Parashat
Noaj: ¿Fue Noaj un Tzadik?
"Estas son las
generaciones de Noaj. Noaj fue un hombre justo. Él
fue un hombre íntegro en su generación".
La historia de
Noaj es bien conocida, pero aún así Noaj es una personalidad
difícil de comprender. ¿Cuál fue la naturaleza
de la rectitud de Noaj? La descripción de Noaj como
un hombre recto e íntegro en su generación, suena como un
cumplido ambiguo. ¿Por qué la limitación "en
su generación"? Rashí trae dos opiniones.
"En su generación:
Por un lado hay sabios que lo explican positivamente: ciertamente
si él hubiese vivido en una generación de tzadikim
(personas justas) hubiese sido más justo. Mientras
que por otro lado, hay quienes lo explican negativamente: si él
hubiese estado en la generación de Abraham, no hubiese valido
nada" (Rashí).
Una opinión
dice que si Noaj hubiese vivido en una generación más recta,
él hubiese sido aún más recto. De acuerdo
a la otra opinión, sólo en su generación fue Noaj considerado
recto; si él hubiese vivido en una generación más recta,
hubiese sido considerado "nada". Nosotros vemos aquí
una falta de simetría en el versículo: Parece que Rashí
muestra los dos polos - la generación recta, por un lado y por
otro lado, la generación de Abraham. Ahora, ¿no pudo
la generación de Abraham haber servido como modelo para ambos?
Volvamos a la
generación de Noaj. En función de entender la
rectitud de Noaj, primero debemos entender a la generación en
la que él vivió.
"Y fue que
cuando los hombres comenzaron a multiplicarse en la faz de la tierra
e hijas nacieron a ellos. Vieron los hijos de Elokim a
las hijas del hombre que eran bonitas; y tomaron esposas para ellos
de todas las que preferían…La tierra se pervirtió ante D'os,
y se llenó la tierra de violencia. Y D'os miró
sobre la tierra, y he aquí que estaba corrupta; pues toda carne
pervirtió su camino sobre la tierra. Y D'os dijo a
Noaj, el final de toda carne ha llegado ante Mí; porque la tierra
se llenó de violencia, por causa de ellos; y es por eso que Yo
los destruiré con la tierra" (6:1,2,11,12).
Los términos
con que la Torá describe a la generación de Noaj, incluyen
corrupción, perversión y robo. Es dada una descripción
de hombres poderosos que tomaban a cualquier mujer que deseaban. De
hecho, esto parece adecuarse a la descripción de perversión,
la cual tiene matices de abusos sexuales y de propiedad. Es
una generación en donde los límites morales han caído. La
misma fábrica de la sociedad, su compromiso social, es inexistente. En
este caso, ¿cuál fue la naturaleza de la rectitud de Noaj?
Aparentemente,
Noaj no tomó parte del libertinaje y el robo de su generación. Noaj
no hizo nada malo. Por otro lado, no lo encontramos haciendo buenos
actos. De alguna manera, Noaj es como una isla - ni daña
a otros ni ayuda a otros. Esta es la grandeza de Noaj,
así como la tragedia de Noaj.
El Zohar cuenta
una conversación entre Noaj y D'os que tomó lugar después
del diluvio:
"¿Qué
es lo que D'os le contestó a Noaj cuando él dejó el
arca y vio el mundo destruido? Él (Noaj) comenzó
a llorar ante D'os y dijo: "Señor del universo, Tu eres llamado
misericordioso. Tu tendrías que haber sido misericordioso
con Tu creación". D'os le respondió diciendo:
"Tu eres un pastor tonto. Ahora dices eso! ¿Por
qué no has dicho esto en el momento que Yo te dije que veía
que eras recto en tu generación, o luego cuando Yo dije que traería
un diluvio sobre las personas, o luego cuando ordené construir
un arca?
Permanentemente
iba demorándome y dije: "¿Cuándo es que él (Noaj) pedirá
misericordia para el mundo?"…Y ahora que el mundo está destruido,
tu abres la boca para llorar frente a Mí y suplicarme?" (Zohar
Hashmatot, edición Margaliot Bereshit 254b).
