No hay límite en la cantidad de amor y compasión
que puede emanar de un corazón humano.
La cocina de Henny Machlis es una metáfora de
su corazón. Una mirada a la cocina, menos de la mitad
del tamaño de una cocina americana normal, deja a uno pensando
en cómo pueden salir 200 comidas de shabat semanalmente de ese
cuarto. Similarmente, uno se pregunta cómo tanto amor y compasión
por - literalmente - miles de individuos puede salir de un corazón
humano.
No el amor amorfo que el resto de nosotros sentimos
por la humanidad mientras que no tengamos que lidiar con ellos en nuestro
comedor, durmiendo en nuestro sillón o bañándose en nuestro
baño. No. El amor de Henny es concreto
y específico. Engloba las viudas que no tienen donde
estar en Shabat, los vagabundos que duermen en su casa y se bañan
en su regadera semanas seguidas, las almas perdidas que se pasan horas
tomando café y sacando su corazón en el comedor de Henny (la
cocina no tiene espacio para una mesa) y los paupérrimos que vienen
a la casa de los Machlis tanto por comida como por amor.
Henny de 44 años de edad, parece una década
más jóven. Aunque no usa maquillaje, su complexión
parece la cara de una mujer tranquila, en lugar de la madre ocupada
de 13 hijos.
Vine al modesto apartamento de Henny en el vecindario
de Jerusalén de Maalot Dafna a resolver los misterios que me intrigaban
de esta ingeniosa y abierta mujer: ¿Cómo es que una mamá con
tantos niños puede siempre parecer relajada y alegre? ¿Cómo
es que puede ir de compras, cocinar, servir y limpiar entre 60-100 invitados
cada Shabat en la noche y en el día, 51 semanas al año sin
rendirse? ¿Cómo puede tomarse tanto tiempo ayudando
a extraños y todavía criar hijos que son dulces, modestos,
amables, y por qué no decirlo - angelicales? ¿Qué
ingrediente supernatural le pone a la comida que al comer en su casa,
todo cambia? Y esta es la pregunta que realmente quiero responder
-- ¿cómo es que una mujer que nunca sale a cenar puede mantener
un nivel tan elevado de amor?
Una amiga agregó una pregunta a mi lista: ¿Cómo
es que con tantos extraños entrando a su casa constantemente no
tienen un problema con el robo? Al entrar a la sala percibí la
respuesta. No hay nada para robar. La familia
no posee ni computadora, ni televisión, ni objetos de arte, sólo
muchos muchos libros sagrados que se alinean en toda pared posible. Difícilmente
una tentación para ladrones.
Corriendo para llegar a mi cita con Henny, se me olvidó
mi grabadora, Henny me ofrece el uso de su grabadora y le pide a su
hijo de cuatro años Eliahu que vaya abajo a uno de los cuartos
a traerla. Henny y yo nos sentamos en uno de los dos sillones
rojos - la única pieza de mueblería en la sala, fuera de las
dos mesas de comer.
Minutos más tarde Eliahu llega a la sala y avienta
la grabadora a la alfombra. Suspiro - y me controlo
- después de todo no es mi hijo para que comience con una tormenta
de reclamaciones: "Qué estás haciendo!, lo vas a romper!". Henny,
como si tuviera una bodega de grabadoras en su cuarto o el dinero para
comprarlas (no tiene ninguna de las dos), le dice suavemente a su hijo:
"Tienes que tratar a las máquinas con más cuidado, de otra
forma se pueden romper".
Sara Rigler: Yo hubiera gritado a mi hijo por hacer
eso!
Henny Machlis: Claro, todos perdemos nuestro
temperamento, todos tenemos nuestras luchas. En nuestra casa,
tratamos de no gritar ni pegarle a nuestros hijos. Rabbi
Hircsh escribió que si tienes la opción de ser rígido
y educar a tus hijos bajo los valores que persigues, o ser amoroso y
educarlos sin enojo y no obteniendo todo lo que quieres es preferible
educarlos sin enojo. Siempre tuve el sueño de que tendría
un hogar con paz. Entonces era sólo cuestión de
obtenerlo, con la ayuda de D-os y Tefila.
