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¿Acaso el Amor
Conquista Todo?
Por Rav David Clyman
¿Cuál
es el ingrediente que falta, por
qué hay tantos matrimonios que terminan en divorcio?
Las siguientes estadísticas me dan
escalofríos en la espalda. Los Estados Unidos tiene el índice
mas alto de divorcios en el mundo. En porcentaje, aproximadamente de la mitad de todos los matrimonios se
espera que terminen en divorcio.
Imagina que estas a punto
de abordar un avión, y el piloto dice: "Las estadísticas
confirman que la mitad de los aviones que despegarán hoy se estrellarán".
¿Qué harías tu? ¡Seguro que saldrías corriendo!
A pesar de el gran número
de divorcios que suceden en frente a nuestros ojos, la gente igual quiere casarse.
Más interesante aún, ninguno lo hace con la intención de
divorciarse.
Todos creemos que nuestro
matrimonio será exitoso. Sin embargo las estadísticas muestran
lo contrario… la mitad fallará.
Necesitamos hacer dos
preguntas :
¿Cuál es el problema?
¿Qué necesitamos
cambiar?
Todo hemos escuchado:
"El amor lo conquista todo". Muchas parejas creen dentro de sus corazones, que si hay suficiente amor entre ellos,
todos los problemas habrán terminado. Pero ésta deseosa manera de pensar, normalmente lleva a romper
corazones. La experiencia muestra que debes amar a alguien profundamente, y
así y todo optar por el divorcio.
Sí, estar enamorado
ayuda. No obstante la fundación de matrimonio sólido es creada
por algo mucho más fuerte; compartir y perseguir los mismo objetivos
de vida.
Me he topado con parejas
que no pueden coincidir en objetivos
importantes, incluso básicos. Por ejemplo, la mujer quiere hijos, y el
marido no. ¿Cuál es la probabilidad de que ésta pareja se mantenga
junta, si ambos mantienen fuertemente su posición? Las miles de razones
por las cuales se casaron siguen ahí. Ambos tienen muchas y preciosas
virtudes. Ambos son sensibles, bondadosos, intelectuales, bien humorados, felices
y ambiciosos. Sin embargo pueden
llegar a divorciarse debido a la falta de un objetivo en común, en éste
caso, el tener hijos.
Proyectos de vida reprimidos
destruyen incluso a los matrimonios más fuertes. El encontrar un sentido a nuestra propia
vida, muchas veces supera al amor. Sin
una dirección de vida compartida, el divorcio puede estar a la vuelta
de la esquina.
Gail Sheehy, en su libro
"Pathfinders"(buscadores de sendas), utiliza la siguiente estadística:
60.000 personas contestaron a la siguiente pregunta: ¿Qué necesitas en tu
vida para que ésta sea una buena vida? La respuesta, es que las personas
necesitan sentido y dirección.
La necesidad de una orientación
en la vida no sólo es relevante para individuales, sino también
para parejas.
Si tu estás considerando
casarte, necesitas compartir con esa persona esas cosas que
son más importantes para ti. Esto no significa simplemente el reporte de las actividades personales.
Nosotros no disfrutamos de nuestra pareja solamente por que a ambos nos guste
el golf o la comida China. En cambio, son los fines últimos de nuestra
vida que compartimos y moldeamos, que salen de nuestros sueños y deseos más profundos.
Esto hace que un matrimonio florezca.
Yo soy un arduo creyente
en éste principio: "Si tu eres una persona confundida mientras soltero,
lo más seguro que también lo seas de casado". ¡Nunca cometas el error de creer que el casarse resuelve las
dudas existenciales! El estar casado, incluso felizmente, no es tu propósito
de vida. Deberías de saber el objetivo de tu vida antes de conocer a
tu esposo/a. Imagina la carga en tu compañero si éste es el chofer
de tu vida. Tu sentido y tu propósito, deben venir de tu interior, y
no por influencias externas. Todos necesitamos ser nosotros mismos, leales a
nuestros principios, y sinceros con lo que más nos importa.