Noaj le preguntó
a D'os por qué Él no tuvo misericordia. D'os
le responde llamándolo un "tonto pastor". Como líder
de su generación, como pastor, Noaj tenía responsabilidades
hacia su rebaño. A él se le ordenó construir
el arca, pero no pudo salvar a ninguna persona. Su liderazgo
puede ser comparado a un pastor que ve que su rebaño se desvía
del camino correcto, deambulando en las proximidades de los peligrosos
lobos, y entiende que las ovejas merecen ser devoradas por haberse
desviado del camino. D'os lo llama un "tonto pastor". Noaj
fue culpable de "negligencia profesional".
El Zohar continúa:
"Rabí
Iojanán dijo: "Vengan y vean la diferencia entre los justos judíos
después de Noaj y Noaj. Noaj no defendió a su
generación, ni rezó por ellos, como hizo Abraham. Cuando
D'os le dijo a Abraham que el clamor de Sodoma y Gomorra era mucho,
inmediatamente Abraham comenzó a rezar ante D'os hasta que le
pidió, que si eran encontradas diez personas justas en las ciudades,
perdonase a toda la ciudad por el mérito de ellas. Abraham
pensó que en la ciudad en donde estaba Lot, su mujer e hijos,
habría diez justos. Es por eso que Abraham no rezó
más. Posteriormente, vino Moshé, rezó
y protegió a su generación cuando D'os le dijo: "Ellos se
han apartado rápidamente del camino que Yo les ordené ir".
Inmediatamente
Moshé se paró y rezó…Está dicho que Moshé
no lo dejó a D'os en paz hasta ofrecerle voluntariamente su alma
en este mundo y en el venidero, por el pueblo…Rabí Iehoshúa
dijo: "¿Qué estaba pensando Noaj que no pidió misericordia
por su generación?" Él se dijo a sí mismo:
"quizás no me escaparé". El siguiente gran líder
religioso fue Abraham. Cuando se enfrentó con los
actos horribles de las ciudades de Sodoma y Gomorra, Abraham le suplica
a D'os que no mate a los justos junto con los malvados.
Noaj nunca tuvo
un diálogo similar a éste con D'os.
Moshé fue
aún más allá. Después de que los judíos
cometieron el terrible pecado de hacer idolatría con el becerro
de oro, D'os deseaba destruir a todo el pueblo. A pesar
de la culpabilidad del pueblo, Moshé le suplicó a D'os, refutándoLe:
¿Qué se puede esperar de una nación que recién ha salido
de Egipto y no ha podido aún desarrollar su espiritualidad?
En el Zohar se
lo denomina a Moshé como un "pastor fiel". A pesar
de la culpabilidad del pueblo, Moshé discutió con D'os. Él
tuvo, incluso, la audacia de decirle a D'os que si iba a destruir
a todo el pueblo, entonces: "destrúyeme a mí también".
Noaj acepta el
decreto de D'os. Si las personas son culpables, no hay
discusión. Abraham intentó discutir para poder
salvar algunas de las personas de la ciudad y en el mejor de los casos,
para salvar, quizás, a la ciudad por mérito de los diez
justos (que él estaba seguro que se podía encontrar). Moshé
estaba preparado a sacrificarse a sí mismo en función de
salvar a la nación, a pesar de su culpabilidad indiscutida. Imaginen
qué hubiese pasado si Noaj se negaba a entrar al arca; eso es
seguramente lo que hubiese hecho Moshé.
De acuerdo con
la Torá, Noaj tardó 120 años en construir el arca,
y aún en todo ese tiempo, ninguna persona fue influenciada por
esta gran personalidad religiosa. En una palabra: Noaj
fue una isla. El nombre "Noaj" significa confortable, y
verdaderamente, Noaj fue confortable. Él estaba cómodo
y auto satisfecho en su propia rectitud. La triste verdad
es que Noaj era un misántropo espiritual.
Es fascinante
que la siguiente persona que vemos en la Torá en un arca es Moshé.