SR: Y mucho esfuerzo y control personal, me imagino. ¿Cómo
tienes tiempo de criar a tus hijos cuando devotas tanto tiempo y atención
a otras personas?
HM: El éxito que tengamos en la educación
de nuestros hijos es cosa de D-os. Tiene que ver con providencia Divina,
y mucho rezo. Debemos de poner nuestro máximo - psicológicamente,
físicamente, emocionalmente - pero nuestro éxito depende de
una bendición Divina.
A pesar de que hacemos la mayoría de nuestros
Shabatot para nuestros invitados, hay una gran cantidad de oportunidades
para tener privacidad, para tener tiempo de calidad entre el sábado
en la noche y el viernes en la tarde. Cada día durante
la semana intentamos comer o cenar con los niños. También
programamos la cena de Shabat tarde, para darle la oportunidad a gente
de caminar de diferentes partes de Jerusalén. Así
que inmediatamente después de los rezos del viernes en la noche,
tenemos una cena a solas con los niños antes de que los invitados
lleguen. Así los niños tienen la oportunidad de
cantar sus canciones de shabat y decir sus palabras de Torá.
He sido una madre de tiempo completo desde el nacimiento
de mi sexto bebe. Cuando una madre está alrededor y
disponible para sus hijos en una base constante, esta ahí para
enseñanzas cruciales que deben ser dadas y para pláticas de
corazón a corazón que deben ser habladas con los niños
cuando tienen problemas. El Rabino de Satmar comentó
sobre el versículo: "Todo el día el da y presta, y sus hijos
serán bendecidos" (Salmo 37:26), que tu creerías que alguien
que está ocupado ayudando a gente no tendrá tiempo para sus
hijos pero hay una bendición Divina especial que los protege.
Uno también puede decir que mucha de la inhabilidad
del niño de lidiar consigo mismo y con el mundo viene del egocentrismo. Cuando
un niño aprende a preocuparse, a pensar, amar y dar al prójimo,
madura más rápido y construye su carácter para ser un
ser humano más eficiente, responsable y efectivo en la sociedad.
Este es también una razón por la cual tener
más hijos, porque cuanto más familia haya, más oportunidades
tendrán los niños de aprender a lidiar con distintas clases
de personalidades, y desarrollarán más herramientas sociales
en términos de tolerancia, paciencia, sensibilidad y amor.
SR: Al dejar que se queden en tu casa vagabundos, gente
enferma mentalmente y alcohólicos , no pones en peligro la seguridad
de tus hijos?
HM: Incuestionablemente, la seguridad de nuestros hijos
es nuestra preocupación principal. Cada padre dedicado
debe usar discreción. En más de dos décadas
que llevo haciendo esto, no hemos tenido, gracias a D-s, ningún
mal incidente. Claro, si hay alguien que está emocionalmente
o psicológicamente mal a tal punto que podría peligrar a los
niños, les pedimos que se vayan a dormir a la camioneta que tenemos
o lidiamos de alguna otra forma.
SR: ¿Nos puedes contar sobre tu historia personal?
HM: Nací y crecí en Brooklyn. Mis
padres también nacieron en Estados Unidos. Mi padre,
Murray Lusting, que en paz descanse, fue ordenado como rabino en Yeshiva
University. Yo estudié pre- med en Brooklyn College. Mi
sueño era casarme y tener 20 hijo y enseñarle a todo el mundo
sobre el Judaísmo y estudiar genética en tiempo libre! Cuando
me di cuenta de que no podría hacer todo, cambié mi carrera
a nutrición. Obtuve un B.S en educación además
de un título para enseñar hebreo de la Yeshiva University.
SR: Cuando estabas creciendo, }quién fue la mayor
influencia en tu vida?
Mis padres fueron muy hospitalarios, cálidos,
buenos y amorosos. Siempre vi el jesed (actos de bondad)
de mi madre y su compasión -- la manera en como trataba a la señora
de la limpieza, el trabajador, el carpintero: con tanta amabilidad y
respeto. Fui una de cinco hijos. Mi madre (Edith
Lusting) nunca se sentó en la mesa; siempre nos estaba sirviendo. Mientras
creces, te das cuenta que mucho de lo que eres es de tus padres.
