"Muchas
plumas se han roto y mares de tinta se han consumidos para describir
cosas que nunca han ocurrido"
- Maimónides.
Católicos,
musulmanes, judíos, demócratas, feministas, socialistas,
liberales, activistas de los derechos humanos, activistas de los
derechos civiles, ambientalistas, grupos antinucleares, naciones
unidas, la NATO, los cuerpos de paz, Greenpeace, la Sierra club,
Big Brothers, terapeutas, doctores y trabajadores sociales!
Yo quiero
saber: Si todas estas personas claman estar salvando al mundo,
entonces ¿quién está causando todos los problemas?!
La
Agenda Oculta
Jorge: "Por
favor perdóname por sugerir tan ridícula opinión,
pero ¿podría ser posible que de vez en cuando las personas
puedan, de la manera más suave, estar influenciadas por algún
lado y a veces ser un poco subjetivas?".
Bill: "Tienes
razón 100 por ciento. Las personas pueden - de hecho - ser
subjetivas. Pero yo no!".
La objetividad
es relativa. Yo clamo ver más verdad que ti, tú ves
más que él, y ambos vemos más que cualquiera!
La claridad
en una situación es frecuentemente proporcional a cuán
alejado tú estés emocionalmente de eso. Es difícil
ser objetivo sobre cualquier situación que incluye a tu hijo
o esposa/o, o cuando la persona que te critica es un familiar
cercano o un enemigo.
¿Cuántas
veces has estado en una situación donde el otro se equivoca
vehementemente, pero por alguna razón está determinado
a defenderse a sí mismo? Obviamente él tiene algún
interés por el cual necesita tener la razón: quizás
su orgullo, o dinero están en juego.
¿Qué
pasa con nosotros? ¿Nosotros siempre vemos claramente la verdad?
¿O es que todo el mundo se equivoca?!
Seguramente,
si hay algún hueso honesto en nuestro cuerpo, tenemos que
admitir que no sólo somos subjetivos parte del tiempo, sino
casi la mayoría de las veces. Y ¿cómo no lo sería?
Constantemente estamos influenciados por concernimientos personales,
deseos y necesidades subconscientes. Por supuesto, el mundo será
visto a través del matiz de nuestras lentes!
El
Soborno Viene de Distintas Formas
El soborno
no significa solamente un sobre marrón lleno de efectivo,
enviado en el medio de la noche.
El soborno
puede tener muchas formas:
-
"¿Debería
acompañar a la chica o no? Es justo. Yo no me comprometí
a nada". ¿Estás seguro? ¿Aceptarías este razonamiento
del novio de tu hermana?
-
"Es obvio que
mi socio me engañó. Él sólo dice que yo
lo engañé en función de defenderse de mi acusación.
Él no es tan honesto como yo pensaba que era. Es demasiado
malo que no hayan más personas como yo". Si quieres ser
objetivo, lleva tu disputa a un tercero imparcial a quien
realmente confían, y deja que él decida.
-
"¿Debo comer casher?
Por supuesto que no. El judaísmo es lindo pero no es
para mí". Si el judaísmo no es para los judíos,
entonces ¿para quién es? ¿Para los pigmeos? ¿Hay alguna
posibilidad de que haya un soborno subconsciente por aquí?
¿Qué es lo que te está molestando? ¿Es más
cómodo no comer casher?
El
Soborno y la Ceguera
En la parashá
de esta semana, la Torá nos dice:
"No aceptes
soborno, pues el soborno ciega los ojos del sabio, y pervierte
las palabras de los justos" (16:19).
Si tú
descubrieras que el intendente de tu ciudad tiene acciones en
una compañía que justo ha adquirido un contrato municipal
muy grande, ¿no sospecharías un poco?
Por supuesto
el intendente está actuando con una determinada inclinación!
Pero él clama: "Yo fui objetivo. Nosotros recompensamos el
contrato basados solamente en el hecho de que es la mejor compañía
con el producto más fino".
Rashí
(Francia, s. XI) comenta sobre este versículo diciendo: cuando
un juez acepta un soborno de una de las partes, es imposible que
no vaya a inclinar su opinión a favor de esa parte. No importa
quién eres, no importa cuán sabio puedas ser, el soborno
afectará tus decisiones.
Una vez que
comienzas a aceptar sobornos, esto afectará toda tu vida.
Los párpados de tus ojos se cerrarán y todo se oscurecerá.
Las decisiones
frecuentemente son líneas muy finas. En el análisis
final, generalmente ellas se toman en la mente de la persona,
no en una hoja. Quizás nuestro intendente no se da cuenta
que ha sido afectado por su autointerés.
Quizás
no nos damos cuenta cuándo estamos siendo afectados!
Nuestros Sabios
dicen: "Sé un juez, no un abogado" (Pirké Avot 1:8).
En la vida, se requiere de nosotros constantemente hacer juzgamientos.
Nuestra responsabilidad es llevar estas situaciones como un juez
que mantiene una decisión imparcial, y no como un abogado
que es pagado para que defienda uno de los lados.
Sé un
juez que no recibe sobornos. Juzga la situación; no la defiendas.
Preguntas
Para Reflexionar
#1:
¿Secretamente tú crees que el país funcionaría
mejor si el presidente te llamaría regularmente para pedirte
consejos?
#2:
¿Cuál fue la última discusión no resuelta en la
cual estuviste involucrado? ¿Buscaste consejo externo? En el futuro,
¿irás a buscar una opinión imparcial?
#3:
¿Cuándo fue la última vez que has admitido que te equivocaste
en una discusión personal? ¿Tú piensas que la infrecuencia
en este tema es debido a tu supremo intelecto - o a tu carencia
de objetividad?