"Fue un hombre
de la casa de Leví y desposó a la hija de Leví. Quedó
encinta la mujer y dio a luz un hijo. Vio que era hermoso
y ella lo escondió durante tres meses. Pero no pudo
ella esconderlo más y tomó para él un arca de papiro
y la recubrió con betún y con brea, puso en ella al niño
y la depositó entre los juncos, en la ribera del río. Y
se apostó su hermana, a lo lejos, para saber qué le sería
hecho a él. Mas descendió la hija de Paró
para lavarse en el río. Ella divisó el arca entre
los juncos, mandó a su sierva y la recogió" (Shemot
-Éxodo- 2:1-5).
En el hecho de
que el niño Moshé flotaba en el arca, en el Río Nilo,
nos muestra, de alguna manera, que él estaba destinado a comenzar
su misión donde Noaj finalizó la suya. Toda
la carrera de Moshé fue completamente de autosacrificio por su
rebaño. Todos sus 120 años fueron dedicados a
este único propósito, quizás en función de rectificar
el fracaso deNoaj durante el período de 120 años que le
llevó construir el arca. Moshé fue, verdaderamente,
el "fiel pastor", y el Arizal explica la conexión entre Noaj
y Moshé en los siguientes términos: Moshé completó
la función no realizada por Noaj. Esta idea nace de
un versículo de Ieshaiau:
"Porque estas
son como las aguas de Noaj para Mí; porque así como Yo he
jurado que las aguas de Noaj no pasarán más por arriba de
la tierra, también he jurado que no estaré más enojado
contigo, ni te reprenderé" (Ieshaiau 54:9).
El Zohar explica
el término "aguas de Noaj":
"R. Iosé
dijo: 'Está escrito: "Porque estas son como las aguas de Noaj
para Mí". (54:9) ¿Por qué tenemos aquí
la expresión "aguas de Noaj" y no "aguas del diluvio"? La
razón es que cuando la humanidad peca y hay un hombre justo en
el mundo, D'os habla con él en función de que él rece
por ella y obtenga el perdón. D'os, primero le promete
salvarlo a él solo y destruir al resto. Ahora, lo
correcto sería que el justo se olvidara de sí mismo, en
estos momentos, y defendiera la causa de todo el mundo para apaciguar
la furia de D'os en contra de ellos, así como hizo Moshé
cuando Israel pecó. Sin embargo, cuando D'os le dijo
a Noaj: "El final de toda carne ha llegado ante Mí", Noaj respondió:
"Y qué Tu me harás a mí?", a lo que D'os respondió:
"Yo estableceré mi pacto contigo, hazte un arca de madera". Y
Noaj no rezó por el mundo, y las aguas bajaron y destruyeron
a la humanidad, y es por eso que son llamadas "las aguas de Noaj"
(Zohar, Vaikrá, sección 3, página
15a).
El Zohar acusa
a Noaj por las aguas que cayeron, con el término hebreo "Mei
Noaj". Conversamente, Moshé ejemplifica al sirviente
fiel, en no otro caso más valiente que en el que ofrece su propia
vida por su pueblo:
"Y ahora, si
has de perdonar su pecado…y si no, bórrame ahora de Tu libro,
el que has escrito". El término hebreo para la palabra
"bórrame" es "mejeni" - las mismas letras que componen las palabras
"mei Noaj"! Es por eso que el Arizal acentúa que en
el momento que Moshé reza y pronuncia la palabra "mejeni", el
desliz espiritual de Noaj es remediado" (Arizal Shar Pesukim Bereshit
Drush 4).
Después de
que Noaj deja el arca, el ve un holocausto. Él es
un sobreviviente. ¿Cómo Noaj se las arregló? La
Torá nos cuenta que una de las primeras cosas que hizo Noaj fue
plantar un viñedo y embriagarse con sus frutos.
"Inició
Noaj - labrador de la tierra - y plantó un viñedo. Bebió
del vino y se embriagó y se desnudó en el interior de su
tienda" (9:20-21).
Noaj no pudo aguantar
la enormidad de la destrucción que estaba presenciando. Quizás
percibió su propio fracaso - que su pasividad lo llevó a
la destrucción de una civilización entera.
La Torá cuenta
que Jam, el hijo de Noaj, descubrió la desnudez de Noaj mientras
que su padre estaba embriagado:
"Vio Jam -
padre de Quenahan - la desnudez de su padre y se lo dijo a sus dos
hermanos, afuera. Pero Shem y Iéfet tomaron el manto
y lo pusieron sobre los hombros de ambos; anduvieron hacia atrás
y cubrieron la desnudez de su padre. Vueltos sus rostros,
la desnudez de su padre no vieron. Se despertó Noaj
de su vino y supo lo que le hizo su hijo, el pequeño" (9:22-24).