Mi padre era tan generoso y amable. Una
vez, la hija de los amigos de mis padres se hirió. Tenía
16 años y estaba andando en su bicicleta y de alguna forma chocó
con un árbol. Entró en coma. En cuanto
mi padre escuchó al respecto, se fue al hospital. Fue
con su amigo y le dio un cheque firmado en blanco y le dijo "No ahorres
ningún gasto médico para ayudar a tu hija".
Escuchamos sobre esta historia años después
cuando mi padre falleció, y su amigo nos dijo.
Dos de mis rabinos en la escuela, Rabbi Teichtel y
Rabbi Reuven Fink, también tuvieron un gran impacto en mi manera
de ver la vida.
SR: }Cuánto tiempo te tarda comprar
y cocinar estas comidas masivas de Shabat?
HM: Gasto una mañana a la semana ordenando comida
en el teléfono. Después empiezo a cocinar ya sea
el jueves en la noche o temprano el viernes en la mañana. Con
tres hijas ayudándome, nos toma ocho horas cocinar. Esta
última semana, seis o siete de mis hijos estaban ayudando. Todos
estaban pelando vegetales y estaban activamente involucrados en la excitación
de los preparativos de Shabat.
SR: No parece ser mucho tiempo para preparar el gefilte
fish, el caldo de pollo, cuatro tipos de kugel, diversas ensaladas,
y cuatro tipos de pasteles suficientes para doscientas personas.
HM: Me he hecho mucho más organizada a través
de los años. Ahora tenemos un sistema. Pero
es muy intenso. Trabajamos a una velocidad muy elevada. Mujeres
jóvenes a veces nos ayudan en la cocina.
SR: }Cuántas horas toma limpiar todo?
HM: Solía tomarnos hasta el martes, pero hace
tres años que mi esposo contrató un trabajador que lava todos
los platos, ollas, utensilios para servir y charolas, aparte de guardar
las sillas y las mesas. Ahora todo está terminado para
el sábado en la noche.
SR: ¿Cada cuánto te tomas un descanso?
HM: Solíamos tomar unas cuantas semanas
al año de vacaciones, y le avisábamos a la gente por adelantado. Hace
unos años, mi hija casada tuvo un hijo y el brit mila fue el shabat
siguiente, en una ciudad diferente. A todo el que hablaba
durante la semana le decía que no venga, pero no había manera
de avisarle a nuestros "regulares". Solo por si acaso, arreglamos
que venga un rabino y dirija la cena y cociné un poquito y dejamos
jala, ensaladas, bebidas y provisiones. Pense que tal vez
20 personas vendrían. Bueno, 80 personas vinieron el
viernes en la noche y otras 65 al siguiente día para la comida.
Entonces, si es que queremos salir afuera para Shabat,
le informamos a la gente que el rabino Machlis no estará aquí
para dar hablar palabras de Torá, pero que habrá alguien más
dirigiendo la cena. Y cocino de cualquier manera. Cincuenta
y un semanas al año.
Sólo en Pesaj no tenemos visitas, pues tratamos
de cumplir con la mitzva bíblica especial de enseñarle a tus
hijos el Seder en la noche. Entonces nos concentramos exclusivamente
en los niños y tratamos de celebrar la fiesta en un ambiente familiar.
SR: ¿Alguna vez sientes la necesidad de un descanso?
HM: Realmente no. Esta es nuestra razón
de hacerlo. Esto es santidad. Esto es felicidad.
En mis previos años, tal vez hubiera querido más tiempo fuera,
pero mientras pasa el tiempo, y entro en un sistema, y me dedico más
a la idea, siento que D-os me quita ciertos obstáculos y todo corre
más fácil.
Dicen que en el Jerusalén de antaño, cuando
la gente comía, colgaban un mantel fuera de la puerta. Si
alguien veía el mantel, sabían que podrían entrar y comer. Entonces
espero el día que todos cuelguen un mantel para que la gente pueda
entrar. Si sólo la gente abriría sus puertas, sería
un Jerusalén brillante.
SR: ¿Alguna vez sientes la necesidad de un tiempo para
ti sola sin tus hijos y tu esposo?
HM: En años recientes he sentido un poco eso. Me
voy al Kotel, o estoy sola con D-os en mi cuarto o digo Tehilim (salmos).
