"La riqueza trae ansiedad, pero
la sabiduría trae tranquilidad"
Rabí Ibn Guevirol
"Hola. Yo soy un doctor, ¿qué
eres tú?"."Yo soy un abogado,
¿qué eres tú?"."Yo
soy un comedor de galletas de chocolate, ¿qué eres tú?".
En verdad,
yo soy cualquier cosa menos un médico o un abogado. Ni siquiera
quiero que se me considere uno de ellos. Yo soy un individuo.
Yo soy yo!
No hay ninguna
otra persona en el mundo como tú. De hecho es virtualmente
imposible decir en palabras lo que tú eres. Las palabras
ya estarán haciendo una comparación. No hay palabras
para describir tu clase única de bondad, amistad o amor.
Si tú
te presentas a otras personas como un "abogado", entonces tú
estarás tomando lo que es único en ti para despreciarlo.
Es peligroso definirte a ti mismo como algo que haces desde las
9 hasta las 5 (o cualquier otro horario del día). Pensar
acerca de ti en términos de cualquier actividad es entorpecer
severamente tu auto-imagen.
Compararte
con todos los otros abogados es como estar diciendo: "Yo no soy
una persona, yo soy una carrera".
Desafortunadamente,
esto es un problema que lo desarrollamos desde los primeros años
de la vida. A todo niño se le pregunta: "¿qué te gustaría
ser cuando seas grande?". Es una pregunta llena de implicaciones
sutiles, extremadamente peligrosa para el desarrollo de la personalidad
del niño. Ese niño al que se le hace la pregunta crecerá
pensando: "¿qué tiene de malo ser yo mismo? ¿Soy "yo" tan
terrible que tengo que "convertirme" en algo distinto cuando crezca?".
Intentando
Ser
Muchos de
nosotros hemos pasado 20-30 años intentando ser alguien.
Ahora comenzamos a preguntarnos: "¿Quién soy yo?". Quizás,
nosotros pensamos que esta carrera para llegar a "ser alguien"
no vale la pena. Quizás, yo ya soy alguien valioso, yo no
necesito ser otro.
Hilel, el
gran Sabio, decía: "Si yo no soy para mí, quién
soy yo" (Pirké Avot 1:14). Esto quiere decir: si yo pregunto
"¿Quién debería yo ser?", eventualmente yo tendré
que preguntarme: "¿quién soy yo?".
El "ser o
no ser" de Shakespeare refleja los valores de la sociedad occidental.
En el judaísmo, "ser o no ser" no es la pregunta. Sino "Qué
hacer o qué no hacer" - esta as la pregunta judía.
El judaísmo
dice que sólo a través de "hacer" la persona "será".
En otras palabras: cuanto más hacemos, en más nos convertimos.
Es importante
entender que "ser más" no es definido en términos de
las horas de producción del hombre, sino que es definido
en términos de dirección y propósito. Cuanto más
grande es nuestro propósito, más grandes seremos.
Imitando
a D'os
"…sus ídolos
son de plata y oro, el trabajo de las manos de los hombres. Ellos
tienen boca, pero no pueden hablar. Tienen ojos, pero no pueden
ver. Tienen oídos, pero no pueden oír… Aquellos que
los hacen serán como ellos, todos los que confíen en
ellos. Israel confía en D'os…" (Salmos 115).
Es una consecuencia
natural que en lo que creas, eventualmente te conviertas. Lo que
tú imagines que es la expresión de vida más elevada
es lo que idealizarás, imitarás, buscarás y desearás.
Si tú piensas que las estrellas de cine y los atletas profesionales
son el epítome de la vida, entonces es a ellos a quien emularás.
Si tú los consideras a ellos en un alto nivel porque tienen
la habilidad de patear una pelota, entonces tú definirás
tu propia vida también bajo definiciones tan bajas. Si tus
ídolos serán personas bajas, triviales, entonces trivial
y bajo serás tú.
El camino
de los idólatras los lleva a ser como los ídolos. El
ídolo tiene ojos, pero no ve nada. El idólatra tiene
ojos pero no ve nada. Estas personas se pierden la belleza y el
significado de la vida. ¿Cómo puede ser que una persona que
piensa que un pedazo de piedra o madera es la fuente de toda la
vida comprenda cuán rica y profunda es la vida realmente?
En lo que tú te "conviertes" es el resultado de lo que tú
piensas que es la fuente de la vida. Si tú crees que la fuente
de tus energías es un dólar, entonces te convertirás
en un hedonista.
Es por eso
que no nos debe sorprender que en un mundo de increíble materialismo,
muchas personas no tienen más profundidad que el dinero que
ellos piensan que les resolverá todos sus problemas.
El
Camino de un Significado Más Grande
Cuanto más
sea nuestro propósito en la vida, más grande seremos.
Para encontrar
realización, la persona necesita una guía y estrategias.
La búsqueda de propósito y significado requiere muchas
más herramientas de las que son necesarias para alcanzar
un vacío. Las leyes de física nos dicen que todo cuerpo
sigue el camino de la menor resistencia. Es por eso que, puesto
que somos seres físicos, necesitamos una estrategia muy efectiva
para alejarnos "del camino fácil pero no significativo".
Si por otro
lado, tú piensas que el Todopoderoso, Eterno, D'os de entendimiento
y cuidado infinito, es la fuente de la vida, entonces cada nivel
y nivel de profundidad, sabiduría, belleza y esplendor estarán
allí para que tú los veas y escuches.
Para alcanzar
esas profundidades, nosotros necesitamos herramientas. Es por
esto que la Torá - en la parashá de esta semana (28:9)
- nos dice que emulemos a D'os. Esta técnica nos permite
ver el mundo con una visión "parecida a la de D'os".
Pregúntate:
¿Qué haría D'os si Él estuviera en tu lugar? ¿Qué
camino tomaría? Esta identificación con D'os te permitirá
elevarte por sobre las trivialidades de la vida. Te dará
una perspectiva que es imposible de alcanzar cuando tratas de
emular a una estrella de cine.
Si estamos
buscando ser el ser "más grande" que podemos ser, tiene que
ser "un ser como D'os". Un logro como este simplemente no puede
ser superado. ¿Cómo una persona puede ser más grande
que eso?
Si la fuente
de la vida es una sopa exquisita, entonces todo lo que esa persona
puede llegar a ser es un gran chef. Pero si la fuente es D'os,
entonces no hay límites para los logros de la persona.
Preguntas
Para Reflexionar
#1:
¿El éxito y el fracaso afectan tu auto-imagen?
#2:
¿Qué te brindaría una auto-imagen mejor?
#3:
¿A quién idealizas? ¿Es un modelo elevado?