Objetivos Comunes
Respetar a nuestro compañero
es crucial para un matrimonio feliz. La tradición judía nos enseña
que la principal razón por la que la mujer respeta al hombre, es por
su dirección en la vida. La mujer no se impresiona con un hombre "que
perdió su timón". Un soltero que esté interesado en
casarse, debería saber para donde quiere ir en la vida, y debería de saber cuales serán los problemas que
deberá enfrentar en el camino.
La mujer debiera de preguntarle
al hombre: ¿Dónde te ves en 5, 10, 20 años? Escucha como pinta
el dibujo de su futuro. ¿Es sólo en términos financieros? ¿Incluye
matrimonio e hijos? ¿Qué tal acerca de el desenvolvimiento en la comunidad?
¿Que tal acerca de su evolución como ser humano?
Trata de reflexionar si
su sueño es también el tuyo. Recuerda: el matrimonio es acerca
de luchar juntos hacia objetivos compartidos.
Prácticamente hablando,
si te quieres casar, busca a alguien que persiga y viva un sueño de vida
que sincronice con el tuyo. No te cases
con el estilo de vida de otro. Puede ser que te despiertes en unos pocos años
más, y te des cuenta que tu matrimonio se está
dirigiendo por el lado contrario de la carretera.
En resumen, preocúpate
de saber donde quieres ir, y después consigue a alguien que vaya en la
misma dirección. ¿Cómo puedes hacerlo? Es fácil, primero
arregla una "cita" contigo mismo. Descubre que te mueve, que valoras,
que quieres conseguir en tu vida.
Entonces, y sólo
entonces, empieza a salir con otra persona.
Busca esa persona especial
que comparte tus objetivos. Recuerda, una vez que tengas claro que es lo que
realmente quieres, tendrás mejores chances de encontrar a la persona
correcta, la cual sea capaz de compartir tu vida.
Descubriendo Objetivos
de Vida
Los estudios muestran
que las personas que reflexionan acerca de sus objetivos y se comprometen a
escribirlos, tienen más posibilidades de ser exitosos en ello. Comprométete
por 5-10 minutos al día en el próximo mes a escribir lo siguiente: (Hazme caso, no hay como hacer esto con
lápiz y papel).
¿Dónde me veo en
uno, cinco, y 20 años?
En el recuento de mi vida,
¿es mi esposo/a una parte importante en mis logros, y en qué sentido?
Haz una lista de cosas
que respetas en otras personas. ¿Qué cosas de esas me gustaría
que mi esposo/a tuviera?
Toma tu tiempo y ponle
prioridad a lo siguiente: a) Puntos que pueden hacer o deshacer una relación.
b) puntos importantes pero no críticos, y c) puntos que "podría
vivir sin ellos, pero que sería muy bueno tenerlos".
Discute la dirección
de tu vida y tus objetivos con la persona que sales. Usa éste factor
de compatibilidad como medida para juzgar si el/ella es el "correcto".
Los verdaderos logros
no son nunca un acontecimiento único. Siempre vienen acompañados
de una serie continua de decisiones correctas.
Incluso después de haber tomado un tiempo para decidir tu objetivo en
la vida. No pongas tu vida en "piloto automático". Debes de
revisar tus aspiraciones y modificarlas cuando sea necesario.
Los sabios judíos
entendieron esto, sugirieron que autoanalizarse es un proceso contemplativo
que debe continuar durante todo el año.
Todos necesitamos chequeos periódicos. Hay un chequeo anual que es Rosh
Hashaná, y después hay otros 12 mini-chequeos que ocurren al comienzo de cada mes hebreo (Rosh Jodesh). En
Shabat reflexionamos sobre la semana que pasó. Y para individuos con
"sintonía fina", hay dos sesiones de calibración diarias,
al principio de cada día, y nuevamente antes de irse a dormir.
Sintoniza la dirección
de tu vida para que corras suavemente por ella.
Antes de que te des cuenta,
tendrás un compañero de por vida para compartirla.
Biografía
del Autor:
Rav David Clyman vive en Manhattan, enseña
en Aish Hatorah, y publicó "Strategies & Solutions for Succesful
Relationships" (dclymannyc@aol.com)
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