"La
Cabeza del Árbol Familiar"
Números
1:1 - 4:20
"Cuando uno
aprende de niño, es como tinta en un papel fresco; cuando uno
aprende de grande, es como tinta en un papel usado".
(Pirké Avot 4:25)
Hay una historia
verídica sobre un niño de 8 años que un día volvió
a su casa de la escuela y se encontró que su casa estaba en llamas. Mientras
las llamas se hacían cada vez más grandes, la madre del
niño lloraba y decía: "es horrible perder nuestra casa y
nuestras posesiones, pero lo más terrible de todo es que nunca
podremos reemplazar nuestro árbol familiar, el cual contiene
nuestro linaje desde el Rey David!".
"No te preocupes,
mami" - dijo el niño - "Yo comenzaré un nuevo linaje". (El
niño se convirtió más tarde en uno de los más
grandes rabinos del siglo XIX, conocido como el Maguid de Mezrich).
Los
Ingredientes Claves
Nosotros vivimos
en una sociedad muy materialista. Muchos escogen pasar
su tiempo adquiriendo objetos más que adquiriendo la admiración
de sus hijos.
Tendemos más
a preocuparnos por las cuentas que por la moralidad. Tendemos
a enojarnos con otros más rápido de lo que nos disculpamos.
Estos son los
valores de nuestra sociedad. La pregunta es ¿nosotros queremos
que estos valores sean los valores de nuestros hijos?
De la manera
que nosotros escojamos ver la vida, es la manera que nuestros hijos
la verán. Seguir el camino de la sociedad nos hará
a nosotros tan memorables para nuestros descendientes como lo es una
vieja película.
Aquí hay
un típico escenario para considerar:
Cuando alguien
te hace una hendidura en el auto, ¿te enojas o entras en pánico? ¿O
lo pones en perspectiva y te das cuenta que hay cosas más importantes
en la vida por las cuales preocuparse?
Ponerte nervioso
puede ayudar a aliviar tu enojo - pero también le muestra a tu
hijo lo que realmente es importante para ti en la vida. El
auto puede ser reparado y la hendidura desaparecerá, pero la
hendidura en la personalidad de tu hijo no se va tan fácilmente.
Los hijos no
preguntarán a sus padres por consejos si ellos no perciben que
sus padres son realmente felices. Si la vida siempre "te
agarra", entonces tus hijos no te preguntarán cómo arreglárselas
en la vida. De hecho, probablemente ellos querrán
darte a ti consejos!
Alguien
de Quien Sus Hijos Estarán Orgullosos
La Torá
nos dice que Abraham Avinu salía a buscar extranjeros y les ofrecía
comida. Esta no era la norma de ese tiempo y ciertamente
tampoco no es la de hoy en día. Esto afectó a
sus hijos y nietos. Y hasta hoy, el pueblo judío es
conocido por su famosa hospitalidad.
¿Tú le
enseñarías a tus hijos que es más importante tener
el sofá más exclusivo… o tener muchos invitados que usen
ese sofá?
Sé más
bondadoso que todo el mundo… Perdona más que todo el mundo… Sé
más dado y dispuesto a ayudar que todo el mundo… Sé más
paciente que todo el mundo…
Tu generosidad
hacia los otros creará probablemente un hijo excepcional más
que cualquier clase de escuela - más allá de cuán alto
sea su nivel.
Una historia:
Dos mujeres,
Sará y Rajel, recientemente se encontraron en la verdulería. Puesto
que Sará estaba embarazada, Rajel le preguntó si había
algo que ella podía hacer para ayudarla. La madre
de Sará (quien vivía afuera de la ciudad y estaba visitándola)
dijo; "Seguro, yo necesito ir al otro lado de la ciudad a visitar
a mi tío anciano. ¿Podrías llevarme con el auto
ida y vuelta?".
Sará inmediatamente
la llamó a Rajel a un lado y se disculpó, diciendo que su
madre no se había dado cuenta de que ella tenía cuatro hijos
pequeños en casa para cuidar.
"Está
bien, yo estaré feliz de llevar a tu madre" - dijo Rajel - "Yo
pondré a todos los niños en el auto y nos iremos todos a
pasear. Es bueno que mis hijos vean cómo yo hago algo
bueno por un extraño. Es un placer para mí hacerlo".
Con el precio
alto de educación - y el pequeño precio de la paciencia,
la caridad y la bondad - ¿no deberíamos dedicarnos más a
buscar las "gangas"?.
Nosotros estamos
dispuestos a hacer el esfuerzo para que nuestros hijos sean más
ricos y vivan más cómodos que nosotros. Cuánto
más significativo sería hacerlos más felices y más
bondadosos de lo que somos nosotros!
Escoge
Tu Legado
Cuando tus
hijos reflexionen sobre la vida, ¿ellos verán un líder inspirado
que hizo un profundo impacto en el mundo - o ellos verán un padre
que meramente "siguió a la masa", sólo otro ladrillo en
la pared?
No se comienza
un linaje siguiendo a la masa.
Una buena regla
a seguir: en lugar de preocuparte por lo que los otros dirán
sobre ti, preocúpate por lo que tus hijos tendrán de bueno
para decir de ti, a todos los otros.
Nosotros encontramos
este principio en la parashá de esta semana. Cuando
D'os ordenó a Moshé contar al pueblo judío, le dijo
que le pida a los jefes de las tribus que lo ayuden: "Y contigo (Moshé)
deberá haber un hombre de cada una de las tribus, cada hombre
deberá ser la cabeza de su familia" (1:4).
Rabí Moshé
Jaifetz explicó la expresión: "la cabeza de la familia"
como el que es el comienzo de un nuevo linaje. La "cabeza"
es el comienzo de un nuevo linaje. En otras palabras, alguien
de quien sus hijos estarán orgullosos.
¿Qué nos
gustaría que nuestros hijos recuerden sobre nosotros? ¿Nuestra
ambición por una vida más rica? ¿Nuestra inquietud
por un constante crecimiento personal? ¿Ellos buscarán
en nuestras vidas inspiración, buscarán las soluciones para
sus problemas? ¿Será para ellos una influencia duradera
o nada más que una vaga memoria? Qué deprimente
es que nuestros hijos piensen que nosotros somos seres irrelevantes!
Sería
lindo pensar en que podemos ser una fuente de sabiduría para
nuestros hijos. Que ellos nos traerán a nosotros los
problemas a los cuales se enfrentan. Que ellos buscarán
siempre nuestro consejo. Que en una crisis ellos preguntarán:
"¿Cómo mamá o papá se arreglarían con este problema?".
Nosotros ya
estamos listos para pasar mucho más tiempo, gastar más dinero
e invertir más esfuerzo en nuestros hijos. Por qué
no hacer un poquito más de esfuerzo… y transformarlos a ellos
en nuestro legado.
Preguntas
Para Reflexionar
#1:
Si tú pudieras escribir tu propia lápida, ¿cuáles serían
los cinco alabos o logros que grabarías en ella?
#2:
Pregunta a tus hijos quiénes son sus héroes. ¿Son
ellos la clase de modelos que tú escogerías para tus hijos?
#3:
Si tú pudieras mágicamente insertar una característica
o valor moral en tus hijos, ¿cuál sería? Ahora,
¿qué estás tú haciendo para que eso se haga realidad?