólo el tiempo
puede revelar el increíble potencial de una
bellota; sólo el pasar del tiempo puede mostrar
la profundidad y la sabiduría de las palabras
de la Torá.
Sólo
piensa cómo las páginas de la historia
hubiesen sido cualitativamente distintas si el mundo
hubiese proclamado la libertad 3500 años atrás
junto con el pueblo judío!
La
Libertad de la Tierra
Pero
el tren de la libertad aún no ha llegado a
sus destino final. Hay una forma de libertad mencionada
en la parashá de esta semana que el mundo aún
no ha tomado. Ella también puede dar grandes
frutos para la humanidad.
Cuando
la Torá nos dice que proclamemos la libertad,
no sólo se refiere a las personas (con el sentido
que los pioneros entendieron), sino que también
significa "la libertad de la tierra".
En
un nivel más conceptual, considera la siguiente
comparación: si los derechos civiles son el
resultado de la declaración de la libertad
humana, entonces la tierra misma logra ciertos derechos
al declarar la "libertad de la tierra". Lo cual
nos lleva al tema del medio ambiente judío.
¿No es el mal uso penetrante y el abuso de la tierra
un resultado directo de pensar que la tierra es
simplemente una de nuestras posesiones con la cual
podemos hacer lo que queremos? Una vez que el hombre
no pudo "ser dueño" de otros hombres, entonces,
despacio pero seguro, él llegó a ver a
otros como algo de lo cual no tiene permitido abusar.
La Torá nos dice que el mismo proceso que le
dió al hombre "derechos inalienables" le dará
a la tierra un grado de respeto similar.
La
toma de conciencia que los ambientalistas de este
siglo están tratando de crear es un tema que
la Torá resolvió 3500 años atrás!
¿Cuánta
Tierra Necesitas?
La
mayoría de la humanidad se mantiene a cafeína,
locamente fuera de control, comprando más de
lo que jamás podría llegar a usar. La
codicia tomó un gran rol, produciendo costos
que ninguna sociedad podría jamás pagar.
Este
abuso es quizás más profundo respecto
de la posesión suprema: la tierra.
Esta
idea es expresada mediante una corta historia escrita
por León Tolstoy titulada: "¿Cuánta tierra
necesita el hombre?". Cuenta sobre un hombre que
hace un contrato comercial que le da la oportunidad
de obtener tanta tierra como él pueda circundar
caminando durante el curso de un día.
El
hombre comienza su recorrido temprano en la mañana,
y cuánto más lejos él va llegando,
sus ojos ven más y más tierra buena delante
de ellos. Entonces él sigue caminando. Recién
cuando pasó ya más de la mitad del día,
él se dió cuenta que tenía que dar
vuelta y emprender el camino de regreso al comienzo
- pues si no circundaba completamente la tierra,
entonces no ganaba nada.
La
tarde estaba pasando y al final el hombre estaba
corriendo. La línea final estaba en la mira,
y el sol se estaba poniendo. Él intentó
correr más rápido, pero su cuerpo estaba
exhausto. Finalmente, con sus últimas fuerzas,
un momento antes de la puesta del sol, él llegó
a la recta final. Y en ese momento colapsó
y murió.
Conclusión
de la historia: ¿Cuánta tierra necesita el
hombre? La tumba medía aproximadamente dos
metros.
Nadando
con los Tiburones, Corriendo Carreras con las Ratas
Este
único concepto, de que la tierra requiere libertad,
es cumplido al retornar la tierra a su dueño
original durante el año del jubileo. "Y la
tierra no será vendida como una posesión
permanente…" (25:23).
Esto
no sugiere un comunismo, donde tú no posees
nada. Por supuesto, tú debes retener la escritura
de tu tierra. La Torá está sugiriendo,
sin embargo, que tú no puedes venderla por
toda la vida. Esto remueve la codicia y el deseo
desenfrenado del capitalismo (lo que el comunismo
intentó hacer), y al mismo tiempo deja intactas
las ideas de posesión y responsabilidad (lo
que el comunismo fracasó en hacer).
Por
un lado, la necesidad especulativa del comprador
es disminuida por su inhabilidad de poseer permanentemente
la tierra. Pero, por otro lado, el que es dueño
de la tierra está más seguro del hecho
de que la tierra siempre será de él. La
carrera se apaciguó.
Una
sociedad con menos de estas tensiones es una sociedad
no sólo con menos abuso ambiental, sino también
con menos codicia, divorcio, asistencia psiquiátrica
y crímenes. Porque una cosa es segura sobre
la carrera de ratas: Incluso si tú ganas, todavía
sigues siendo una rata.
Preguntas
Para Reflexionar
#1:
¿Cuándo fue la última vez que has sido
codicioso y eso te metió en problemas? ¿Aprendiste
una lección para el futuro?
#2:
¿Tú piensas que es verdad que el apetito por
el dinero es ilimitado? ¿Existe algún momento
en el cual la persona sabe que tiene suficiente?
#3:
¿Existe un momento en el cual tú estarás
satisfecho con tus necesidades de comida y refugio?
Entonces ¿qué harías?
#4:
¿Qué piensas que tendría que cambiar la
sociedad para que las personas comiencen a tomar
el medio ambiente más seriamente?