Siento que una de las cosas más importantes de
la vida es rezar por éxito. No tenemos ningún éxito
independiente. Es todo una bendición de D-os. Disfruto
de caminatas, y las trato de utilizar para introspección y meditación.
SR: ¿Qué te hace tan feliz?
HM: Estar viviendo en la ciudad de Jerusalén,
el lugar más sagrado del mundo. Me hace feliz estar
casada con una persona maravillosa, que es sabia y estudiosa. Me
hace feliz tener hijos preciosos, y verlos crecer como ser seres humanos
sagrados, saludables, felices, dadores, sensibles y amorosos. Me
hace feliz estar conectada con D-s y poder compartir la conexión
con la humanidad. Shabat me hace muy feliz. Amo
Shabat. Y amo compartir la alegría y la emoción
del Shabat.
SR: Tengo que decir que algo metafísico está
pasando aquí. Muchos Judíos seculares o que están
inclusive practicando otra religión han regresado al Judaísmo
tradicional después de una comida de Shabat en tu casa. ¿Cuál
es el secreto?
HM: Leí hace un tiempo que la esposa del Rebbe
Levi Itzjak de Berdichev, antes de cocinar, rezaba que la gente que
coma su comida tenga Irat Shamaim (reverencia de D'os) y hagan Teshuva. Rab
Najman de Bresolv dice que cuando cocinas, la energía con la que
cocinas se va a la comida. Así que si cocinas con mucho enojo,
le puedes dar a la gente veneno. Pero si cocinas con alegría,
les puedes dar salud.
Así que rezamos ante de cocinar: 'Que tenga la
comida el sabor de Gan Edén (paraíso)". Decimos
Tehilim mientras cocinamos, y rezamos para que gente que coma esta comida
ame Shabat y ame a D-os, a la Torá, y esté en contacto consigo
mismo y que la comida sea para el honor de D-os y por el honor del santo
Shabat.
SR: ¿Qué le dirías a las mujeres que odian
cocinar y hacer trabajo doméstico?
HM: Todo dar es un poco imitar a D-os. Dar
construye el carácter de uno y nos hace más similares a D-os. Creo
que uno debe ver sus responsabilidades domésticas como un medio
para crecer como individuo, para ser más dadivoso, amoroso y compartir,
salirte de ti mismo y entrar al otro y ser más parecido a D-os. Claro,
no hay nada de malo en contratar a alguien para labores domésticas,
siempre y cuando uno sepa que es importante sobreponer un cierto nivel
de comodidad para poder dar.
SR: ¿Qué le dirías a mujeres que están
en conflicto entre carrera y quedarse en la casa con sus hijos?
HM: Solía salir a enseñar temas Judaicos
a adultos. Inclusive hoy en día a veces salgo a dar
clases. Por algunos años, daba una serie de clases en
el barrio, donde enseñaba filosofía Judía a adultos. Yo
realmente creo que todos debemos ser un emisario de D-os y enseñar
lo que sea que saben. Cada mujer está bendecida con
sus cualidades e intereses particulares. Todos deben estar
motivados a maximizar su forma singular de expresión. Pero
es muy importante que cada mujer sepa que no hay nadie en el mundo entero
que puede ser una madre para sus hijos excepto ella, ni una esposa para
su marido excepto ella.
La prioridad principal de la mujer debe ser darle a
sus familias. Esta es su contribución más importante y única
en el mundo que nadie más puede hacer. Nadie más
puede dar mi yo psicológico, emocional y espiritual a mis hijos,
excepto yo. Yo motivo a las mujeres a que usen su potencial,
talento y educación para darle a la sociedad lo máximo posible,
pero siempre recordando que su prioridad principal es su casa, construir
un hogar Judío. No hay que olvidarnos de que toda la
espiritualidad en el mundo viene de la mujer Judía. Es
su fuerza y sus valores los que construyen a sus hijos y al mundo que
la rodea y pavimentan el camino para la redención final.
Biografía del Autor:
Sara Levinsky Rigler graduada de Brandais University
con magna cum laude. Durante 15 años practicó y
enseño filosofía y meditación Vedanta. Es
la autora de A Bridge of Dreams. Actualmente vive
en la ciudad vieja de Jerusalem con su esposo y dos hijos, trabajando
como editora y escritora de libros.