¿Cuál
es el ingrediente que falta, por
qué hay tantos matrimonios que terminan en divorcio?
Las siguientes estadísticas me dan
escalofríos en la espalda. Los Estados Unidos tiene el índice
mas alto de divorcios en el mundo. En porcentaje, aproximadamente de la mitad de todos los matrimonios se
espera que terminen en divorcio.
Imagina que estas a punto
de abordar un avión, y el piloto dice: "Las estadísticas
confirman que la mitad de los aviones que despegarán hoy se estrellarán".
¿Qué harías tu? ¡Seguro que saldrías corriendo!
A pesar de el gran número
de divorcios que suceden en frente a nuestros ojos, la gente igual quiere
casarse. Más interesante aún, ninguno lo hace con la intención
de divorciarse.
Todos creemos que nuestro
matrimonio será exitoso. Sin embargo las estadísticas
muestran lo contrario… la mitad fallará.
Necesitamos hacer dos
preguntas :
¿Cuál es el problema?
¿Qué necesitamos
cambiar?
Encontrando Dirección
Todo hemos escuchado:
"El amor lo conquista todo". Muchas parejas creen dentro de sus corazones, que si hay suficiente amor entre ellos,
todos los problemas habrán terminado. Pero ésta deseosa
manera de pensar, normalmente lleva a romper
corazones. La experiencia muestra que debes amar a alguien profundamente,
y así y todo optar por el divorcio.
Sí, estar enamorado
ayuda. No obstante la fundación de matrimonio sólido es
creada por algo mucho más fuerte; compartir y perseguir los mismo
objetivos de vida.
Me he topado con parejas
que no pueden coincidir en
objetivos importantes, incluso básicos. Por ejemplo, la mujer
quiere hijos, y el marido no. ¿Cuál es la probabilidad de que
ésta pareja se mantenga junta, si ambos mantienen fuertemente
su posición? Las miles de razones por las cuales se casaron siguen
ahí. Ambos tienen muchas y preciosas virtudes. Ambos son sensibles,
bondadosos, intelectuales, bien humorados, felices y ambiciosos.
Sin embargo pueden llegar a divorciarse debido a la falta de
un objetivo en común, en éste caso, el tener hijos.
Proyectos de vida reprimidos
destruyen incluso a los matrimonios más fuertes. El encontrar un sentido a nuestra propia
vida, muchas veces supera al amor.
Sin una dirección de vida compartida, el divorcio puede
estar a la vuelta de la esquina.
Gail Sheehy, en su libro
"Pathfinders"(buscadores de sendas), utiliza la siguiente
estadística: 60.000 personas contestaron a la siguiente pregunta: ¿Qué necesitas en tu
vida para que ésta sea una buena vida? La respuesta, es que las
personas necesitan sentido y dirección.
La necesidad de una orientación
en la vida no sólo es relevante para individuales, sino también
para parejas.
Si tu estás considerando
casarte, necesitas compartir con esa persona esas cosas que
son más importantes para ti. Esto no significa simplemente el reporte de las actividades personales.
Nosotros no disfrutamos de nuestra pareja solamente por que a ambos
nos guste el golf o la comida China. En cambio, son los fines últimos
de nuestra vida que compartimos y moldeamos, que salen de nuestros sueños y deseos más profundos.
Esto hace que un matrimonio florezca.
Yo soy un arduo creyente
en éste principio: "Si tu eres una persona confundida mientras
soltero, lo más seguro que también lo seas de casado".
¡Nunca cometas el error de creer que el casarse resuelve las
dudas existenciales! El estar casado, incluso felizmente, no es tu propósito
de vida. Deberías de saber el objetivo de tu vida antes de conocer
a tu esposo/a. Imagina la carga en tu compañero si éste
es el chofer de tu vida. Tu sentido y tu propósito, deben venir
de tu interior, y no por influencias externas. Todos necesitamos ser
nosotros mismos, leales a nuestros principios, y sinceros con lo que
más nos importa.