Los rabinos tienen
dos opiniones sobre lo que realmente pasó.
"Rab y Shemuel
(difieren), uno mantiene que él castró a Noaj, mientras
que el otro dice que él se abusó sexualmente de Noaj"
(Sanhedrín 70a).
De acuerdo a una
autoridad, Jam violó a su padre; de acuerdo a la segunda, él
castró a su padre. Lo que estas dos opiniones tienen
en común es la increíble furia de Jam hacia Noaj. Consideremos
la visión del mundo que tenía Jam: Él estaba
envuelto en una cultura de violencia, robo y libertinaje sexual. La
pasividad de su padre causó la destrucción del mundo de
Jam. Las opiniones Talmúdicas que dicen que Jam violó
a su padre, o que lo castró, parecen ser una expresión de
despreció por esa pasividad. Sin embargo, los hijos
de Noaj fueron salvados del diluvio, no por mérito propio, sino
por el mérito de su padre. Parecería que Noaj
incluso fracasó en la educación de sus propios hijos. La
pasividad de Noaj, su desnudez, son obvias en todas sus relaciones,
incluyendo la relación entre él y Jam.
Noaj vivió
más de 300 años después del diluvio, engendrando hijos,
presenciando el nacimiento de numerosos descendientes, incontables
generaciones futuras. ¿Qué mensaje Noaj les transmitió
a sus descendientes? Otra vez, parece que Noaj se quedó
pasivo; sin nada que decir, como si el resto de su vida concluyó
con esta embriaguez.
"Y toda
la tierra era un solo idioma y pocas palabras. Ocurrió
que al emigrar desde el este, encontraron un valle de la tierra de
Shinar y se asentaron allí. Dijeron el uno al otro:
vamos, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego. Les
sirvió el ladrillo por piedra y el betún por argamasa. Dijeron:
vamos, edifiquemos para nosotros una ciudad y una torre con su cúspide
en los cielos y nos haremos de un nombre, no sea que nos dispersemos
sobre la faz de toda la tierra. Descendió D'os para
observar la ciudad y la torre que habían construido los hijos
del hombre. Dijo D'os: He aquí que son un solo pueblo y un solo
idioma tienen todos y éste es el comienzo de su obra y ahora
¿no les será vedado nada de lo que se han propuesto hacer?".
En la torre de
Babel, todos los pueblos del mundo estaban juntos. Los
sabios nos dicen que Noaj todavía vivía:
"Encontramos
que Noaj vivió diez años después de la dispersión
(que resultó de la torre de Babel)" .
Noaj todavía
vivía, pero estaba en silencio. Esta fue la tragedia
de Noaj. No sólo fue a su generación que no intentó
proteger y educar, sino que sus propios hijos y nietos fueron privados
de la influencia de este hombre "justo". Nosotros sólo
podemos imaginar el liderazgo que Noaj podría haber llevado a
cabo, las ideas que hubiese podido compartir con las futuras generaciones,
el valor y el afán religioso que él podría haber enseñado
a la generación posterior al diluvio. Pero la tradición
no recuerda nada.
Aparte de Noaj,
estuvo presente otro individuo prominente en la Torre. Su
nombre fue Abraham.
"Nosotros encontramos
que Noaj vivió diez años después de la dispersión,
Abraham tenía 48 años en el momento de la dispersión"
(Seder Olam cap.1).
Estos dos gigantes
espirituales se encontraron en la Torre, en la cual - la Torá
dice - todas las personas del mundo se juntaron. Noaj no
tenía nada que compartir con Abraham en ese momento, en ese lugar. Toda
la grandeza que Abraham alcanzaría, sería sin la tutela
de Noaj. Algunos comentaristas ven a este encuentro de
Noaj con Abraham como un momento crítico en potencia, en la historia
de la humanidad. La Torá nos insinúa esto:
"Descendió
D'os para observar la ciudad y la torre que habían construido
los hijos del hombre. Dijo D'os: He aquí que son un
solo pueblo y un solo idioma tienen todos y éste es el comienzo
de su obra y ahora ¿no les será vedado nada de lo que se han
propuesto hacer?!" (11:5-6).
