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El
universo: enigma y elucidación |
Por el Rav David
Toledano |
Sinopsis
del libro
El universo: enigma y elucidación
Presentación
general:
Alcanzar un atisbo genuino a la relación mente-cerebro sería
“el logro científico frente el cual palidecerían todos
los logros anteriores”.Roger
W. Sperry, citando a William James en, Principles of psychology
El caudal de conocimientos acumulado por el ser humano se divide en dos
campos: el científico y el humanista. El hondo abismo que separa
los conceptos y las categorías de pensamiento utilizados respectivamente
en estos dos campos por lógica impone esta distinción. Sin
embargo, cabe preguntar si esta división realmente refleja una
dualidad esencial inherente en la realidad. Puesto que el ser humano es
resultado de la acción de fuerzas naturales, ¿cómo
es posible que atributos específicamente humanos (desde el “yo”
consciente hasta los sentidos, pasando por su capacidad de libre arbitrio)
no tengan nada en común con las propiedades físicas de la
naturaleza? Asimismo, el hecho de que en el plano existencial no haya
distinción entre los aspectos físico y psíquico del
ser humano (por oposición a la distinción en el plano lógico-conceptual)
claramente sugiere que la brecha entre estas dos áreas del conocimiento
es meramente artificial. El propósito de este libro es proponer
un nuevo enfoque para comprender y describir el universo que permita franquear
el profundo abismo que separa a estos dos aspectos opuestos.
Este enfoque es expuesto en tres etapas. En la primera etapa se examinarán
las tres principales corrientes filosóficas –la materialista,
la dualista y la idealista– a la luz de los más recientes
descubrimientos científicos, y se demostrará que de estas
tres la única que no puede ser refutada es la idealista. Esto conducirá
a la conclusión de que el modo más adecuado para describir
la realidad física es en términos espirituales; más
específicamente, por medio de un lenguaje ético. Ahora bien,
para que su descripción sea exacta este lenguaje deberá
ser capaz de describir la realidad física con el mismo nivel de
complejidad con que lo hace el método científico. Por otro
lado, su descripción de la estructura del mundo deberá exhibir
una total correspondencia punto por punto (one-to-one correspondence)
con la estructura del mundo que es percibida a través de las mediciones
científicas. Por lo tanto, este lenguaje necesariamente deberá
incluir el lenguaje formal utilizado por la ciencia, las matemáticas.
Solo entonces se podrá alcanzar una verdadera descripción
de la naturaleza.
En la segunda etapa se presentará la tesis de que solamente existe
una visión cosmológica que no posee leyes distintas a las
leyes de la naturaleza: el judaísmo. Según la teología
judía, ambos sistemas de leyes son idénticos. Al hombre
se le pide vivir según las leyes de la Torá precisamente
porque éstas constituyen la raíz de la existencia humana
y también de la totalidad del universo.
En la tercera etapa se expondrán algunos aspectos complejos de
la estructura física del universo y de la estructura anatómica
y fisiológica del cuerpo humano que claramente demuestran que existe
una asombrosa correspondencia punto por punto con aspectos paralelos de
la personalidad ideal del ser humano.
Esta correspondencia punto por punto posee una capacidad explicativa inestimable.
Primeramente, confirma que la realidad material –junto con todos
sus estratos y componentes– sí es susceptible de ser descrita
en términos espirituales. Segundo, proporciona la continuidad estructural
indispensable entre los atributos espirituales del ser humano y las propiedades
físicas de la materia de la cual aquéllos se originan, de
este modo franqueando el abismo existente entre estos dos aspectos opuestos,
cuya interrelación es lo que constituye la existencia humana. Finalmente,
responde a ciertas interrogantes suscitadas por cualquier concepción
monista de la realidad: ¿por qué las propiedades de la materia
son tan antitéticas a las cualidades psíquicas? ¿por
qué una misma substancia es percibida como dualidad? La respuesta
es que esta dualidad no se origina en “el mundo en sí”,
sino en la estructura de la personalidad que lo percibe. Se origina en
una escisión en la personalidad humana, en la falta de correspondencia
entre la estructura que en la práctica damos a nuestra personalidad
y aquella que deberíamos forjarle, puesto que es esta estructura
la que constituye el fundamento tanto de su existencia como de la totalidad
del universo.
Esto implica que el problema mente-cuerpo debe ser resuelto no solamente
en el nivel teórico (tal como han intentado hacerlo todos los pensadores
occidentales desde Aristóteles hasta nuestros días), sino
principalmente a nivel práctico: configurando la personalidad humana
en conformidad con esta estructura ética ideal, es decir, unificándose
el hombre consigo mismo. De aquí se infiere que si el ser humano
fuera capaz de cumplir cabalmente esta tarea, percibiría las propiedades
del mundo exterior como idénticas a su propia naturaleza.
La novedad y utilidad de la presente obra reside en su concepción
global y armónica de la realidad. Por esta misma razón abarca
diversas disciplinas y examina una gran cantidad de descubrimientos científicos.
Su supuesto básico es que la interrelación de los diversos
elementos, fenómenos y atributos que respectivamente constituyen
la realidad material y humana pondrá de manifiesto un modo diferente
de comprender el mundo y resolverá ciertos problemas fundamentales
que desde la antigüedad han turbado la paz de los pensadores occidentales.
En vez de solucionar las dificultades de comprensión de los investigadores,
la acumulación de conocimientos y el progreso en la investigación
científica solamente las han agudizado. Esta situación meramente
refleja el dato banal de que la parte es incapaz de aprehender el todo
por sus propios medios. El ordenamiento coherente de la vasta cantidad
de datos que forma el conocimiento humano de modo tal que se corresponda
con la realidad sólo puede ser posible desde la perspectiva de
un conocimiento uniforme, global y objetivo de la esencia del hombre y
de la naturaleza. Por esta razón, sólo la percepción
profética es capaz de ofrecer un conocimiento tal.
La exposición de las ideas en este libro es sistemática
y gradual, poniendo especial énfasis en la presentación
ordenada de los descubrimientos científicos y en la continuidad
lógica de los argumentos.
Cortesía del Rab David Toledano. Para cualquier consulta sobre
el tema escribir al siguiente E-mail: david_t@netvision.net.il
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