Objetivos
Comunes
Respetar a nuestro compañero
es crucial para un matrimonio feliz. La tradición judía
nos enseña que la principal razón por la que la mujer
respeta al hombre, es por su dirección en la vida. La mujer no
se impresiona con un hombre "que perdió su timón".
Un soltero que esté interesado en casarse, debería saber
para donde quiere ir en la vida, y debería de saber cuales serán los problemas que
deberá enfrentar en el camino.
La mujer debiera de preguntarle
al hombre: ¿Dónde te ves en 5, 10, 20 años? Escucha como
pinta el dibujo de su futuro. ¿Es sólo en términos financieros?
¿Incluye matrimonio e hijos? ¿Qué tal acerca de el desenvolvimiento
en la comunidad? ¿Que tal acerca de su evolución como ser humano?
Trata de reflexionar si
su sueño es también el tuyo. Recuerda: el matrimonio es
acerca de luchar juntos hacia objetivos compartidos.
Prácticamente hablando,
si te quieres casar, busca a alguien que persiga y viva un sueño
de vida que sincronice con el tuyo. No te cases
con el estilo de vida de otro. Puede ser que te despiertes en unos pocos
años más, y te des cuenta que tu matrimonio se está
dirigiendo por el lado contrario de la carretera.
En resumen, preocúpate
de saber donde quieres ir, y después consigue a alguien que vaya
en la misma dirección. ¿Cómo puedes hacerlo? Es fácil,
primero arregla una "cita" contigo mismo. Descubre que te
mueve, que valoras, que quieres conseguir en tu vida.
Entonces, y sólo
entonces, empieza a salir con otra persona.
Busca esa persona especial
que comparte tus objetivos. Recuerda, una vez que tengas claro que es
lo que realmente quieres, tendrás mejores chances de encontrar
a la persona correcta, la cual sea capaz de compartir tu vida.
Descubriendo
Objetivos de Vida
Los estudios muestran
que las personas que reflexionan acerca de sus objetivos y se comprometen
a escribirlos, tienen más posibilidades de ser exitosos en ello.
Comprométete por 5-10 minutos al día en el próximo
mes a escribir lo siguiente: (Hazme caso, no hay como hacer esto con
lápiz y papel).
¿Dónde me veo en
uno, cinco, y 20 años?
En el recuento de mi vida,
¿es mi esposo/a una parte importante en mis logros, y en qué
sentido?
Haz una lista de cosas
que respetas en otras personas. ¿Qué cosas de esas me gustaría
que mi esposo/a tuviera?
Toma tu tiempo y ponle
prioridad a lo siguiente: a) Puntos que pueden hacer o deshacer una
relación. b) puntos importantes pero no críticos, y c)
puntos que "podría vivir sin ellos, pero que sería
muy bueno tenerlos".
Discute la dirección
de tu vida y tus objetivos con la persona que sales. Usa éste
factor de compatibilidad como medida para juzgar si el/ella es el "correcto".
Los verdaderos logros
no son nunca un acontecimiento único. Siempre vienen acompañados
de una serie continua de decisiones correctas.
Incluso después de haber tomado un tiempo para decidir tu objetivo
en la vida. No pongas tu vida en "piloto automático".
Debes de revisar tus aspiraciones y modificarlas cuando sea necesario.
Los sabios judíos
entendieron esto, sugirieron que autoanalizarse es un proceso contemplativo
que debe continuar durante todo el año.
Todos necesitamos chequeos periódicos. Hay un chequeo anual que
es Rosh Hashaná, y después hay otros 12 mini-chequeos
que ocurren al comienzo de cada mes hebreo (Rosh Jodesh). En
Shabat reflexionamos sobre la semana que pasó. Y para individuos
con "sintonía fina", hay dos sesiones de calibración
diarias, al principio de cada día, y nuevamente antes de irse
a dormir.
Sintoniza la dirección
de tu vida para que corras suavemente por ella.
Antes de que te des cuenta,
tendrás un compañero de por vida para compartirla.
Biografía
del Autor:
Rav David Clyman vive en Manhattan, enseña
en Aish Hatorah, y publicó "Strategies & Solutions for
Succesful Relationships" (dclymannyc@aol.com)