Un espíritu
de unidad ha arrasado al mundo (ver comentarios de Alshej 11:1). Noaj
estaba allí con experiencia, y Abraham estaba allí con su
idealismo. El tiempo y el lugar estaban en su punto ideal
para un renacimiento religioso. Si estos líderes hubieran
unido fuerzas, el mundo se hubiese elevado y salvado. Ellos
hubiesen alcanzado el cielo sin necesidad de una torre. Pero
ala, Noaj estaba en silencio. Abraham tenía que comenzar
de nuevo, solo.
Rashí se
refiere exactamente a ese momento, cuando comenta el versículo:
"Noaj fue un gran hombre en su generación". Nosotros
notamos la falta de simetría en el comentario de Rashí:
"Hay
quienes lo explican positivamente: ciertamente si hubiese él
vivido en una generación de tzadikim (personas justas) hubiese
sido más justo. Otros lo explican negativamente: si
hubiese estado él en la generación de Abraham, no hubiese
valido nada".
La fuente talmúdica
que Rashí trae no hace mención de Abraham:
"Estas son
las generaciones de Noaj: Noaj fue un hombre justo, y perfecto en
su generación. R. Iojanán dijo: En su generación,
pero no en otra generación. Resh Lakish sostenía:
(Aún) en su generación - cuánto más en generación"
(Sanhedrín 108a).
El Midrash también
subraya la rectitud de Noaj:
"R. Iehudá
y R. Nejemiá difieren. R. Iehudá dijo: Sólo
en su generación fue él un hombre recto (en comparación);
si él hubiese florecido en la generación de Moshé o
Shemuel, él no hubiese sido llamado justo: en la calle de los
totalmente ciegos, el hombre con un solo ojo tiene claridad, y el
niño es llamado erudito. Es como un hombre que tenía
una bodega, abrió un barril de vino y lo encontró hecho
vinagre, abrió otro y lo encontró hecho vinagre; sin embargo,
al tercero lo encontró volviéndose agrio. "Se
está volviendo", le dijeron las personas. "Acaso,
esto es mejor? - respondió él. Similarmente,
EN SU GENERACIÓN él fue un hombre justo.
R. Nejemiá
dijo: si el fue recto aún en su generación, cuánto
más (si hubiese vivido) en el tiempo de Moshé" (Midrash
Rabá - Génesis 30:9).
La referencia
a Moshé está entendida: Moshé tuvo éxito donde
Noaj fracasó. Moshé personificó el liderazgo
- responsabilidad hasta el punto del autosacrificio.
Pero, ¿por qué
se eligió a Shemuel entre todos los profetas? Shemuel
fue el que ungió a David. Si Noaj no podía liderar como
Moshé lo hizo, él tendría que haber, por lo menos,
asumido un roll auxiliar y ungir a Abraham. Pero Noaj nunca se comunicó
con Abraham, ni con ninguno de sus descendientes.
Cuando Rashí
interpreta el pasaje del Talmud, parece extraño que ignore los
ejemplos usados tanto en este pasaje como en el Midrash, en favor
de su propio ejemplo - nombrando a Abraham. Obviamente,
este sutil cambio es la manera en que Rashí nos transmite una
importante enseñanza: Rashí ilustra que los dos pasajes
no están en conflicto. Los dos ejemplos que Rashí
usa no son contradictorios; ambos polos son verdad y coexisten.
Si Noaj hubiese
vivido en una generación más grandiosa, él hubiese
sido más grandioso; y si hubiese vivido en la generación
de Abraham, no hubiese tenido valor alguno. Sin embargo,
Noaj vivió en la generación de Abraham y, verdaderamente,
no tuvo valor alguno. La imagen de Noaj que quedó
para la posteridad es la de un hombre recto, calmo en la faz de las
aguas turbulentas, soportando una presión social increíble. Noaj
estaba solo, flotando en su arca/isla, no formando relaciones, no
haciendo cambios. Solo, en silencio.
Rab Ari
Kahn